Bajo La Sombra de La Venganza
Le ofrecía venganza contra Abigaíl y la posesión del hombre que la había despreciado.
—Ayúdame a desestabilizar a Joe —susurró Arthur—. Yo te daré la mitad de mi parte de la fortuna, y lo más importante: cuando Joe se quede sin nada, él será tuyo. Totalmente vulnerable, totalmente dependiente.
Perla sonrió en la oscuridad, una sonrisa fría y venenosa, marcada por el dolor y la avaricia emocional.
—Estoy dentro, Arthur —dijo ella, sellando el pacto de la venganza y el deseo. La guerra de Joe acababa de reclutar a su arma más peligrosa.