De Su Amor a Su Venganza
Y aunque carecía de expresión, su postura transmitía una calidez profunda, una especie de abrazo silencioso hacia todo lo que lo rodeaba.
Muchos recordaron entonces la primera obra de Matías, aquella que retrataba a un hombre igualmente cálido, pero con una ternura llena de ataduras y dolor, que los críticos definieron como “amor encadenado”. Pero ahora, algo había cambiado. El nuevo personaje ya no irradiaba opresión ni conflicto: su esencia era pura libertad.