La Venganza de la Millonaria
Su asistente, Laius, camina junto a él recibiendo todas las órdenes de su jefe, mientras Mateo sube a su oficina, la que queda justo en frente de los espacios VIP, pero gracias a sus cristales polarizados nadie lo sabe.
—Quiero que el administrador me entregue el balance de este mes, la estrategia para captar nuevos socios, las actividades programadas para lo que queda del trimestre y si hay algún evento apartado para dentro de un mes, quiero celebrar mi cumpleaños aquí.
—Sí, señor, voy ahora mismo a pedirle todo.
Así, mientras los jóvenes populares y que han nacido en cuna de oro, esos que aman gastarse el dinero de papi que ni siquiera han sudado, Mateo está con el ceño fruncido escuchando