El amor oculto del Ceo
Después de lo que Astrid se marchara, había sido imposible no investigar un poco de Alessa.
Ella, su esposa “perfecta” no solo había estado embarazada y se había practicado un aborto, sino que le había sido infiel con más de un hombre, y, además, sí que se había quedado embaraza de él, pero volvió a abortar, ella no deseaba perder su “figura perfecta” por supuesto, no tenia derecho alguno a reprocharle, el mismo la había engañado un centenar de ocasiones, pero no podía perdonarle el haber asesinado al hijo de ambos…a su heredero, el no volvió a tocarla y ella no volvió a hablarle, eran dos completos extraños que dormían en habitaciones diferentes y que aparentaban ante todos seguir siendo el