AGONÍA
La sintió sobresaltarse y le susurró al oído
-Soy yo.
Linda estaba realmente inmersa en la preparación de la cena de aquella noche, estaba de puntillas intentando alcanzar la vajilla <<¿ Por qué tienes que estar tan alta- pensó- es obvio Linda, Saúl mide casi dos metros, para él no es ningún problema esa altura, ven acá bendita vajilla>> pensó estirándose lo más que pudo, como si por arte de magia pudiera crecer y llegar a ella. Sintió un duro cuerpo apretarse contra ella se tensó y estuvo a punto de gritar cuando su aliento le rozó el cuello y su sexy voz ahorra ronca por el susurró le llegó al oído.