Perdón, Alfa: ahora soy tu tía
Yo era la compañera destinada del Alfa Liam.
Sin embargo, en su ceremonia de Alfa, él eligió públicamente a una Omega de bajo rango para que lo acompañara en sus pruebas.
Cuando pedí una explicación, me dijo, con la mirada helada:
—Chloe es una negociadora hábil, puede ayudarme a forjar alianzas con otras manadas. En cambio tú, aun siendo mi compañera destinada, no puedes compararte a ella.
Lo que él no sabía… era que yo también era una negociadora bien entrenada.
Y así, de un momento a otro, todos supieron que mi propio compañero destinado me había rechazado.
Cuatro años después, Liam regresó… con una Chloe embarazada a su lado.
Al verme en la mansión, su mirada se tensó y se volvió compleja.
—No puedo creer que me hayas esperado cuatro años… pero Chloe ya está esperando a mi cachorro. No obstante, para compensarte —añadió—, puedes quedarte a mi lado y cuidar de mi heredero.
Pero él no tenía ni la más mínima idea de que yo ya me había casado con su tío, el Rey Alfa, y me había convertido en la Reina Luna … la loba más venerada del mundo de los hombres lobo.