MATRIMONIO DE CONVENIENCIA. CORAZONES EN JUEGO
—Tú, qué fastidio —Alice se vuelve a girar, le da la espalda y Mariana se enfada.
—¿Eres tonta o te haces? —pregunta la secretaria con un tono de voz desafiante— ¿Acaso no te das cuenta de que mi Damián te usa? —al decir “mi Damián”, Alice cierra sus ojos por segundos; al final es cierto, ella y su esposo tienen un romance y parece más importante esa mujer que ella en su vida— Eres la esposa temporal que usa para calmar a la alta sociedad y a su padre, luego de todo… yo seguiré siendo la principal, pero qué tonta eres, Alice, al pensar que un hombre como él, tan importante, se iba a fijar en ti —se ríe y Alice siente su sangre hervir, no lo soporta y se gira para mirarla.