Filter By
Updating status
AllOngoingCompleted
Sort By
AllPopularRecommendationRatesUpdated
Su Mayor Pecado

Su Mayor Pecado

Mi matrimonio con Dante, el heredero Moretti, estaba destinado a ser una unión de poder, una alianza de imperios. Pero para mí, también era algo real. Entonces, mi hermana adoptiva, Clara, apareció en la fiesta. Llevaba puesta su chaqueta de cuero hecha a la medida, montada en su preciada Ducati, y me miró directamente con una sonrisa burlona. —Dante dice —ronroneó—, que estas preciosidades me sientan mejor a mí que a ti. Mi sonrisa se congeló. Dante la subió a un avión con destino al extranjero tan rápido que fue como si nunca hubiera existido. Cinco años después, la noche antes de nuestra boda. Lo encontré mirando fijamente el diseño de nuestros anillos de boda. Él había cambiado el grabado. El «Amor Aeternus» (Amor eterno) había desaparecido. En su lugar estaba: «Mea culpa, mea maxima culpa». Mi pecado, mi mayor pecado. Me quité el velo en ese mismo instante. —La boda —dije con voz gélida— se cancela.
Short Story · Mafia
1.7K viewsCompleted
Read
Add to library
Su Máxima Prioridad

Su Máxima Prioridad

Mi amigo de la infancia me había prometido que, al graduarnos de la universidad, se casaría conmigo. Pero el día de nuestra boda llegó tarde y, cuando por fin lo encontramos, estaba en una cama de hotel, enredado con mi hermanastra, Viviana Torres. Ante todos los presentes, fue el heredero del hombre más rico del país, Sebastián Fuentes, quien dio un paso al frente y declaró, sin reservas, que yo había sido la mujer que amó en secreto durante muchos años. Llevábamos cinco años de matrimonio. Cada palabra que alguna vez dije, Sebastián la guardó en su corazón. Yo creía, de verdad, que era la persona que él más valoraba en el mundo. Hasta que un día, mientras hacía los quehaceres de la casa, encontré por accidente un documento confidencial oculto en el fondo de su escritorio. La primera página era el currículum de Viviana Torres. Sobre él, escrito de su puño y letra, se leía: “Atención prioritaria. Por encima de todo.” Luego venía un expediente médico que nunca había visto. La fecha correspondía exactamente a la noche en que sufrí aquel accidente automovilístico. Esa vez fui llevada al hospital perteneciente al Grupo Fuentes, pero la cirugía nunca llegaba. Cuando desperté, el bebé que llevaba en mi vientre ya no estaba conmigo, perdido por la hemorragia. Lloré hasta quedarme sin voz en los brazos de Sebastián, pero jamás le conté la verdad. No quería causarle más preocupación. Pero ahora lo sé: esa misma noche Viviana también resultó herida, y la orden que Sebastián envió al hospital fue: “Movilicen a todos los especialistas. Prioridad absoluta para Viviana Torres.” Las lágrimas se filtraron entre las páginas, borrando parte de la tinta. “Si no soy tu máxima prioridad, entonces desapareceré de tu mundo.”
Short Story · Romance
1.8K viewsCompleted
Read
Add to library
Sua segunda esposa

Sua segunda esposa

Christopher Grayston só queria se casar para impedir que seu avô o pedisse em casamento novamente. Como resultado, ele se casou com uma garota que conheceu fora dos assuntos civis. Ele queria se casar com alguém com quem nunca consumaria o casamento. Então ele se contentou com uma jovem que acabara de conhecer do lado de fora do Departamento de Assuntos Civis, sabendo muito bem que não iria tocá-la porque ela era apenas uma garota. Camila Mendoza se encaixava no perfil desde jovem, embora fosse uma sedutora sem nem tentar. Os dois assinaram as certidões de casamento e seguiram caminhos separados. No entanto, 3 meses depois, o destino os uniu. Camila salvou uma criança e depois soube que o menino que ela salvou era filho de seu marido. Camila nunca se importou sobre como seu marido prostituto conduzia sua vida até que ela conheceu seu filho. Tudo estava bem até que sua ex-esposa voltou tropeçando em sua vida. Um homem que está sempre nas manchetes sobre sua vida sexual e uma esposa em uma missão. Quem triunfaria?
7.842.0K viewsCompleted
Read
Add to library
El amor no se puede forzar

El amor no se puede forzar

Después de mi muerte, mis padres firmaron el consentimiento para donar mis órganos, por lo que mi retina terminó en el cuerpo de Carina Fernández, la hija adoptiva que más amaban. Tras esto, Carina se casó con mi propio hermano. Por fin, se convirtieron en una verdadera familia. Pasé toda una vida compitiendo con ella, solo para acabar sin nada, sola, con un destino miserable. Pero, al renacer, decidí vivir mi vida para mí. Y, contra todo pronóstico, el camino me llevó a una felicidad inesperada.
Read
Add to library
El amor que ya no vuelve

El amor que ya no vuelve

Regresé a ese momento de mi vida en que mi tío político —con quien no tengo lazos de sangre— había sido drogado con esa droga afrodisíaca. Pero esta vez, no me convertí en su “antídoto”. En lugar de eso, marqué el número de la mujer que él realmente amaba. En mi vida anterior, me enamoré perdidamente de él. Cuando supe que había sido drogado, ignoré su súplica de llamar a su gran amor… y fui yo quien calmó su deseo. Un mes después, quedé accidentalmente embarazada. Por lo que él se vio obligado a casarse conmigo, pero el día de la ceremonia de nuestra boda, su amada —que había viajado al extranjero para olvidar su dolor— fue secuestrada y asesinada. Antes de morir, le hizo ciento noventa y nueve llamadas pidiendo ayuda. Él, que estaba ocupado cumpliendo con la boda, no contestó ninguna. Después… solo se quedó mirando aquellas llamadas perdidas, sin decir una palabra. Hasta que, el día que tenía que dar a luz, me encerró en el sótano. Le rogué que me llevara al hospital. Pero él solo sonrió, con esa frialdad que jamás olvidaré, mientras me veía morir lentamente, sin poder traer al mundo a nuestro hijo. Sus últimas palabras antes de que cerrara los ojos y muriera fueron: —Si no hubieras quedado embarazada, nunca me habrían obligado a casarme contigo. Si no fuera por ti, habría contestado las llamadas de Luz y, ella no habría terminado así. Tú… mereces morir. Y entonces, volví a abrir los ojos. Era ese mismo día, el día en que él había sido drogado con ese medicamento afrodisíaco.
Short Story · Romance
14.6K viewsCompleted
Read
Add to library
Renací y no quiero un esposo mafioso

Renací y no quiero un esposo mafioso

El día que iba a dar a luz a mis gemelos, soborné al médico de la familia para que me inyectara todos los potentes medicamentos disponibles en el hospital para frenar las contracciones y retrasar el parto por la fuerza. Lo hice porque, en mi vida pasada, Vincenzo Moretti había sido diagnosticado con baja calidad de esperma, apenas podía concebir. Para asegurarse de tener un heredero, mantuvo diez amantes fuera de casa y anunció que el hijo que naciera primero sería el próximo padrino de la familia. Me había prometido que si lograba dar a luz antes que ellas, se despediría de todas sus amantes y permitiría que mi hijo heredara el clan Moretti. Yo le creí. Cuando descubrí que estaba esperando gemelos, temblaba de la emoción. Pero al final del parto, ordenó que me arrojaran junto a mis recién nacidos al frío sótano donde estaban los vinos, y le prohibieron a cualquiera acercarse. —Lucia viene de un origen humilde. Solo quería asegurarle a su hijo un estatus dentro de la familia para que ambos tuvieran un futuro mejor. Pero tú, a propósito, difundiste la noticia, haciendo que ella sufriera un parto desesperado y causando la muerte de ambos. —Eres tan cruel que no mereces ser la madre del heredero de la familia Moretti. Reflexiona bien, en tres días te dejaré salir. Luego, ordenó al mayordomo sellar las puertas. Pero lo que no sabía es que esa noche, el sótano se incendió, y mis hijos y yo morimos quemados en las llamas. Cuando volví a abrir los ojos, regresé a la noche anterior al parto. En esta vida, no seré la esposa de un mafioso. Cuando nazcan mis hijos y recupere fuerzas, huiré con mis pequeños lo más lejos posible.
Short Story · Mafia
14.2K viewsCompleted
Read
Add to library
Mi esposo, su héroe

Mi esposo, su héroe

La viuda del mejor amigo de mi esposo subió una ecografía. «Gracias por tu esperma. Al fin voy a tener mi bebé.» Abrí la foto y me quedé en shock. En donde decía «padre del bebé», aparecía el nombre de mi esposo: Nelson Navarro. No dije nada. Solo dejé un comentario con un simple signo de interrogación. No pasó ni un minuto y Nelson ya me estaba llamando, furioso. —¡¿Qué te pasa?! —me gritó—. ¡Ella está sola, viuda! Solo quiere tener un hijo para no sentirse tan vacía. ¿Tan difícil es entenderlo? Eduardo fue mi mejor amigo, murió, y yo estoy cumpliendo con él. ¡Eso es lo que hace un hombre que tiene palabra! ¿O tú qué crees? Unos días después, la misma viuda subió otra foto. Esta vez, de un departamento nuevo, todo impecablemente decorado con muebles de lujo. «Menos mal que te tengo. Contigo volví a sentir el calor de un hogar.» En la imagen se veía a Nelson de espaldas, cocinando tranquilo, con el delantal puesto, concentrado frente a la estufa. «Ya está», pensé en ese momento. «Esta relación no da para más».
Short Story · Romance
6.645.6K viewsCompleted
Read
Add to library
Amor Tardio Não É Amor

Amor Tardio Não É Amor

Eu e meu marido, Bernardo Santos, estamos casados há oito anos. Durante esse tempo, ele trouxe 99 mulheres pra casa. Agora, estou olhando pra centésima garota. Ela me encara com provocação e, virando-se pra ele, pergunta: — Sr. Bernardo, é essa aqui sua esposa inútil? Bernardo, jogado na cadeira, responde com preguiça: — É ela, sim. A garota caminha até mim, dá um tapinha no meu rosto e diz com um sorriso: — Hoje à noite, você vai ouvir o que é uma mulher de verdade na cama! Naquela noite, fui obrigada a passar horas na sala ouvindo gemidos. Na manhã seguinte, Bernardo, como sempre, mandou que eu fizesse o café da manhã. Mas dessa vez, eu recusei. Ele parece ter esquecido que nosso casamento é só um acordo. E hoje faltam três dias pra esse acordo acabar.
Short Story · Romance
15.4K viewsCompleted
Read
Add to library
Esposa no Vapor: A Verdade que Ele Quis Esconder

Esposa no Vapor: A Verdade que Ele Quis Esconder

A queridinha de infância do meu marido, a doce e intocável Carla, sofreu queimaduras com água fervente. E, como castigo pelo que ele acreditava que eu tinha feito... Ele me trancou viva dentro de uma câmara de vapor, pequena demais pra eu sequer me mexer. Aumentou o fogo ao máximo. — A dor que a Carla sentiu, você vai sentir mil vezes pior! — Ele gritou, com os olhos cheios de ódio. Presa naquele espaço sufocante, o ar ficou pesado, quase impossível de respirar. O calor queimava por dentro, como se estivesse me cozinhando viva. Eu chorava, implorava por piedade: — Eu vou morrer! Por favor, me tira daqui! Mas ele... Ele apenas segurou Carla nos braços e saiu sem olhar pra trás. — Fica tranquila. Você não vai morrer... Mas só assim vai entender o que ela passou. Meus gritos de desespero ecoavam abafados dentro da câmara. A água borbulhava sob meus pés, lançando respingos ferventes contra minha pele. A dor era insuportável. Minha voz foi sumindo... Engolida pelo calor. Enquanto isso, ele curtia uma viagem internacional com Carla, sorrindo como se nada tivesse acontecido. Uma semana depois, ao voltar, lembrou de mim como quem se lembra de uma encomenda esquecida: — Aquela vagabunda já deve ter aprendido a lição. Podem soltá-la. O que ele não sabia... É que dentro daquela câmara abafada, onde a água já tinha secado e o vapor cessado, o que restava de mim... Já estava sendo devorado por vermes.
Short Story · Romance
3.3K viewsCompleted
Read
Add to library
Adeus, Esposa do Bilionário

Adeus, Esposa do Bilionário

Durante três anos de casamento secreto, Henrique Carvalho aparecia apenas duas vezes por mês, cumprindo de forma fria o dever de marido. Nunca se importou, nunca quis conhecê-la de verdade. Quando o prazo terminou e ele correu de volta ao antigo amor, foi ela quem, com um sorriso sereno, decidiu partir sem olhar atrás: — Henrique, quero o divórcio. Você está livre agora. Ela desistiu dele, deixou para trás a família que nunca teve e mergulhou no trabalho. Brilhou, conquistou o mundo e tornou-se inalcançável. Ao lado dela, já não havia espaço para ele. Henrique foi, pouco a pouco, sendo arrebatado pelo brilho e talento dela. Mas apenas quando a perdeu para sempre… Descobriu a verdade que mudava tudo. Só então entendeu: havia apagado a existência dela duas vezes. E foi ela quem atravessou continentes para defendê-lo, firme, apenas para quitar a dívida de uma vida salva no passado. Quando percebeu o erro, já era tarde. Ela resplandecia como um tesouro nacional, inalcançável a todos. Ele iniciou a jornada para reconquistá-la… Mas recebeu a resposta gélida: — Não quero mais ser a sua esposa. Agora, chegou a vez dele lutar por ela. E, para tê-la de volta, não medirá esforços… Nem mesmo os mais duros.
Romance
9.55.5K viewsOngoing
Read
Add to library
PREV
123456
...
50
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status