Novels
Short Stories

Genres

All
Romance
Drama Realista
Hombres Lobo
Mafia
MM Romance
Vampiro
Mitología
Fantasía
Vida Escolar/Campus
Imaginación
Reencarnación
Pasional
Misterio/Suspenso
Leyenda Popular
POV masculino

Characters

50
All
Egoísta
Mujer Poderosa
Amante
Independiente
Mafia
Alfa
Canalla (Hombre)
POV masculino
CEO/Magnate
Amigos de la Infancia
Hipócrita
Psicópata
Mujer Casada Joven
Primer Amor
Sin Sentimientos
Luna
Rompehogares
Compañero
La más Popular
Doble Reencarnación
Amor Incondicional
Heredera Verdadera/Falsa
Excéntrico/a
Mejor Amiga
Vampiro
Escoria
Diosa/Idol
Doctor/a
Calculador/a
Protagonista Animal
Secretario/a
Vecindario
Identidades Múltiples
Obsesionado/a con el Amor
Canalla (Mujer)
Íncubo
Sustituto/a
niño
Profesor
Hombre Bestia
Elfo
Tierno pero posesivo
Yerno
Forense
Estudiante Pobre
Sumiso/a en el Amor
Piloto
Supermacho paranoico
Celebridad
Influencer
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Plot & Setting

52
Venganza×
All
Reconquista Desesperada
Arrepentirse
Dejar en ridículo
Cuenta Regresiva
Infidelidad
Matrimonio
Venganza
18+
Seducción
Karma
Castigo al Infiel
Liarse con alguien
Drama Familiar Total
Drama Familiar
Despertar
Encuentro Amoroso
Fingimientio de Muerte
Ambiente Laboral
Desarrollo Femenino
Embarazo
Persecución por Amor
Amor Prohibido
Sistema
Reconciliación
Redención
Origen de Familia
Diferencia de Edad
Acoso
Matrimonio por Sustitución
Crimen
Crush Mutuo
Viaje en el Tiempo
Dentro de la Novela
Telepatía
Matrimonio por Contrato
Aventura
Vida Escolar/Campus
Transmisión en Vivo
Amor Forzado
Descubrimiento de una Infidelidad
Apocalipsis
Solidaridad
Amigas Divorciadas
Desafiar Destino
Maldición
Matrimonio antes del Enamoramiento
Mundo del Entretenimiento
Romance Fantástico
Ventaja Especial
amado/a por todos
Misterio/Detective
Escape de la Boda
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Themes

20
Renacido×
All
Giro Inesperado
Romance Amargo
Satisfacción/Poder
Melodramático
Renacido
De Perdedor a Ganador
Lazo Familiar
historia de la muerte
Dulce Romance
Dulce y Doloroso
Obsesivo
Inspirador
Sanador
Crush
Comedia
Bizarro/Peculiar
Múltiples Perspectivas
Complejo/Intrigante
Enfermizo/Retorcido
Apasionante
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Renacido Venganza Short Stories & Novels

Discover a collection of engaging Renacido Venganza short stories with compelling plots and immersive storytelling. Perfect for readers seeking one-hour short stories and quick, immersive reads online.
Mi prometido me mató a mí y a nuestro hijo por su primer amor - undefined novels & stories
Zafira
Al renacer en esta segunda vida, tomé una decisión: mantendría la máxima distancia posible de Santiago Fernández. Cuando lo vi llegar como director a mi empresa, renuncié esa misma tarde. Cuando compró un apartamento en mi edificio, me mudé al otro extremo de la ciudad. Y cuando anunció que dirigiría el imperio familiar desde aquí, solicité mi traslado internacional. En mi vida anterior, lo había obligado a casarse conmigo usando mi embarazo como chantaje. Pero justo el día de la boda, su primer amor regresó. Al vernos juntos en el altar, corrió hacia la terraza y saltó al vacío. Santiago fingió que nada había pasado y se casó conmigo, sonriendo. El día de nuestro aniversario de bodas, nos llevó a mi hija y a mí a hacer puénting. Pero él cortó las cuerdas, y mi hija y yo caímos, muriendo destrozadas. Después de nuestra muerte, se inclinó sobre nuestros cuerpos y rio con crueldad: —¡Si no fuera por ti, Valentina no se habría suicidado! ¡Ahora ve y págale por tu culpa! Cuando volví a abrir los ojos, había regresado a esa noche en que usé mi embarazo para obligarlo a casarse.
De vuelta al pasado, pero dueña de mi futuro - undefined novels & stories
Zafira
Mi hermana, María Sánchez, que siempre despreciaba la escuela, de pronto quiso presentar el examen para la universidad y les pidió a mis papás que me casaran con el hijo de un alto mando militar; a cambio, el general pondría el dinero para su carrera, un “apoyo” disfrazado de arreglo. Entonces supe que ella también había renacido. En la vida pasada, a María los libros le daban flojera: salió de la prepa y se casó con el hijo del comandante de zona, con un arreglo generoso de por medio. Luego a Bruno lo cambiaron a la frontera norte, a una Zona Militar pegada a nogales; a ella le repugnó el entorno y se negó a irse con la tropa. Yo, en cambio, terminé la universidad a puro trabajo y ahorro, entré a una dependencia pública con plaza base y me volví, por fin, capitalina de verdad. Ya metida en la vida castrense, María empezó a cobrar mordidas usando el nombre del suegro general. Lo metió en broncas con los de arriba; la Contraloría de la Militar lo bajó de puesto sin miramientos y, al final, la suegra la corrió de la casa. Tras el divorcio, la engancharon con una “asesoría” para invertir en la Bolsa de Valores; vino el desplome y quemó los ahorros de jubilación de mis papás. Sin salida, se me pegó y, cuchillo en mano, me obligó a entregarle mis ahorros y mi casa “para levantarse otra vez”. En el jaloneo me dio doce puñaladas. Me desangré. Cuando abrí los ojos otra vez, estaba de vuelta al principio: mi hermana les pedía a mis papás que me casaran con Bruno. Yo acepté encantada y me di de baja de la prepa de inmediato.
la Nochebuena, la Amante Mala - undefined novels & stories
Adriana
En la Nochebuena, mientras soltaban globos al cielo, la amante de Francisco Barrera encendió a propósito un fuego artificial que me dejó con quemaduras graves. Mi espalda, de la que me habían arrancado piel para injertársela a Laura Tamez, ahora estaba ahora aún más desgarrada y sangrante; aun así, me negué con firmeza a pedirle ayuda a Francisco. En cambio, protegí con mi cuerpo al nieto mayor de los Muñiz, apenas recién recuperado por la familia, y me lancé a una desesperada maniobra de rescate. En mi vida pasada, fue Francisco quien me dio una patada en la espalda para que no estorbara el paso de su amante al hospital. —Angela Vargas, ¿te divierte usar al niño como pretexto? Aunque estés embarazada, tú y tu hijo no son más que un banco de órganos para Laura. Yo misma te malacostumbré… por eso te atreves incluso a matar y a incendiar. Fui borrada de todos los hospitales, arrojada a las listas negras. Al final, morí con mi hijo en el vientre, cargando un odio que me atravesó hasta la tumba. Cuando volví a abrir los ojos, vi a Laura encendiendo a escondidas un fuego artificial, apuntando hacia el cielo nocturno. Su sonrisa venenosa me taladró los oídos: —Llévate a tu bastardo directo al infierno.
Amor, Traición y Venganza: mi segunda vida - undefined novels & stories
Zafira
En mi vida pasada, obligué a Diego Ramírez —hijo de una familia en quiebra— a casarse conmigo usando como excusa el hijo que llevaba en mi vientre. El día de la boda, su amor verdadero dejó una carta de despedida antes de lanzarse al mar: “Al final, el verdadero amor nunca puede vencer al poder. Me rindo.” Cuando Diego recibió la noticia, no mostró la menor reacción; incluso sonrió mientras terminaba la ceremonia conmigo. Pero medio año después, el día del aniversario luctuoso de esa mujer, nos llevó a mí y a mi hijo de tres años a bucear. Me arrancó la manguera de oxígeno a mí y a mi hijo bajo el agua, y los dos fuimos ahogados vivos. Tras mi muerte, vi cómo colocaba mi cadáver frente a la tumba de su amada, pidiéndole perdón. “Carmen, ya vengué tu dolor. Si allá, donde descansas, lo supieras, ¿te daría alegría?” Al abrir los ojos de nuevo, regresé a aquella noche en que usé a mi hijo para obligarlo a casarse conmigo.
La Mujer que Quemó Su Pasado - undefined novels & stories
Renata
Durante mi recuperación después del parto, mi esposo, Rubén Gutiérrez, llegó a la casa tambaleándose, borracho perdido. Venía con varios que lo sostenían... y con una mujer. Terminó vomitando por toda la sala, y yo, sin decir una sola palabra, me quedé a su lado cuidándolo toda la noche. Jamás imaginé que, al amanecer, lo primero que saliera de su boca fuera: —Está embarazada. Mejor nos divorciamos. No lloré, no grité. Solo asentí con calma. En otra vida, recuerdo haber corrido desesperada por la calle, con mi hija en brazos. Esa mujer pronto se ganó la fama de "fácil" en el pueblo, y hasta la echaron de su casa. Acorralada, terminó lanzándose al río. Rubén, por sus escándalos, perdió el trabajo. Y aun así, nunca me culpó de nada. Cuando nuestra hija cumplió un mes, Rubén encendió una hoguera enorme en el jardín... y nos quemó vivos: a mí, a la niña y a mis padres. Antes de que todo se apagara, alcancé a ver su cara desfigurada por el odio. —¡Bájense al infierno! —gritó—. Váyanse a acompañar a Mariana. Y entonces, al abrir otra vez los ojos, me encontré de vuelta en el mismo instante exacto en que me dijo que quería divorciarse.
Mi Esposo Se Rompió Las Piernas Por Su Amante - undefined novels & stories
Zafira
Mi esposo, Alejandro Ruiz, cayó del tercer piso, no solo se rompió las dos piernas, sino que también se lastimó en su parte íntima. Y yo, lejos de preocuparme, lo llevé al hospital más alejado. Todo se remontaba a mi vida anterior: Alejandro se había lastimado a propósito con tal de que su amiga de la infancia, Sofía López, quien realizaba sus prácticas en el hospital, pudiera acumular suficiente experiencia práctica y consolidar su puesto. Para lograrlo, eligió lanzarse desde el tercer piso. Luego, deliberadamente evitó el hospital más cercano y me obligó a conducir tres mil kilómetros para que Sofía lo atendiera. Al considerar que ella solo era una estudiante que había entrado al hospital por contactos y no tenía las credenciales para operar, rechacé su propuesta. Pero él me abofeteó con fuerza y dijo: —¡Solo quiero usar mis heridas para ayudarla! ¿Acaso no tienes ni un poco de empatía? Ante su terquedad, temí que el retraso arruinara sus piernas para siempre. Llamé a su madre para convencerlo. Sin embargo, Sofía, al no obtener el puesto, avergonzada y llena de rabia, se suicidó saltando en el hospital. Alejandro, gracias a la atención oportuna, salvó sus piernas. Pero el día del alta, cuando fui a recogerlo con alegría, él me atropelló con el auto, matándome en el acto. Antes de morir, le cuestioné con rabia, pero él me miró con desdén: —Si no hubieras impedido que ayudara a Sofía, ¡ella no habría muerto! Al abrir los ojos de nuevo, me encontré de vuelta en el día en que mi esposo se rompió las piernas.
La Santa Elige un Alfa Diferente - undefined novels & stories
Crystal K
Nací siendo una omega frágil, pero mi don de profecía me convirtió en la Santa de las Manadas del Norte. El Consejo de Ancianos exigió que eligiera un compañero entre los Alfas de las grandes manadas. El Alfa que elegí estaba destinado a guiar al Norte a la victoria y ser coronado como el Rey Alfa. Entonces, elegí al Alfa Kane sin dudarlo. Me había salvado la vida una vez. El día de nuestra ceremonia de unión, me sonrojé y temblé cuando clavó sus dientes en mi cuello. Pero en el momento en que nos unimos, su verdadero amor, Scarlett, quien también era su Beta de la infancia, enloqueció de celos. Ella intentó envenenarme, y por su crimen, los Ancianos la exiliaron. Murió en el camino. ¿Y yo? Usé mis profecías para ayudar a Kane a ganar la guerra, para llevarlo al trono. Pero, tras su coronación, clavó una hoja de plata en mi corazón. Él me asesinó. —¡¿Por qué no la salvaste?! ¡¿Por qué no la salvaste?! Solo entonces lo comprendí. Él me había odiado desde siempre. Abrí los ojos de nuevo... y había regresado. Regresé al día en que tuve que elegir a mi compañero Alfa. Él estaba de pie frente a mí, arrogante como siempre. Pero no perdió la cabeza hasta que se dio cuenta de que había elegido a un Alfa maldito. Lo vi arrodillarse, implorando por mi perdón. Pero en esta vida, no habría profecías de mi parte para él. Veamos cómo sobrevive a la guerra ahora.
Mi venganza estalla: ¡Ojo por ojo! - undefined novels & stories
Don Frescura
La discípula de mi esposo, Camila, alardeaba de su técnica de desactivar bombas con los ojos cerrados, guiándose solo por la intuición. El resultado fue un error de juicio que activó el sistema de detonación de respaldo de la bomba. Yo tuve que intervenir de emergencia, usando el peligrosísimo método de condensación con nitrógeno líquido para salvar todo el edificio. A Camila la apartaron de la primera línea y, además, la suspendieron. Mi esposo, Sergio, quiso hablar en su defensa, pero yo me interpuse resueltamente: —Si la defiendes ahora, no la salvarás y te hundirá con ella. Hasta a ti te suspenderán. Abrumada por la presión, Camila terminó con su vida provocando una explosión. En una carta que dejó, acusaba a Sergio: “En el momento que más necesitaba de él, él prefirió lavarse las manos.” Sergio no dijo nada. Solo guardó esa carta como un tesoro en su estudio. Años después, Sergio ya era un experto en desactivación de bombas, famoso en todo el país. Durante un ataque terrorista, unos secuestradores me colocaron una bomba de tiempo. Él acudió en persona a desactivarla, pero frente a mí, repitió el mismo error fatal de su discípula. Mirando la cuenta atrás, me dijo con una sonrisa burlona: «Mira, solo estaba nerviosa aquella vez. ¡Si la hubiera apoyado entonces, ahora ella sería la heroína!». La bomba estalló. Quedé hecha añicos. Al abrir los ojos otra vez, había vuelto a aquel momento en que él intentaba defender a su discípula. Lo que él no sabía era que en ese edificio se albergaba un servidor crítico con los secretos nacionales de máximo nivel.
Rechazó el marcaje, yo subí de Alfa - undefined novels & stories
Aurora
La primera decisión que tomé tras renacer fue rechazar el rito de marca con mi compañero Alfa, Ethan. En mi vida anterior, cuando Ethan intentó aplazar nuestra ceremonia de unión por trigésima segunda vez, lo amenacé invocando las leyes sagradas de la Diosa de la Luna. Al final, Ethan cedió. Para apaciguar mi furia, juró que nada volvería a interrumpirnos. Sin embargo, esa misma noche murió Ivy, su amante Omega. Desde aquel instante, Ethan me odió con cada fibra de su ser. Cuando le confesé que estaba esperando cachorros, me ahogó en las aguas gélidas del Mar del Norte. —Tú y la abominación que llevas dentro merecen morir por lo que le pasó a ella. Me escupió las palabras mientras me hundía la cabeza bajo el agua. Morí sumida en la desesperación. Pero al abrir los ojos, me encontraba de nuevo frente al altar. Ethan lucía impaciente. —A Ivy le duele el pecho... Tenemos que posponer la ceremonia de unión otra vez. Esperaba que le suplicara. En lugar de eso, me desabroché el collar ceremonial y se lo arrojé a la cara. —Ve con ella. Yo me largo. Ethan hizo una mueca de desprecio. —Deja el drama. Sin mi aroma, vas a regresar arrastrándote de rodillas en una semana. No sabía que, una hora más tarde, yo estaría tocando a la puerta de su enemigo mortal: Damon, el Tirano del Norte. Cuando publiqué una foto luciendo el anillo del Alfa Winterborn en mi dedo, con la leyenda “Un Alfa Mejor”, Ethan enloqueció...
Me Casé con el "Bicho Raro" - undefined novels & stories
Zakira
Mis padres hicieron que Dana y yo lo resolviéramos con piedra, papel o tijera. La perdedora debía casarse con el heredero de los Baillieu, el llamado "bicho raro". Gané yo. Luego le di la vuelta a la situación. —Genial. Yo me quedo con Blake. Dana puede tener el imperio. ¿La vida anterior? Estaba locamente enamorada de Michael, el niño mimado adoptado por papá. Elegí la empresa, me quedé en la empresa y le endosé a Dana con Blake Baillieu. Fue un gran error. En seis meses, Dana ya murió, destrozada por aquel matrimonio. Justo antes de morir, me envió un mensaje, culpándome a mí. Decía que yo había perdido el juego y había roto el trato, endilgándole a Blake. ¿Y Michael? Se volvió completamente loco. Resulta que él y Dana habían estado saliendo a escondidas durante años. Me arrastró a la parte trasera de la finca de los Baillieu y obligó a una docena de hombres con discapacidad intelectual a violarme. —¡Si no fuera por tu crueldad, Dana seguiría viva! ¡Pagarás por todo lo que ella sufrió! Yo estaba embarazada de más de ocho meses, casi a punto de dar a luz. Le supliqué que parara. Le rogué por la vida de mi bebé. A él no le importó. Siguió ordenándoles que tomaran turnos. Incluso cuando rompió fuente, él solo observaba. Mi bebé y yo morimos aquella noche. ¿Ahora? Volví. Y esta vez, reescribí la historia. Primer paso: casarme con Blake.
Venganza con el Perro - undefined novels & stories
Fosfato
Durante las vacaciones de Navidad, mi novio León Ríos me pidió que le ayudara a cuidar al perro de su amiga de la infancia, Elena Navarro. Pero cuando llegué con la comida para perros, un enorme pitbull me derribó de inmediato, mordiéndome sin piedad. Por suerte, un vecino me rescató de las fauces del perro, pero me quedé con una cicatriz terrible en la cara. Tenía el rostro desfigurado de por vida. Quedé destrozada, y León me culpó: —Seguro lo hiciste mal y lo enfadaste. ¡Tú solo perdiste la cara, pero Toto perdió la vida! Al final, la presión me llevó a saltar desde un edificio alto. Al morir, vi a León y a Elena abrazarse. —Qué listo fuiste, amor, dejaste a Toto sin comer días para que, hambriento, matara a Sofía Vega. Ahora que murió, por fin podemos estar juntos. Al abrir los ojos, había vuelto al día en que León me pidió que fuera a alimentar al perro.
Matando al Heredero de mi Alfa - undefined novels & stories
Crystal K
El año en que renací fue el año en que comenzó la guerra de los vampiros. Lo primero que hice fue deshacerme del cachorro. El cachorro de mi compañero. El del Alfa Lucas. En mi última vida, él encubrió a su amiga de la infancia, Sarah, cuando ella se apareó con un vampiro. Tomó a mi propio cachorro de sangre pura y lo intercambió con el de ella, un bastardo mestizo. Me tildaron de traidora. Me torturaron hasta la muerte en una mazmorra de plata. Y mi propio cachorro, con el cerebro lavado por Sarah, se paró junto a mi cadáver y me dijo que me pudriera en el infierno. Cuando volví a abrir los ojos, estaba embarazada de tres meses. No lo dudé. Fui directamente a la cabaña de la bruja y bebí el veneno que me dio. Pero mientras una vida se agotaba, descorché otra botella: una costosa Poción Mímica. Esta simulaba el latido del corazón de un cachorro y hacía desprender el aroma de una madre en cinta. Lucas quiere un cachorro para que cargue con la culpa del crimen de Sarah. Bien. Le voy a dar un espectáculo. Esta vez, no tengo ninguna debilidad.
Viuda Dos Veces: Renací Lejos de Él - undefined novels & stories
Zafira
Aunque sabía que mi esposo, Luis Ramírez, había fingido su muerte y estaba suplantando la identidad de su hermano gemelo menor, Martín Ramírez, no lo desenmascaré. En vez de eso, fui directamente ante la máxima autoridad militar de la región, Sergio Montoya, y le dije que Luis estaba muerto. Le pedí que lo dieran de baja del ejército y que le retiraran el grado. En mi vida pasada, Martín murió en un accidente. Y Luis, sin dudarlo, fingió su propia muerte y abandonó su puesto en el ejército para hacerse pasar por Martín, todo para que Gina Espíndola no quedara viuda. Yo lo reconocí al instante. Sabía que era Luis. Lo enfrenté y le exigí que me dijera por qué se estaba haciendo pasar por Martín. Pero lo negó hasta el final. Me hizo a un lado con frialdad: —Mayra, sé que estás hecha pedazos por la muerte de Luis, pero eso no te da derecho a venir a decir que yo soy él. Sostuvo a Gina, débil y frágil como si fuera de cristal, y a mí me empujó al río helado. Me lo dejó claro: que ni se me ocurriera hacerme ilusiones. Mi hija, Perla Ramírez, con apenas cinco años, lloraba y preguntaba: —¿Por qué papá ya no me quiere? Y por eso la encerraron en un cuarto oscuro "para que aprendiera". Tres días y tres noches sin probar bocado. La madre de Luis, Almeida Vargas, me colmó de insultos, diciendo que yo era una matamaridos, un mal augurio. Nos echó a Perla y a mí con lo puesto, sin un centavo. Y Luis todavía se encargó de esparcir el rumor por todas partes: que yo estaba loca, que Luis apenas acababa de morir y yo ya andaba obsesionada con Martín. Todos me despreciaron. Me señalaron. Me miraban con asco. Al final, abracé a Perla y morimos congeladas en la peor helada del invierno. *** Cuando abrí los ojos de nuevo, había vuelto al día en que Luis empezó a hacerse pasar por Martín.
La Reencarnación De La Sanadora Imperial - undefined novels & stories
Crystal K
Nací sin espíritu de loba, una carencia que Arabella aprovechó para convertir mis años en la academia en un auténtico infierno. No fue sino hasta mi graduación que mi loba finalmente despertó, dotándome de un poder de curación excepcional; en ese momento, creí ingenuamente que mis pesadillas habían terminado. Fue entonces cuando conocí a mi compañero predestinado, Tristan, el Alfa imponente y poderoso que me prometió el cielo y las estrellas. Sin embargo, la misma tarde que planeaba anunciarle mi embarazo, la verdad me golpeó con una crueldad devastadora. Quien compartía mi lecho no era Tristan, sino su hermano gemelo, Ronan; aquel Alfa errante que años atrás había renunciado a la manada para arrastrarse entre los humanos. Se valió de un bloqueador de aroma para infiltrarse en mi habitación y embarazarme, orquestando un plan retorcido diseñado únicamente para pisotear mi dignidad en mi gran día. Buscaban venganza por Arabella, quien me había acusado falsamente de acosarla con tal de destruir mi reputación. Cegada por la rabia, irrumpí en el estudio dispuesta a desenmascararlos y exigir una disculpa; en lugar de eso, fui encerrada. Mediante un ritual de magia negra, me despojaron de mi loba para entregársela a Arabella. Sentí cómo drenaban mi esencia vital y arrebataban la vida de mi pequeño antes de que pudiera nacer, sumiéndome en una agonía que acabó por consumirme. De pronto, abrí los ojos. Me encontraba de nuevo en el día en que descubrí mi embarazo. Me llevé las manos al vientre mientras una lágrima recorría mi mejilla; esos miserables iban a arder por lo que me hicieron.
El día que todo cambió: renacer antes del bungee - undefined novels & stories
Zafira
Yo estaba embarazada de ocho meses. Pero cuando mi esposo, Mateo Díaz, me obligó a acompañar a su amiga de infancia, Clara Vegas, a hacer bungee, no me quejé ni protesté. Simplemente asentí. Todo porque, en mi vida pasada, Clara no estaba contenta. Para animarla, Mateo le ofreció cumplirle un deseo. Clara le confesó que su mayor anhelo era que alguien la acompañara a saltar en bungee. Mateo, que le tenía pánico a las alturas, inmediatamente me pidió que yo la acompañara. Me negué en el acto, alegando mi embarazo. Clara, al ser rechazada, se entristeció y terminó yendo a un bar para ahogar sus penas. Allí, alguien le puso algo en la bebida y fue violada. Después, devastada por el dolor, le dejó una nota de suicidio a Mateo: “Si ese día no hubiera ido al bar, ¿todo habría sido diferente?” Al leer la nota, Mateo me agarró del cuello: —¿Por qué no accediste a acompañar a Clara? ¿Acaso habrías muerto si lo hacías? Finalmente, Mateo me estranguló hasta la muerte, y el niño que llevaba en mi vientre se fue conmigo. Al abrir los ojos de nuevo, había vuelto al día en que Mateo me pidió que acompañara a Clara a hacer bungee...
Traición el día del examen: él acarreaba su futuro - undefined novels & stories
Ivana
El día del examen de admisión a la universidad, la amiga de la infancia de mi novio se dio cuenta de que dejó su pase de admisión en casa. Él insistió en regresar para buscarlo por ella, pero yo intenté impedírselo. Al final, ella no se presentó al examen de humanidades. Desesperada, saltó por su propia cuenta a su muerte. Tiempo después, mi novio y yo fuimos admitidos en la Universidad Bloomdale, la mejor del país. Desarrollamos carreras exitosas y ganamos salarios millonarios; nuestro matrimonio era perfecto. Sin embargo, en el aniversario de la muerte de su amiga, mi esposo me apuñaló repetidamente, quitándome la vida. —Fue tu culpa que muriera —dijo—. Si yo hubiera vuelto a buscar el pase de admisión de Ginger, ella no habría perdido la esperanza ni se habría quitado la vida. Cuando volví a abrir los ojos, me di cuenta de que estaba de vuelta en el mismo día del examen. La voz ansiosa de mi novio resonó en mi oído: —Amelia, tengo que regresar a buscar el pase de admisión de Ginger. Esta vez, sonreí y dije: —Adelante. Por favor, ten cuidado.
Embarazo y Explosión: Él Enloqueció - undefined novels & stories
Lía Vallejo
Giorgo Romero, el Don de la familia Romero, cayó en una emboscada tendida por un demente suicida que llevaba explosivos atados al cuerpo. Cuando eso ocurrió, mi esposo, Fabio López, y sus hombres ya se habían marchado a un desfile de moda con su amor de la infancia, Reina Digiorno, para escoltarla y protegerla allá. En lugar de presionar el botón de señal en mi anillo, me lancé hacia Giorgo a pesar de estar a punto de dar a luz. Así, con mi propio cuerpo, lo protegí de la explosión. Sin embargo, en mi vida anterior, sí había presionado el botón. Fabio había dejado plantada a Reina para regresar corriendo a la escena y salvarle la vida a Giorgo. Gracias a ese mérito, lo ascendieron al puesto de subjefe. Pero Reina se enfureció con Fabio por abandonarla antes de tiempo y, por pura rabia, cruzó la autopista sin mirar a los lados. Así fue como la atropellaron y murió. Fabio no dijo nada… pero el día en que entré en trabajo de parto, me mandó a una casa de subastas clandestina. —¡El Don tenía a tantos soldati protegiéndolo! ¿Por qué me obligaste a volver, entonces? ¿No es porque solo querías la gloria de ser la esposa del subjefe? ¡Si no fuera por ti, Reina no habría muerto! ¡Debes sufrir mil veces lo que ella sufrió! Yo solo podía mirar cómo los invitados pujaban por mis órganos, uno por uno. Ni siquiera el cordón umbilical de mi recién nacido se salvó de la subasta. Al final, morí por una infección que se produjo mientras me arrancaban los órganos. Cuando volví a abrir los ojos, había regresado al día en que emboscaron a Giorgo.
El Castigo del Don - undefined novels & stories
Mariela Santos
A medida que se acercaba mi fecha de parto, salió a la luz una discrepancia enorme en las cuentas de armas de la familia Galante. Por esto el mando tomó una decisión rápida: me enviaron a mí, Sophia Vitale, la esposa del Don —esa mujer que todos decían que no tenía nada mejor que hacer—, para inspeccionar de manera personal el arsenal y verificar el inventario. Yo creí que era una revisión de rutina. Por lo que nunca imaginé que la ahijada de mi esposo, Mónica Leona, lo usaría como tapadera para volar todo el arsenal por los aires. La explosión fue ensordecedora. El fuego rasgó el cielo y el concreto se desplomó a mi alrededor, aplastándome, mientras un dolor abrasador me desgarraba el estómago. Sin embargo, contrario a lo esperable, no llamé a mi esposo por su línea privada de máxima prioridad, sino que, en cambio, envié una señal de auxilio a mi padre. En mi vida anterior, en el instante en que había ocurrido la explosión, yo había usado ese mismo canal prioritario para llamar a mi esposo. El bebé había sobrevivido y Mónica había muerto en la explosión. Mi esposo había dicho que no me culpaba, que Mónica era una extraña y que un heredero importaba más. No escatimó en gastos, contrató a especialistas obstétricos de élite para vigilarme día y noche, diciéndome que me mantuviera tranquila y esperara el parto. Luego, el día en que entré en labor, él mismo nos encerró a mí y al bebé dentro de un almacén abandonado, el cual empapó con gasolina y encendió, quemándonos vivos. —Si no hubieras retrasado todo a propósito, ella no habría muerto. ¿De verdad creíste que haciéndote la víctima ibas a engañarme? Ni lo sueñes —dijo—. ¿Tanto te gusta jugar con fuego? Bien. Entonces te dejaré vivir su desesperación en carne propia. Cuando volví a abrir los ojos, estaba de regreso en el arsenal, justo en el instante exacto antes de la explosión.
Renací y elegí a 3 machos imperfectos - undefined novels & stories
La Doce
Mi hermana y yo fuimos transportadas por accidente a las tribus de hombres bestia, y el Dios Bestia nos dio a elegir nuestra identidad. La primera opción es convertirnos en Guerrera Bestia, con fuerza poderosa y figura robusta. La segunda opción es convertirnos en Doncella Sagrada, con capacidad de reproducción entre especies y figura esbelta y sensual. En mi vida anterior, mi hermana eligió la primera opción para sobrevivir, y yo me convertí en la débil y deseable Doncella Sagrada. Pero a ella, por no ser lo suficientemente delicada, los machos de la tribu la despreciaron. Por eso, solo le asignaron tres machos discapacitados. A mí, en cambio, por mi figura grácil, los tres hombres bestia más fuertes y apuestos me volvieron su consentida. Luego ellos se convirtieron en los reyes de la selva virgen, y yo en Doncella Sagrada, llena de gloria. Mi hermana, muerta de envidia, aprovechó un descuido para empujarme a un pantano venenoso. Con mi último aliento, le clavé un aguijón venenoso y morimos juntas. Al abrir los ojos otra vez, volvimos al momento de elegir ante el Dios Bestia. Esta vez, mi hermana se apresuró a escoger ser la Doncella Sagrada. —Mariana, esta vez la Doncella Sagrada seré yo. Por lástima, te regalo a esos tres machos inútiles y discapacitados. Contengo mi inmensa alegría. ¿Qué tiene de bueno ser encerrada como herramienta de reproducción? Hay que saberlo: en una sociedad primitiva, el que manda es el más fuerte.
La Falsa Susurradora de Cadáveres - undefined novels & stories
Zafira
Tras presentar mi solicitud para dejar el cargo de jefa de Medicina Forense y pedir el traslado a un puesto administrativo, en la comisaría a todos se les iluminó la cara. Sonrisas por todas partes. Aprobación unánime. Solo Olivia Montoya, la nueva forense… la "mejor amiga de la infancia" de mi novio, se vino abajo. La que se hace llamar la "Susurradora de Cadáveres". Entró hecha una fiera, me agarró con fuerza de la bata y, con los ojos enrojecidos, soltó: —Aunque tu técnica ya está pasada de moda, de verdad espero que te quedes. ¡Que sigas dándoles voz a las víctimas! Le aparté la mano con frialdad, recogí mis cosas y me di la vuelta para irme. Porque en mi vida pasada, ella se presentaba igual: decía que podía oír los susurros de los muertos y saber lo que habían vivido antes de morir. Yo me mataba trabajando: autopsia tras autopsia, revisando una y otra vez, redactando informes de autopsia con cada detalle. Ella, en cambio, solo necesitaba echarle un vistazo al cadáver… y podía recitar mi informe palabra por palabra, sin equivocarse ni una coma. Las familias de las víctimas la veneraban como si fuera un milagro andante. A mí me miraban con desprecio. Decían que yo profanaba al difunto, que no lo respetaba. No lo acepté. Me negué a rendirme. Me dejaba la vida en cada autopsia… pero ella siempre se me adelantaba, escupiendo toda la verdad como si ya la tuviera en la palma de la mano. Hasta que una familia, llevada al límite, me odió por ultrajar a su difunto. Me secuestraron. Me descuartizaron. Y me abandonaron en un baldío. Cuando volví a abrir los ojos… Había renacido justo el día en que Olivia anunció, por primera vez, que era la "Susurradora de Cadáveres".
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