Una madre para el hijo del Alpha
El segundo alfa, que había estado buscando en el segundo piso y azotea, baja por la explosión en busca de respuestas y es allí cuando ve el más joven de los alfas, peinando su cabello con frustración.
— ¿Qué ha pasado?
— La tonta humana mató a Dante — anuncia el hombre.
— ¿Qué has dicho?
— Lo que has escuchado.
— Es imposible, ¿Cómo una tonta humana sería capaz de asesinar a un alfa? Eso es imposible.
— Bueno, había escuchado que el alma del sigma la había abandonado, pero, parece que es mentira, porque lo mató y para perforar nuestra piel justamente en los puntos letales, no debe ser coincidencia. Ningún humano tiene esa información.