EN LAS MANOS DEL TIRANO
El termina por sentarse para lamer y chupar mis pechos, mientras lo cojo como deseo, como lo he fantaseado todo este tiempo.
Que no creo en una reconciliación sin reproches, es mas no hay reconciliación, porque entre los dos nunca ha habido nada, nuestra relación es totalmente secreta y clandestina para el mundo entero.
Nuestros cuerpos funcionan a la perfección, cada movimiento sincronizados a tal punto que alcanzamos el orgasmo a la vez, dormimos uno en brazos del otro abrazados pero en la mañana despierto sola y me siento triste ¿abre cometido un error al no darle una oportunidad?— Me pregunto con dolor en mi corazón.