El Alfa me Rechazó, el Rey Alfa me Reclamó
La vidente profetizó que yo me uniría con el Alfa y daría a luz al heredero más fuerte de la manada.
Por eso, desde pequeña ya estaba decidido que me casaría con el Alfa, para que en el futuro pudiera convertirme en la Luna.
Sacrifiqué toda mi juventud: sangré, luché y soporté. Cada sonrisa, cada paso, cada respiro… todo fue para convertirme en la Luna perfecta.
Pero, ¿qué era lo que realmente estaba esperando?
El día de la ceremonia de parejas, Guillermo apareció acompañado de una chica embarazada de sangre Omega: Luisa.
Frente a todos, Guillermo anunció que, durante una cacería, ella había ingerido por accidente una hierba venenosa, quedando embarazada. Él debía asumir la responsabilidad