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50
Rompehogares×
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Forense
Estudiante Pobre
Sumiso/a en el Amor
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Kwento at Setting

52
Lahat
Reconquista Desesperada
Arrepentirse
Dejar en ridículo
Cuenta Regresiva
Infidelidad
Matrimonio
Venganza
18+
Seducción
Karma
Castigo al Infiel
Liarse con alguien
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Drama Familiar
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Encuentro Amoroso
Fingimientio de Muerte
Ambiente Laboral
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Persecución por Amor
Amor Prohibido
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Origen de Familia
Diferencia de Edad
Acoso
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Viaje en el Tiempo
Dentro de la Novela
Telepatía
Matrimonio por Contrato
Aventura
Vida Escolar/Campus
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Amor Forzado
Descubrimiento de una Infidelidad
Apocalipsis
Solidaridad
Amigas Divorciadas
Desafiar Destino
Maldición
Matrimonio antes del Enamoramiento
Mundo del Entretenimiento
Romance Fantástico
Ventaja Especial
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Misterio/Detective
Escape de la Boda
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Tema

20
Romance Amargo×
Lahat
Giro Inesperado
Romance Amargo
Satisfacción/Poder
Melodramático
Renacido
De Perdedor a Ganador
Lazo Familiar
historia de la muerte
Dulce Romance
Dulce y Doloroso
Obsesivo
Inspirador
Sanador
Crush
Comedia
Bizarro/Peculiar
Múltiples Perspectivas
Complejo/Intrigante
Enfermizo/Retorcido
Apasionante
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Mga Maiikling Kuwento at Nobelang Rompehogares Romance Amargo

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Me Casé con el "Falso" Heredero de la Mafia - undefined nobela & mga-kwento
Parra Espíndola
El día que fuimos al registro civil a firmar, mi novio, el verdadero heredero —Rodrigo Aguiñaga—, fue sustituido en pleno trámite. La prometida de Rodrigo —la "princesa de la mafia"— se aferró a su brazo y me miró con una sonrisa triunfal, como si ya hubiera ganado. —Estafadora matrimonial y falso heredero, ¿no son la pareja perfecta? No le respondí. Solo clavé la mirada en Rodrigo. Cuando el clan mafioso por fin lo recibió de vuelta como el verdadero heredero, por querer casarse conmigo se aguantó el castigo del clan tres días y tres noches. Pero hoy, en cambio, asintió y se sumó al "chiste" sin el menor remordimiento. —Es una broma, no te vas a enojar, ¿verdad? Y luego lo dijo como si estuviera repartiendo migajas: —Es solo el trámite. Cuando a Vanessa se le pase, tú y Luis se divorcian y luego tú y yo firmamos en el registro civil. Yo sonreí. Me di la vuelta y caminé directo hacia el falso heredero —Luis Aguiñaga—, lo miré de frente y solté, con una calma que hasta a mí me sorprendió: —Ya estamos casados por el civil, amor, así que toca planear bien nuestra boda.
Renacida, adiós a la esposa del Don - undefined nobela & mga-kwento
Flora Arbol
Cuando mi hermana menor se fue al extranjero, terminé casándome con el Don de la mafia en su lugar. Cinco años después, no éramos más que dos extraños que se odiaban a muerte. Él me despreciaba, de verdad. Estaba convencido de que había echado a mi hermana para quedarme con su puesto, armando todo un plan. Por mi parte, lo odiaba, porque siempre me trató como si fuera un simple reemplazo, negándome un lugar en el mundo. Mi falta de lugar en esa casa avergonzó tanto a mis padres, que el amor que me tenían se pudrió hasta volverse odio. Al final, mientras ellos celebraban la Navidad con mi hermana, él y mis padres me dejaron tirada en esa montaña nevada. Bajo ese frío que calaba los huesos, di mi último aliento junto al hijo que nunca pude cargar en mis brazos. Mientras yo me consumía en el frío, ella era el centro de atención, disfrutando de todo el cariño en la mejor Navidad de su vida. Pero al abrir los ojos de nuevo, estaba de vuelta en el día que ella regresó. Esta vez, no pienso mendigarles ni un poco de amor ni a Gideon ni a mis padres.
Último deseo: Todos juntos - undefined nobela & mga-kwento
Wild Wheat
El día que mi hermana gemela, Alexia Cavanaugh, y yo cumplimos veintidós años, me desplomo y descubro que tengo cáncer en etapa avanzada. Ignorando el consejo del médico de ser ingresada, salgo del hospital. Todo lo que quiero es pasar un último cumpleaños con mi familia sin una sola preocupación. Pero cuando llego a la fiesta, un mesero me detiene en la puerta y me dice que el lugar ha sido reservado exclusivamente para Alexia. No se permite la entrada a personas ajenas. A través del cristal, observo cómo mi hermano sostiene un pastel y mi padre le coloca un gorro de cumpleaños en la cabeza a Alexia. Incluso mi novio está allí, sonriendo mientras Alexia pide un deseo. Me quedo allí durante media hora, apretando mi teléfono, hasta que mi novio finalmente responde mi llamada. —Estuve en el hospital. Yo... Él me interrumpe. —Ophelia, siempre has estado sana. Hoy es el cumpleaños de Lexi. Deberíamos hablar más tarde. ¿Acaso hoy no es también mi cumpleaños? Mi madre murió al darme a luz. El médico explicó más tarde que yo privé a Alexia de nutrientes antes de nacer, lo que la dejó frágil desde el principio. Y así, sin más, todos decidieron que yo siempre debía hacerme a un lado por mi gemela, que nació cinco minutos antes que yo. Hago una bola con el informe de mi diagnóstico de cáncer y lo arrojo a la basura. He terminado de dejar que su favoritismo me lastime. Nunca he recibido su amor de todos modos, así que elijo irme para siempre.
Su Confesión, Nadie Más Escucha - undefined nobela & mga-kwento
Burbuja de Yogur
El día de mi cumpleaños, en la fiesta, mi esposo David Herrera apareció de repente con mi hermana adoptiva y su hijo. Al prepararnos para salir, él, con total naturalidad, colocó a mi hermana adoptiva en el asiento del copiloto y luego me dijo: —Los niños se marean fácil, atrás hay demasiadas cosas, tú estás bien y puedes ir en autobús. Mis amigas no hicieron más que asentir: —Eres la hermana mayor, cuidar del hijo de tu hermana es lo que toca. Cuatro autos, y ningún lugar para mí, la protagonista. Me subí al autobús con el corazón resentido y vi en el chat del grupo de paseo a David y Ana Blanco interactuando de manera demasiado cercana. Incluso hablaban de cosas que yo desconocía por completo. Cuando abrí el nuevo video que me habían enviado, en la mesa que habían preparado para mí solo quedaban sobras. Hasta el pastel de cumpleaños que había cuidado con esmero, David se lo dio a Ana y su hija como postre. Alguien no pudo soportarlo y le preguntó si eso no estaba mal. David, limpiando cuidadosamente la boca de Ana, ni siquiera levantó la cabeza: —Somos familia, Brittany Moreno no se va a enojar. En ese instante, nuestro matrimonio de siete años llegó a su fin.
Después de sus cien engaños, rompí con él para siempre - undefined nobela & mga-kwento
Flora Arbol
Después de tres años de matrimonio con Ricardo Montenegro, nunca faltaron mujeres a su alrededor. Cada vez que llevaba a una a casa, me regalaba un collar de valor incalculable. En apenas tres años, ya había reunido noventa y nueve collares. Cuando Ricardo me colocó el collar número cien, ya no lloré ni armé escándalos. Porque esta vez, la mujer con la que me fue infiel era mi propia hermana mayor. La misma hermana que desde niña me golpeaba y me insultaba. La persona que más amaba se alió con la que más odiaba para torturarme. En ese momento, se me murió el corazón. Esta vez fui yo quien se acercó a Ricardo y le entregó un contrato de compra de una vivienda. —Con tal de que firmes, te dejo que se revuelquen como quieran. En sus ojos pasó un destello de sorpresa; al final firmó sin pensarlo dos veces. Incluso, por primera vez, besó mi mejilla con ternura. —Cariño, por fin aprendiste a portarte bien. Le abrí personalmente la puerta del carro y lo vi marcharse hacia mi hermana. Cuando el vehículo desapareció por completo, solté un largo suspiro y saqué de debajo de los documentos… el acuerdo de divorcio.
¿El precio de no elegirme? ¡Su locura! - undefined nobela & mga-kwento
Lloroy
El día del divorcio, solo me llevé la ropa de la boda. La casa, el auto, el dinero, las hijas... todo se lo dejé a mi esposo, Daniel Vegas. Él me miró con sorpresa y esbozó una sonrisa burlona: —¿Estás segura? Criaste a las tres niñas con tus propias manos, ¿tampoco las quieres? —Si de verdad no quieres nada, tampoco te pediré la pensión alimenticia. Así será justo. Firmé rápido los documentos del divorcio y dije con tono sereno: —Sí, muy justo. Daniel dudó un momento antes de estampar lentamente su firma. —Si te arrepientes, puedes... Interrumpí su frase con un gesto de la mano y me fui sin volver la mirada. Daniel siempre decía que me casé con él por dinero e influencia, e incluso intentó atarlo a través de los hijos. Pero ya no importaba. Cuando al fin viera mi cadáver, lo entendería.
Pagué Su Culpa y Ella Me Condenó - undefined nobela & mga-kwento
Yolanda Castañeda Huerta
Cinco años después de mi muerte, mi esposa, la médica Elba Latapí, quiso volver a endilgarme la culpa de un caso de negligencia médica para encubrir a su primer amor. Con un documento falsificado en la mano, se plantó en mi antiguo departamento, pero solo encontró el lugar cubierto de polvo. Entró en pánico y bajó corriendo a preguntarle a Julio Melgar, el dueño de la tienda de abajo, por mi paradero. Pero él le respondió: —¿Antonio Alcayaga? Murió hace cinco años. La familia de la víctima de aquel caso de negligencia médica lo acorraló ahí y le dio más de diez puñaladas. Elba no le creyó. Estaba convencida de que yo había sobornado al dueño del local y de que él estaba mintiendo para cubrirme. Rodó los ojos, curvó los labios con desprecio y resopló: —¿Así que ahora, solo porque lo suspendieron por dos años, me sale con este teatrito? Dile que, si no aparece en tres días, dejaré de pagar el tratamiento contra el cáncer de su hermana. Después de soltar esas palabras, se fue entre maldiciones y azotó la puerta al salir. El dueño la vio alejarse, negó con la cabeza y dejó escapar un suspiro. —¿Qué hermana? Ella ya murió hace muchísimo tiempo… porque no tenían dinero para costear el tratamiento.
Me Forzó a Parir y Perdió Todo - undefined nobela & mga-kwento
Burbuja de Yogur
El día en que Elizabeth Marcial estaba a punto de dar a luz, Agustín Vázquez, mi esposo, me llevó por la fuerza al hospital para inducirme el parto, cuando yo apenas tenía siete meses de embarazo. Me encerró en la sala de partos con el rostro desencajado. —Mónica, el bebé de Elizabeth tiene una enfermedad rara. En cuanto nazca, morirá. El doctor dijo que necesita la sangre del cordón umbilical y unas células madre especiales que solo pueden obtenerse durante el parto para salvarse. Rafael ya murió. Ahora me toca a mí cuidar de ella y de ese niño. La aguja de inducción, de casi diez centímetros, se me clavó sin piedad. Las contracciones me hicieron sudar frío del dolor. —Elizabeth ha estado bien todo el embarazo. ¿Cómo que el bebé tiene una enfermedad rara? Yo, en cambio, he tenido que cuidarme desde el primer día. Si haces que nuestro bebé nazca tres meses antes de tiempo, nos vas a matar a los dos. Agustín frunció apenas el entrecejo y me inmovilizó con fuerza contra la cama. —El doctor ya lo explicó. Solo van a adelantar el parto dos meses. No te va a pasar nada. Al oír los gritos de Elizabeth en la sala de al lado, su mirada se endureció de golpe, como si hubiera llegado a una conclusión. —¿No será que, porque siempre estoy pendiente de Elizabeth, quieres aprovechar esta oportunidad para quitarla de en medio? Ya te dije hace tiempo que la cuido por Rafael. ¿Cómo puedes ser tan cruel? Miré la sangre que no dejaba de brotar y, entre lágrimas, le rogué que tuviera piedad de nuestro bebé. Le dije que, si eso era lo que quería, yo me divorciaría y los dejaría en paz. En los ojos de Agustín no había nada más que fastidio. —No digas tonterías. Soy su padre. ¿Cómo voy a querer hacerle daño? Después de que usaron la sangre del cordón umbilical de mi bebé y las células madre extraídas durante el parto para salvar al hijo de Elizabeth, ella y su hijo quedaron fuera de peligro. Solo entonces Agustín se acordó de venir a vernos. Pero cuando entró en la habitación, sobre la cama solo había dos certificados de defunción: el mío y el de mi bebé.
Me fui embarazada del Don mafioso - undefined nobela & mga-kwento
Crystal K
Quedé embarazada de Alessio Moretti, el mejor amigo de mi hermano y el Don más joven y atractivo de Nueva York. Justo entonces regresó Bianca, su antigua amante… la misma que lo había dejado sin decir una sola palabra. Pensé que me dejaría por ella, pero él solo sonrió con esa calma arrogante. —Se fue sin dar explicaciones. No hay vuelta atrás. Mi hermano, Gianni Ricci, fue aún más frío: —Ella ya no es una Ricci. Mi única hermana eres tú. Les creí. Durante tres años, me dieron un cariño y una calidez que jamás había conocido. Pero todo se vino abajo cuando un video de mi padre adoptivo, borracho y golpeándome, se volvió viral. El mundo entero se burló de la “intocable princesa Ricci” … la misma que alguna vez fue tratada peor que una mendiga. Me rompí por dentro y corrí a buscar a las dos únicas personas en las que confiaba… pero me detuve en seco frente a la puerta de su despacho al escuchar la voz empalagosa de Bianca. —Gianni, Alessio… ¿filtrar ese video? ¿No fue demasiado cruel? Marcella está embarazada… La respuesta de mi hermano llegó al instante: —Justamente de eso se trataba. El embarazo debería ablandarla… pero ha estado paseándose como si fuera la dueña de todo, manteniéndote a ti al margen. Alessio soltó una risa suave: —No te preocupes por Marcella. No puede hacernos nada… y es demasiado blanda como para hacerle daño a nuestro hijo. Las lágrimas comenzaron a caer sin control y un dolor agudo me atravesó el pecho de golpe. "Tiene razón… este bebé es mi tesoro. Jamás le haría daño", pensé. Pero tú, Alessio… no voy a dejar que me controles. Me di la vuelta, sintiéndome entumecida, compré un vuelo y tomé una decisión. "Voy a desaparecer… me llevaré a mi bebé y saldré de su mundo para siempre", pensé.
La amiga bruja de la infancia de mi Alfa me maldijo, me fui - undefined nobela & mga-kwento
Shelley
La amiga de la infancia de mi compañero Alfa era una bruja. Ella les dijo a todos que mi sangre portaba un linaje maldito, y que vincularse con Damon lo mataría. En nuestro aniversario, dibujó un círculo de maldición frente a mi puerta, afirmando que suprimiría mi energía oscura. En nuestra Ceremonia de Unión, se disfrazó de mesera y cambió nuestros emblemas de vinculación por una runa de maldición. Cada vez, se arrodillaba frente a Damon y lloraba. —¡Solo intento protegerte de la maldición! ¡Todo lo que hago es por ti! Y cada vez, Damon se ablandaba. Decía que ella simplemente se preocupaba demasiado por él. Todo continuó hasta la víspera de nuestra Ceremonia de Marcado, cuando ella me drogó, se puso mi túnica ceremonial de Luna y se metió en la cama de Damon. Desperté justo a tiempo y la denuncié ante los ejecutores de la manada. Damon fue directo a la estación de los ejecutores para sacarla, luego se giró hacia mí y me dijo con frialdad: —Serena solo intentaba protegerme. ¿Realmente tienes que armar un escándalo por esto? Finalmente, durante el parto, me desangré y caí en coma. Ella se paró sobre mí con lágrimas en los ojos y le dijo a Damon: —Elígeme a mí y déjala ir... esta es la voluntad de la Diosa de la Luna. Dejé este mundo junto con el cachorro que aún llevaba en mi vientre. Entonces, abrí los ojos de nuevo. Estaba de vuelta en el día de la Ceremonia de Unión, y ella estaba a punto de deslizar la runa de maleficio en nuestra caja de emblemas. Esta vez, no me contuve. Le arrebaté la caja frente a todos y estampo la runa en su frente: —¡Creo que la que necesita una purificación eres tú!
Mientras Daba a Luz, Él Se Casó con Mi Hermana - undefined nobela & mga-kwento
Bonnie
El día del terremoto, mi hermana Elena me empujó desde el tercer piso; luego rompió a llorar y juró que solo había intentado salvarme. Todo el mundo le creyó. La única persona que se puso de mi lado fue Nicoló, el jefe mafioso más joven que había visto Sicilia en décadas. Me sacó entre los escombros con sus propias manos, me pidió matrimonio frente a todos y sentenció que, desde ese día, quien se atreviera a tocarme tendría que responder ante él. Dos meses después, quedé embarazada. Nicoló compró una isla entera y la cubrió de lirios, mis flores favoritas, todo para nuestra boda. Mi padre gastó una fortuna en un vestido de novia único, confeccionado exclusivamente para mí. Todos decían que yo era la mujer más envidiable de toda la familia. Pero cuando llegó el momento del parto, ambos desaparecieron sin dejar rastro. Mi padre me explicó que la familia tenía un trato crucial en juego. Nicoló besó mi vientre abombado, murmuró que volvería pronto y prometió traer regalos para mí y para nuestro bebé. Justo antes de que me llevaran en camilla a la sala de partos, un video anónimo llegó a mi celular. En las imágenes, Nicoló vestía el traje de novio. A su lado estaba Elena, con una mano reposando sobre su propio vientre embarazado y luciendo mi vestido de novia. Se aferraba al brazo de mi prometido, como si lo hubiera conquistado con total legitimidad. Al final del video, mi padre bajó el tono de voz y preguntó: —Si tú y Valentina solo mantienen un matrimonio de papel, ¿qué será del hijo que ella va a dar a luz? Nicoló guardó silencio durante dos segundos antes de responder con frialdad: —Valentina lo tuvo todo desde la infancia. Elena ha cargado toda su vida con la mancha de ser hija ilegítima. Su hijo no tendrá que vivir con ese estigma. Comprendí entonces que toda esa ternura nunca había sido para mí. Estaba destinada a Elena. Bien. Que se tengan el uno al otro.
Fugitiva con el hijo del magnate - undefined nobela & mga-kwento
Noorie
Llevaba cinco años casada con Ethan Morgan, el magnate más famoso de todo el continente. En el mundo de los negocios, todos daban por hecho que me amaba más que a cualquier cosa. Incluso llegó a registrar una isla privada a mi nombre; un gesto de amor y ternura inimaginable para cualquiera. Sin embargo, un simple mensaje lo destruyó todo... Era su secretaria, Maya. Escribió a mi cuenta oficial, una identidad que nadie conocía, ni siquiera Ethan. Maya: ¡Detalles de salir con un billonario, ya sabes! Dice que su esposa no satisface sus necesidades reales. Solo yo logro excitarlo. Si no fuera porque necesita que ella le dé un heredero, ya estaría fuera de su vida. La foto que acompañaba el texto me destrozó el corazón: se estaban revolcando en la misma isla que él me había dedicado. En ese momento, supe lo que debía hacer. Fue suficiente con hacer una llamada.
Peligro y mentiras: El amor del Don - undefined nobela & mga-kwento
Miren F
En el sexto año después de ayudar a Blake a consolidar su posición como Don, yo era tanto su esposa como su espada más afilada. Hasta el día del cumpleaños de nuestra hija, cuando la atropelló un auto enviado por sus enemigos. Mientras su vida pendía de un hilo, lo llamé decenas de veces. Nunca respondió. Sin embargo, me enteré de que estaba en un casino, gastando dinero a manos llenas con su primer amor. En ese momento, todo lo que alguna vez sentí por Blake murió por completo. Así que, cuando por fin regresó con el aroma de otra mujer encima, fingí no notarlo. Blake frunció el ceño e intentó explicarse: —Victoria todavía es joven. El casino no es un lugar seguro. No tuve más remedio que quedarme con ella. No dije nada. Solo asentí. Pero, de pronto, él estalló de furia, me agarró del cuello y me miró con una expresión sombría. —Helena, nuestra hija está herida. ¿Crees que no me importa? ¿Tienes que mantener esa actitud? »Y solo fue una herida menor. Eres la esposa del Don. Compórtate con más compostura. No dejes que tus celos hacia Victoria lleguen demasiado lejos. Solté una risa fría. Él no lo sabía: nuestra hija ya se había ido. Y ni él ni esa familia tenían por qué seguir existiendo en mi vida.
Adiós al Alfa: El secreto que me llevé - undefined nobela & mga-kwento
Bubbles
Mientras crecía, mi madre siempre me decía: elige a tu compañero destinado. De lo contrario, terminarás traicionada. Pero yo estaba convencida de que Lennox era diferente. Después de todo, él estaba dispuesto a renunciar a su puesto como Alfa por mí. Así que renuncié a mi propio compañero destinado por él. Incluso casi morí salvándole la vida, y las heridas dejaron a mi loba dormida para siempre. Pero apenas dos años después, los rumores sobre él y una Omega llamada Alice estaban por todas partes. Y como mi loba estaba dormida, no podía sentir nada. No descubrí que él había roto nuestros votos hasta que Alice apareció en mi puerta con una prueba de embarazo. Toda la Manada Stonebrook se reía de mí a mis espaldas. Lennox cayó de rodillas, con los ojos rojos e hinchados. —Lo siento. Estaba borracho esa noche. Haré que interrumpa el embarazo. Te lo juro. Miré a nuestro hijo de un año, que llevaba en brazos. Asentí y lo perdoné… solo esa vez. Después de eso, se portó bien. Fue atento, cariñoso, dedicado… hasta que un día, cinco años después, fui al gimnasio. Una joven en la máquina de al lado se estaba quejando. —Después de tener un bebé, todo allá abajo queda tan flojo… De verdad necesito hacer algo para ajustarlo. Ni siquiera me molesté en mirarle la cara. Solté una risa baja y empecé a marcharme. Entonces sonó su teléfono. Ella contestó con una voz coqueta y provocadora. —Entonces, Alfa Lennox, ¿cuándo vas a terminar por fin con esa mujer? Está vieja y perdió a su loba. ¿Acaso todavía puede satisfacerte? —Claro que no. Te extraño muchísimo, bebé. Me quedé paralizada a mitad de un paso al escuchar su voz.
Perdí a mi bebé y el Don ya lo perdió todo - undefined nobela & mga-kwento
Peanut Butter
Soy la esposa legítima de Don Jones, la Donna de la familia Jones y la CEO fundadora de su imperio médico. Estuve al lado de Vincent mientras levantábamos ese imperio, desde una clínica quirúrgica con apenas dos habitaciones hasta convertirlo en la joya de la corona de la medicina privada europea. Pero, cuando tenía ocho meses de embarazo y luchaba por mi vida en el quirófano, Vincent retiró a todos los cirujanos del área de maternidad para atender a su amante. Con sus propias manos acabó con la vida de nuestro hijo y me arrebató para siempre la oportunidad de ser madre. Pensaba que yo era una huérfana sin hogar y que no tenía adónde ir. Nunca imaginó que era la única heredera de sangre de la familia Belmonte. Después del divorcio regresé a casa para ponerme al frente de un imperio médico global. Él cayó de rodillas para suplicarme. Yo observé con frialdad cómo se hundía en el infierno.
De Donna Olvidada a Doctora Libre - undefined nobela & mga-kwento
KarenW
Antes de darme cuenta, me había convertido en la mujer invisible que vivía a la sombra de mi esposo, Adrian Kane, el Don de la mafia. Era un ama de casa ahogada entre quehaceres, mientras él se lucía con su secretaria, Viola, diez años menor que yo. —Viola es muy capaz —dijo Adrian una vez—. Ella sí sabe cómo ayudarme. Aquella noche se cumplía nuestro décimo aniversario. Vi un elegante vestido de diseñador y un collar sobre la mesa de la sala. Por un segundo, me sentí feliz. Pensé que Adrian por fin había decidido llevarme a la gala anual de la mafia y presentarme oficialmente como su Donna. Pero el vestido y el collar eran para Viola. Más tarde, esa misma noche, los descubrí entrando a escondidas. Adrian y Viola estaban borrachos, toqueteándose como si yo no existiera. Hice una sola llamada. —Quiero unirme a una misión de Médicos Sin Fronteras. Asígnenme a un lugar lejos de aquí. Antes de casarme con Adrian, yo tenía toda una carrera médica por delante. Pero lo dejé todo por él. Ahora era momento de elegirme a mí misma y dejar atrás todo lo que, en realidad, nunca fue mío.
La misión de mi esposa: salvar a su primer amor - undefined nobela & mga-kwento
Victoria Guerra
Acababan de darme el alta tras una cirugía en la pierna cuando Victor Clark, el antiguo compañero de mi esposa, quien le guardaba rencor por quitarle un puesto de trabajo, me arrastró hasta la azotea y me apuñaló una y otra vez. Mi esposa, Melissa Lane, era la capitana de la unidad de rescate, pero estaba demasiado ocupada movilizando a todo su equipo para impedir que Ethan Hayes, su primer amor, incendiara su apartamento alquilado. No la llamé para que me salvara. Porque en mi vida anterior, le rogué que me ayudara. Ella abandonó a Ethan y corrió a rescatarme. Al final, yo sobreviví pero Ethan murió entre las llamas. Melissa no me culpó en ningún momento. Dijo que Ethan se lo merecía e incluso me prometió una sorpresa para mi cumpleaños, una semana después. Pero, el día de mi cumpleaños, me drogó, me clavó un cuchillo una y otra vez. —Tú y Victor me tendieron una trampa ese día, ¿verdad? ¡Esas puñaladas ni siquiera fueron graves! ¡Nunca estuviste a punto de morir! Y ya que tanto te gusta que te apuñalen, ¡haré que esta vez sea de verdad! Cuando volví a abrir los ojos, regresé al día en que Victor me tomó como rehén. Esta vez, dejé que Melissa fuera a salvar al amor de su vida.
Mi menstruación expuso todo - undefined nobela & mga-kwento
Mónica Herrera
El día antes de que me bajara la regla, encontré una nota en el teléfono de mi prometido. "Mañana le llega el período. Ya le guardé toallas sanitarias y analgésicos en el bolso." Sonreí. Era un detalle tan pequeño que me pareció muy considerado. Al día siguiente, un dolor ensordecedor me retorció la parte baja del abdomen. Pálida e incómoda, rebusqué en mi bolso cruzado. No había nada. Una mancha de sangre roja oscura empapó mis pantalones. Los estudiantes señalaron hacia mi espalda y comenzaron a susurrar entre risas incómodas. Supuse que simplemente se le había olvidado a última hora. Entonces, la nueva profesora en prácticas publicó en sus redes sociales: "Acabo de empezar a trabajar y mi profesor supervisor es un encanto. ¡Hasta me compró toallas sanitarias y analgésicos! ¡Este período ha sido completamente libre de dolor!" En la foto aparecían un paquete de toallas sanitarias, una tableta de ibuprofeno y una taza de té de jengibre. Los analgésicos eran míos. Llevaba años teniéndolos en casa por mis fuertes cólicos menstruales. Las toallas sanitarias eran de la única marca que mi piel toleraba. Apagué el teléfono y me quedé mirando durante largo rato el anillo de compromiso en mi dedo. Después me puse de pie y fui directamente a la oficina del director para solicitar mi ingreso al programa de intercambio docente en el extranjero. Siete años. Él seguía sin recordar mi ciclo menstrual. Y ahora, ya nunca tendría que hacerlo.
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