Juramento de Sangre, Hecho Trizas
Hace diez años, en aquella serie de atentados contra el padrino de los Cossiga, mis padres murieron protegiendo al entonces joven Lorenzo.
La empresa de la familia Morea también se vino abajo, quebrando en cuestión de meses.
Si logré sobrevivir y fui acogida por los Cossiga, fue gracias a doña Elisa, que cumpli al pie de la letra el credo de la mafia: sangre por sangre, vida por vida.
Ahora, todos mis ahorros no alcanzaban ni de lejos para cubrir la cirugía y los tratamientos posteriores.