La esposa falsa del CEO
¿Qué significaba para su legado?
Su adicción mutua había transformado el ático milanés en un laberinto de deseos prohibidos. Eran socios de día y amantes desesperados de noche, viviendo en un estado de constante vigilancia donde cualquier desliz podía costarles el imperio a él y el honor a ella. Sofia se daba cuenta de que se estaba convirtiendo en el “flanco expuesto” que Lorenzo tanto temía, y él, a su vez, se había convertido en su adicción más destructiva. Bajo el implacable resplandor del sol de Milán, construían un paraíso privado de placer, ignorando que, más allá de aquellos muros, el pasado y sus rivales seguían tejiendo tramas que ninguna noche de pasión podría deshacer. El contrat
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