La sombra del pacto
— Estoy bien, susurro, mintiendo tanto a él como a mí misma.
No lo cree. ¿Cómo podría? Soy la clave de esta historia, el pivote alrededor del cual giran nuestras almas, pero también soy una bomba lista para estallar.
Lucian, en la retaguardia, observa la escena, su mirada llena de sombras y arrepentimientos. No dice nada, pero siento su lucha interna. Entre nosotros, el amor y el dolor son una sola y misma entidad, una herida abierta que se niega a sanar.