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Characters

34
Escoria×
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Mujer Poderosa
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Amante
Psicópata
Mafia
Alfa
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Amigos de la Infancia
Rompehogares
Primer Amor
Sin Sentimientos
La más Popular
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Compañero
Luna
Mejor Amiga
Escoria
Doctor/a
Vampiro
Calculador/a
Protagonista Animal
Vecindario
Secretario/a
Identidades Múltiples
Profesor
Íncubo
Hombre Bestia
Elfo
Yerno
Forense
Estudiante Pobre
Piloto
Celebridad
Influencer
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Plot & Setting

31
Arrepentirse×
All
Arrepentirse
Seducción
Liarse con alguien
18+
Encuentro Amoroso
Infidelidad
Cuenta Regresiva
Venganza
Matrimonio
Karma
Drama Familiar
Despertar
Desarrollo Femenino
Ambiente Laboral
Amor Prohibido
Reconciliación
Redención
Sistema
Acoso
Crimen
Telepatía
Transmisión en Vivo
Matrimonio por Contrato
Viaje en el Tiempo
Amor Forzado
Solidaridad
Aventura
Apocalipsis
Maldición
Mundo del Entretenimiento
Ventaja Especial
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Themes

12
All
Giro Inesperado
Melodramático
Renacido
Lazo Familiar
historia de la muerte
Dulce Romance
Obsesivo
Inspirador
Sanador
Crush
Múltiples Perspectivas
Apasionante
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Escoria Arrepentirse Short Stories & Novels

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Todas las Flores que No Fui - undefined novels & stories
Luna Roja
Llevo diez años casada con Nicolás. He conocido a cada una de sus novias. Cada vez que se aburría y quería cambiar, yo era su mejor pretexto para terminar con ellas: —Si te casas conmigo, vas a terminar igual que ella. Nos acostumbraríamos tanto el uno al otro que se perdería toda la emoción. En nuestro aniversario de bodas, yo le secaba las lágrimas a la universitaria que acababa de dejar, mientras él llevaba a su nueva conquista al cine. Cuando se acabó el paquete de pañuelos, fue como ver un reflejo de mi pasado. Así que le pedí el divorcio. Su reacción fue de una confusión genuina, algo raro en él. —¿No vas a esperar un poco más? Tal vez lo nuestro pudo funcionar. Le dediqué una sonrisa vaga, sin responder, y compré un boleto de avión para cruzar el océano. Ya no podía esperar a que cambiara, así que decidí dar el primer paso.
La Última Carta - undefined novels & stories
Valentina García
Desde pequeños, Gabriel Fuentes y Julieta Ramírez nunca se habían llevado bien. Sin embargo, el destino tenía otros planes: en su círculo social, ya solo quedaban ellos dos como candidatos «adecuados» para un matrimonio por conveniencia. Gabriel juró que preferiría morirse antes que casarse con Julieta, mientras que ella, con una sonrisa irónica, respondía: —Entonces ya está decidido. Me casaré contigo. Apúrate y muérete. El día de la boda, Gabriel soltó decenas de gallinas en plena ceremonia para humillarla. Julieta, impasible, alzó una y dijo en voz alta: —Saluda, esposo mío. Y fue en ese momento que a Gabriel se le acabaron las ganas de burlarse. La mujer que él menos quería, era justo la que más empeño tenía en casarse con él. —Te vas a arrepentir —le dijo con desprecio. Tres años después, Julieta vio a Gabriel siéndole infiel por novena vez. Y recién entonces entendió... A qué se refería él con la frase «te vas a arrepentir».
Siete Ausencias en el Registro: Mi Última Despedida - undefined novels & stories
Gordo
La séptima vez que Simón Narváez faltó a nuestra cita para registrar el matrimonio, corté todo vínculo con él de forma radical. En las reuniones de amigos donde él asistía, yo faltaba deliberadamente. Cuando lo invitaron al acto del aniversario universitario, abandoné el lugar antes de su presentación. Si la empresa donde trabajaba optaba por colaborar con él, presentaba mi renuncia inmediata. Incluso en Nochevieja, cuando vino a mi casa para dar los saludos del Año Nuevo, inventé una excusa para no estar en casa. Lo bloqueé en el móvil, eliminé nuestros contactos mutuos, una ruptura total y definitiva. Ni yo lo contactaba, ni él tenía forma de encontrarme. Durante treinta años de mi existencia, había dedicado la mayor parte de mi tiempo a amarlo con devoción ciega, a cuidarlo con esmero. No fue hasta esa séptima vez en el registro civil, cuando una vez más me dejó esperando sola, que finalmente abrí los ojos. ¡Bastó ya de aquella situación! Preferí mil veces la soledad absoluta que seguir aguardando noche tras noche en un hogar vacío.
No Protegiste a Nuestra Hija, Ahora Sufre - undefined novels & stories
Mater Solis
En la familia de mi esposo se practica el matrimonio sin convivencia; él no puede reconocer públicamente nuestro vínculo hasta que nazca un varón. Obligándome a respetar las tradiciones de su linaje, me exigió que criara a nuestra hija en total soledad. Seis años después de casarnos, Andrew Sonovan heredó todo lo que dejó su difunto hermano, incluyendo a la viuda, Kasey Jordan. Para cumplir con las exigencias familiares de perpetuar ambos apellidos, se acostó con ella una y otra vez. Luego de esos encuentros, volvía a mi lado y me abrazaba. —Podré celebrar una boda de verdad contigo cuando ella quede embarazada y continúe el linaje de mi hermano. Espera un poco más... —me pedía. Sin embargo, terminé por descubrir que planeaba casarse con Kasey. —¡Cásate conmigo, Kasey! ¡Te haré la mujer más feliz del mundo! Vi a Andrew arrodillarse bajo el resplandor tembloroso de las velas. Miraba a su cuñada con devoción mientras le proponía matrimonio. Ella se acariciaba el vientre y se veía dichosa. Junto a mi hija, presencié su felicidad desde fuera de la habitación. Solo en ese instante comprendí que, durante los últimos seis años, la única que había vivido en el engaño era yo.
Cuando me tuviste, no me viste - undefined novels & stories
Tali Flor
Dos semanas antes de la boda, Nelson decidió posponerla una vez más. —Ivana inaugura su primera exposición de arte ese día —me dijo—. Estará sola y nerviosa. Tengo que estar ahí para apoyarla. Al final, tú y yo ya estamos juntos, ¿qué más da casarnos un día antes o después? Pero ya era la tercera vez que aplazaba nuestra boda por aquella mujer. La primera, Ivana acababa de operarse y sentía nostalgia de la comida de su tierra, por lo que Nelson no dudó en viajar al extranjero y quedarse con ella durante dos meses. La segunda, Ivana decidió irse al bosque en busca de inspiración para pintar y él, preocupado por su seguridad, fue tras ella. Esta era la tercera. Colgué la llamada y miré a César, mi amigo de toda la vida, quien se encontraba sentado frente a mí, relajado, jugando con su bastón de esmeralda, cuyo golpeteo en el piso de mármol rompía el silencio entre nosotros. —¿Todavía necesitas esposa? —le pregunté, sonriendo con picardía. El día de mi boda, Ivana sonreía radiante, copa en mano, esperando el brindis del hombre a su lado. Pero él, con los ojos rojos, observaba en silencio la transmisión en vivo de la boda del heredero del Grupo Santos, el imperio inmobiliario más grande del país.
Hubiera Sido Mejor Nunca Haberte Conocido - undefined novels & stories
Nube
Cuando mi cuñada Marina volvió a tener una crisis, supe que otra vez me esperaba el divorcio. Cerré los ojos y pensé: “Esta vez, ya es la novena.” Adrián se frotó las sienes y, con un tono de culpa, dijo: —Isabela, la muerte de mi hermano mayor fue demasiado repentina. Dejó a ella con el bebé en su vientre. No puedo desentenderme de ellos. Tranquila, en cuanto nazca el niño nos volveremos a casar de inmediato. ¡Esta vez no habrá más separaciones! Guardé silencio. Al fin y al cabo, esa promesa ya la había escuchado ocho veces. La primera vez que nos divorciamos fue porque mi cuñada se derrumbó tras la muerte inesperada de mi hermano mayor. Ella estaba embarazada, y Adrián me pidió el divorcio con la idea de volver a casarnos cuando lograra tranquilizarla. Durante nueve meses nos separamos y reconciliamos ocho veces. Todos se burlaban de mí llamándome “la mujer de los ocho divorcios”. Incluso yo lo encontraba absurdo. Tomé el acta de divorcio recién impresa y, al verlo, el funcionario a un lado me preguntó en voz baja: —¿Cuándo volverán a casarse la próxima vez? Respondí con frialdad: —No habrá una próxima.
La Estrella Perdida - undefined novels & stories
Cristal Matutino
Soy la falsa heredera malvada que creció en una familia rica. Después de mi muerte, mi amor de la infancia publicó mis fotos íntimas, llamándome una cualquiera que solo sabía seducir hombres. Tras lo cual, la gente llegó a casa gritando que me merecía la muerte. Mis papás, para librarse de mi mala suerte, quemaron toda la mansión esa misma noche e incluso les dieron mis cenizas a los perros. Todos decían que me lo merecía. Hasta que el día de la gran boda en vivo entre la verdadera heredera y mi amor de infancia, recibieron mi regalo de bodas.
Cenizas de lo que fuimos - undefined novels & stories
Nuali Ciza
Estuve siete años con Bruno. Pero cuando lo acusaron y terminó en la cárcel, no dudé en dar media vuelta y desaparecer de su vida. Me refugié en los brazos de su mejor amigo, buscando un poco de paz. Cuando Bruno salió, volvió con más poder, más rabia… y me obligó a casarme con él. No le importó cómo: usó todo lo que tenía para hacerme suya otra vez. Para todos, éramos la pareja perfecta, el amor que lo aguantó todo. Pero nadie sabía que, cada noche, él llevaba a otra mujer a nuestra cama... incluso a mi propia hermana. Decía que ese era el precio por haberlo traicionado. Lo que Bruno nunca imaginó es que, mientras todos lo creían culpable, yo me metí en una red criminal para limpiar su nombre. Y que, para conseguir esa prueba, perdí un riñón y medio hígado. Lástima que... ya no me queda mucho tiempo.
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