Dominada Por El Cruel Millonario
Niega en desacuerdo.
—Nada de eso, siempre puedes acudir a mí, te ayudaré. —insiste.
Mila solo tiene veintiocho años, pero su alma bondadosa es la de alguien mayor. Siempre desea tender la mano. Ya lo ha hecho por mí tantas veces que perdí la cuenta. Es generosa en demasía; vive sola, sé que es hija de personas adineradas, en la actualidad estudia en la universidad de Columbia. El dinero no es un problema para ella, viene de sus padres un flujo exorbitante, me ha contado. Que sea de una clase social tan elevada, y aún conserve humildad, es un rasgo que merece elogio.