La Perdición del Mafioso
Después de atender la llamada y regresar a la mesa, Casandra vio a Ariam con el rostro bañado en lágrimas.
—Ariam, ¿Qué te sucede?
—¿quién te hizo ese tatuaje en el costado? —Preguntó Ariam entre sollozos —Me resulta familiar.
Casandra se quedó perpleja ante la pregunta de Ariam.
—No lo sé, Ariam. —suspiró profundamente, dejando escapar la pesadez que llevaba dentro, decidió sincerarse con la chica —Yo hace años sufrí un atentado. Fue un evento traumático que me arrebató no solo mi vida, sino también mis recuerdos —sus palabras se entrelazaron con una ligera temblorosidad en su voz — Desde entonces, he estado luchando por recuperar mi pasado, pero los recuerdos son esquivos y confusos. Hay l