El ALFA INDOMABLE, LUNA VUELVE A MI
La azul mirada del novio mal miró al lobo que le sugería la menta, Pero al final pensó que no era tan mala la idea.
— A ver dame acá, es que no lo puedo creer, somos lobos salvajes y ustedes no traen whisky, habanos, cigarrillos, cocaína, o lo que sea que sirva para quitar el estrés. — Renegaba el Alfa mientras se metía la menta a la boca.
— Nosotros que vamos a saber que vicios acostumbras, Romano, te hubieras tomado un té de hierbas antes de salir del castillo, y asunto arreglado. — Le replicó el malhumorado rey de reyes.