OBSESIVO
Quiero asegurarme de que todo avance bien.
El trayecto en coche fue silencioso. Yo observaba esas calles desconocidas y anuncios en un idioma que no comprendía. Él, al volante, apenas parpadeaba. Parecía no hacerlo, pero yo lo sentía, sentía sus ocasionales miradas de reojo y la manera en que se relajaba al verme a su lado. Aún no podía recordarlo claramente, pero ya estaba segura de que lo había visto antes; era como un recuerdo viejo y borroso que no lograba desempolvar. ¿Acaso lo había visto en televisión?
En el hospital, el doctor confirmó que podía empezar a apoyar gradualmente la pierna y retirar el cabestrillo.