El Alfa Mudo y la Líder
— Yo estoy siendo cuidada por todo el hospital y mi esposo, pero tú estás pendiendo de mí y él bebe, nadie te está cuidando — una lagrima cae por mi mejilla y él la limpia — perdóname por ser una pésima esposa y una horrible madre si es que me puedo llamar así.
Él me abraza, yo hago mi mejor esfuerzo para no seguir llorando, él no necesita más preocupaciones de las que ya tiene, no era mi intension terminar derrumbándome, pero ese es el efecto que él causa en mí, rompe cualquier barrera que intente poner entre nosotros.
— Lamento ser una carga, lamento haber arruinado todo, no es justo para ti, no es justo para él bebe, perdóname. — cuando él rompe nuestro abrazo miro sus manos.