Era de noche en otro país. Un tipo de noche diferente, más suave que la de Valemont, con ese aire que todavía cargaba algo del mar aunque la casa estuviera a varios kilómetros de la costa. Estefany estaba en la sala con una taza de té entre las manos cuando escuchó las llaves en la cerradura. Victoria entró. Y Estefany supo antes de que dijera una sola palabra, antes de que se quitara el abrigo o dejara las llaves junto a la puerta, que algo había ocurrido. Lo supo por esa manera específica de moverse que Victoria tenía cuando estaba procesando algo que todavía no había encontrado cómo nombrar, esa quietud que no era calma sino su versión de no derrumbarse mientras seguía funcionando. Dejó la taza sobre la mesa. —¿Qué pasó? Victoria dejó las llaves junto a la puerta con un sonido que fue más alto de lo habitual, ese gesto automático cuando la mente está en otro lugar. Tardó unos segundos en responder. —El hombre de ayer. Respiró hondo. —Volvió. Estefany se puso de pie inme
ปรับปรุงล่าสุด : 2026-10-09 อ่านเพิ่มเติม