El Misterio de Victoria.
Victoria
El día de mi partida había llegado, por fin volvería a ver a mi familia materna, aun así, mis sentimientos habían cambiado, poco quedaba de aquella niña que había llegado a este país hace cinco años, muchas cosas hermosas y dolorosas quedaban en el camino recorrido. Dejar mi país por primera vez había sido muy difícil para mí. Había querido tanto a mi familia y ahora, a pocas horas de volver a verlos, me invadían sentimientos encontrados. La belleza de esta tierra y de sus gentes, la belleza de su cultura y sus tradiciones, su amabilidad y su paciencia, todo eso eran verdaderos tesoros y regalos que no perdería si me marchaba para siempre.