MIS TRILLIZOS, HEREDEROS DEL PELIGROSO MAFIOSO
—¿Cómo es posible que un militar estuviera sentado en la mesa con ustedes, hablando sobre armas y operaciones clandestinas?
Maximiliano se encoge de hombros.
—Es común en el mundo militar —dice. —Muchos de ellos están dispuestos a hacer cualquier cosa por dinero o poder.
Me siento confundida, en verdad soy muy ingenua o estúpida.
—Pero ¿cómo puede ser que un militar, alguien que se supone que debe proteger y servir a su país, esté involucrado en algo así?
—El mundo militar está lleno de corruptos y oportunistas —dice. —Muchos de ellos están más interesados en llenar