EN LAS MANOS DEL TIRANO
— Me responde y sujeta mi mano que descansa en mi regazo, mientras maneja con una sola mano.
Asiento, pero no quiere decir que estoy de acuerdo con nada, hay una contradicción enorme, entre lo que pienso, lo que digo y lo que hablo, creo que voy a necesitar terapia psicológica para superar esto pero como le digo a la psicóloga, —“estoy estezada y no sé qué hacer vi a mi esposo matar a un hombre con sus propias manos y no es la primera vez, además es el líder de una importante mafia y precisamente en este momento está en guerra con la mafia Italiana por culpa de un hombre que se obsesiono conmigo”.— Yo creo que además de no creerme nada me enviarían directo a un hospital psiquiátrico.
Cuando