Jugando con el amor
Las lágrimas volvieron a correr por mis ojos.
-Malditos celos, me dije llorando, ya sin contenerme, justo cuando era tan dichosa, se interpusieron mis celos en mi felicidad ¿por qué demonios sufro tanto? ¿acaso para mí no existe o me está prohibida la felicidad? ¿por qué siempre he de sufrir, terminar así, llorando, sin poder disfrutar del amor? Yo amo a Marcial, ¿por qué nadie quiere entenderlo? Pero mis celos, mis malditos celos, me han arruinado la vida. ¡¡¡Ya no tengo nada!!! ¿No lo entienden? Mi vida sin Marcial no sirve, no vale nada. ¿Por qué siempre he de recibir balazos? ¡Maldita bala que tengo en el pecho! Con Marcial ni me importaba la bala, ahora quiero morir, Dios ¡¡¡Quier