Dominada Por El Cruel Millonario
Aquí se muestra sin ajustar el mundo a su favor, sin mentir.
Pero no sabe que lo observo, por eso no huye, sino que permanece ahí, ido, abstraído en un punto fijo en la habitación.
De pronto me viene a la mente su presencia aniquilante, controlador y majestuoso pero a la vez es prisionero de la tensión. Sus hombros están rectos, parece seguro con el pecho hinchado, demostrando el dominio, sin embargo esto se reduce a rigidez, es un falaz. Tiene la expresión dura, rígidos los hombros, tal vez se asoma una pista en su cuello, no importa el esfuerzo sobre humano que haga para ocultarlo o mantener la fachada de autoridad. Se delata a sí mismo, sin decir siquiera una sola palabra.