Siempre rechazada, nunca amada.
Ella permanece con la cabeza gacha y empieza a mover sus caderas de manera sensual al ritmo de la canción “ I SEE RED – Everybody Loves an Outlaw”
Emmanuel se acomoda en su silla mirándola con frialdad; la mujer baila en medio de la oscuridad, con una luz roja que es el reflejo que alumbra, permitiendo ver cada uno de sus sensuales movimientos. Él no ha pedido nada de esto, y eso lo pone aún más tenso; sin embargo, al levantarse para intentar interrumpir la escena, nota cómo ella se agacha, abriendo las piernas de una manera que lo paraliza. Ella se levanta poco a poco tocando el tubo como si fuera una persona, lo que lo hace viajar a un bajo recuerdo al ver cómo ella menea su cabeza de un l