Mi luna, ¿Una monja?
Calia no respondió de inmediato, Aleckey miraba a su luna con asombro contenido, con respeto, con una chispa de temor reverente mientras que Darren y Andras la soltaban con lentitud, como si ya no hiciera falta sujetarla.
La voz de Calia volvió a sonar, más suave esta vez… pero aún peligrosa.
—Yo soy la luna del rey y llevo su heredero, y tú intentaste matarme… ¿pensabas que no pagarías un precio?