King
El concreto frío choca contra mi espalda y por un momento pienso que me romperá los huesos, pero la imagen de mi nena aparece en mi mente y saco las fuerzas, nadie, absolutamente nadie la iba a dañar, porque puede que su padre sea Enzo Brzezinski, el rey de la mafia, un temible criminal, asesino y un hijo de puta que muchos respetaban del mismo modo del que lo querían ver muerto, pero yo era su madre, una perra resistente, y una chica que se había convertido en una maldita hija de puta que estaba dispuesta a todo por ella.
—Sabes, nunca he probado la necrofilia, pero creo que contigo lo probaré —lame mi rostro como vil perro—. No importa si Ferguson me mata después, quiero meterte la verga e