Mi Lobo Aulló y Gravité a su Lado
La bestia Galusan se detuvo al lado mío, enfoqué mis ojos en su piel escamosa grisácea con blanco y me recuerda a mi chica arcoíris.
—Cuídala, ámala y nunca la sueltes —la voz poderosa y antigua de Galusan me hace fruncir el ceño. La bestia se acuclilló y se ve determinada—. La chica arcoíris merece ser feliz, nadie más debe sacrificarse. Alinor ha perdido mucho. Cuando la sostengas en llanto, recuérdale que viva por mí. Ese es mi regalo, mi vida oscura y solitaria. Tan solo de imaginarla sonriendo e iluminando la vida de los seres que se cruzan en su camino, me enorgullece. —Galusan no dio tiempo, colocó en la línea sus manos con uñas filosas carmesí y la luz azul nos cegó de nuevo.
Sin emb