LA ESPOSA DESPRECIADA ES AMADA POR EL BILLONARIO
Es muy pequeñito todavía, apenas está en desarrollo y sus formas no se definen del todo, pero escuchen esto.
En ese instante, el sonido rítmico, acelerado y nítido de un corazón latiendo con una fuerza impresionante inundó cada rincón de la sala. Era el sonido de la vida, el latido de su milagro. Nahla y William se miraron, tomados de la mano, sabiendo que después de tanta tormenta, de tanta sangre y dolor, finalmente habían llegado a su hogar. Su amor ya no era solo un contrato o una promesa; ahora tenía un corazón propio que latía con fuerza, asegurándoles que su historia, por fin, sería eterna y feliz.