¡Eres mía, humana!
El va a saber que fuiste tu y nunca estará a tu lado
– Ya no puedo tener ese lugar, pero puedo tener otro, puedo ser la luna de otra manada y así recuperar lo que es mío por derecho
– ¿no te parece que si tu destino fuera ser la Luna de una manada la diosa a la que tanto respetas no te habría emparejado con un Alfa?
– Deja de hablar tonterías – grita, poco a poco estoy perdiendo la casa de vista – no me interesa cual sea tu opinión, no quiero seguir escuchando estupideces, si no es mi destino, pues hare que sea de ese modo, el destino no es algo tan importante, tu, por ejemplo. Debiste haber ignorado el tuyo hasta el final, o puede que este sea tu verdadero destino, mori