Brooklyn retrocedió, aterrorizada. Su rostro palideció visiblemente mientras contemplaba, horrorizada, a su acosador de pie en el umbral de la puerta. Petrificada, perdió la capacidad de hablar. Él la observaba como un halcón, como si estuviera a punto de lanzarse sobre su presa.—Por favor… no me mates. No te he hecho nada —balbuceó, con la voz quebrada por el terror. Las palabras se le atascaron en la garganta mientras el pánico se apoderaba de su cuerpo.Los ojos color avellana de él se abrieron ligeramente, pero no se detuvo. Comenzó a avanzar hacia ella, ignorando por completo sus súplicas.El hombre corpulento, junto con otros individuos —todos vestidos con trajes negros—, permanecía firme en la entrada, aguardando las órdenes de su jefe.¿Eran todos miembros de los Black Devils MC?Brooklyn miró desesperada a su alrededor, buscando algo que pudiera usar para defenderse o arrojarle, pero no había nada en aquel apartamento destartalado.Preso del pánico, corrió hacia su dormitori
آخر تحديث : 2026-04-30 اقرأ المزيد