LA TRAICIÓN QUE NOS UNE
Ranacienla traición que despertó mi rabiala traición de mi prometidola traición la convirtió en reinalágrimas, mentiras y un corazón de fuego
«¿Me regaló de cumpleaños el poder volver a ver a Lenis? Jm, increíble»
Las amigas conversaron mucho rato más, atendieron ambas a Piero, salieron a caminar. Pilar le pidió que por favor se hospedara en su casa, tenía una recámara ociosa y cómoda. Lenis aceptó, pero aseguró no cancelar su reserva de la posada, pensó que sería un desaire para la isla, un territorio que necesitaba de esos ingresos. Se sentaron a las afuera, junto a Piero, de la taberna de Liotrivi. Varios lugareños ya estaban allí. Parecía más un restaurante que un bar y eso le agradó mucho a la turista. La tarde cayó, los colores en el cielo se mezclaron con el paisaje en el horizonte, el mar quieto, las aves y ese olor a aren