La Amante.
Lo nuestro es prohibido —comenté, sintiendo un nudo en la garganta.
—Pero no entiendo por qué lo alejas de ti. ¿A qué te refieres? —preguntó, levantando las manos sin comprender.
—Porque, lamentablemente, ese buen hombre está casado y yo fui su amante todo este tiempo. Antes de que nos separaran, él era el amor de mi vida. Su padre nos alejó y, después de casi nueve años, él regresó casado y con una hermosa hija. Luego volvimos, pero como su amante, lo acepté porque lo amo y siempre lo amaré.