Mírame
Tomo aire y nuevamente me acerco, pero esta vez casi rozando su rostro.
—¡Solo llévatela! Mientras más lejos, mejor. Tú sabrás qué hacer con tu vida, aunque con el tiempo te darás cuenta del gran error que estás cometiendo. Ambra es una mujer bella, es fogosa, pero no vale la pena, y lo que es peor, el placer que te dé lo tendrás que compartir con no sé cuántos más, y por último, deberás luchar con mi fantasma toda tu maldita vida.
Salgo de la consulta sin mirar atrás, sin creer aún que un amor que no vale la pena, un amor que no es recíproco, un amor que será traicionado, pueda matar una amistad sincera.