OPUESTOS
Ambos chicos rieron divertidos, y felices, pues, aunque ambos estaban conscientes de que las cosas no serían solo felicidad, confiaban profundamente en sus ganas de ser felices juntos; así que, de verdad, de verdad, de verdad, ellos se esforzarían por salir de todos los baches, juntos, como la familia que ya eran.
Pues, además, ellos no estaban solos, y lo sabían. Fernanda y Alexander sabían y confiaban en que había quienes les ayudarían en las dificultades y les abrirían los ojos a los problemas que no pudieran ver con claridad, aconsejándoles.