LOS TRILLIZOS DEL CEO VIUDO
POV Adrian
El frío de la morgue se clava en mis huesos como un cuchillo oxidado. El olor a formol y muerte me asfixia, pero no me muevo. No puedo. Camila yace allí, sobre la mesa de metal, cubierta por una sábana blanca que no oculta la realidad. Su rostro pálido, inmóvil, como una estatua rota. Sus labios, que solían curvarse en sonrisas que desarmaban mis defensas, ahora quietos, fríos, muertos. Toco su mano, helada como el mármol de nuestra mansión. "Camila...", susurro, la voz quebrada en el silencio opresivo. El forense murmura algo sobre el accidente, el impacto instantáneo, pero sus palabras se pierden en el vacío. No hay consuelo. Solo esto: su cuerpo sin vida, el eco de su risa exti