CUATRO ALFAS PARA LAS MAFIOSAS
En la distancia, el Alfa Andriu la escuchó, pero no dio vuelta a atrás, su luna había sido clara, no lo quería con ella, Alina quería al guerrero de su manada y aunque para el resultará humillante, no la iba a obligar a amarlo ni a aceptarlo
Los dos Alfas llegaron al despacho derrotados, comenzaron a beber todo el licor que había en el castillo, su dolor era gigantesco, necesitaban anestesiarlo aunque sea un poco, para poder soportarlo
Aquí estamos, los Alfas más brillantes de nuestra generación siendo rechazados y despreciados por nuestras lunas. - el Alfa Angelo alzó su copa para brindar con Andriu, sus palabras sonaban arrastradas por el demasiado alcohol que ya había bebido
Los imponente