Amelia: PROHIBIDA PARA EL HEREDERO
No estaba allí para apoyarnos, sino para entregar un último mensaje que Rebeca había dejado grabado para nosotros.
Bianca se acercó a nosotros, con un sobre negro en la mano.
—Rebeca dice que la victoria es solo el comienzo de la verdadera prueba —susurró, entregándome el sobre—. El "Regalo de la Catedral" no era la verdad sobre su padre. Era la llave de una caja de seguridad en Suiza que contiene la prueba de que, hace veinticinco años, Amelia no fue entregada por dinero, sino por algo mucho más oscuro: un intercambio de vidas que implica que Amelia, en realidad, nunca fue una Broderick, sino la verdadera heredera de la fortuna Jones, y que Rebeca la robó para ocultar su propia traición.