Consolación desechada: casándome con otro
Bianca Soledadrechazada por mi esposomate rechazadasin reconciliación me casé con un magnateme casé con el hombre al que llamaban indeseable
Sus cejas se fruncieron aún más.
—¡Tú también ven!
Preocupada por una infección, lo seguí en silencio.
Al sentarme en la parte trasera, mi teléfono vibró. Unos mensajes de Vicente:
“Perdona, reaccioné mal. Pero ya perdí a Valeria una vez, no puedo perderla por segunda vez.”
“Si estás enojada, te compensaré.”
Miré esas palabras, y luego a Vicente, al frente, atendiendo con preocupación a Valeria. Todo me resultó de una ridiculez absoluta.