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Short Stories

Genres

All
Romance
Drama Realista
Hombres Lobo
Mafia
MM Romance
Vampiro
Mitología
Fantasía
Vida Escolar/Campus
Imaginación
Reencarnación
caprichoso
Misterio/Suspenso
Leyenda Popular
POV masculino

Characters

51
Egoísta×
All
Egoísta
Independiente
Mujer Poderosa
Amante
Mafia
Alfa
Psicópata
Canalla (Hombre)
POV masculino
Amigos de la Infancia
CEO/Magnate
Hipócrita
Primer Amor
Rompehogares
Luna
Mujer Casada Joven
Sin Sentimientos
Compañero
La más Popular
Heredera Verdadera/Falsa
Doble Reencarnación
Amor Incondicional
Excéntrico/a
Mejor Amiga
Vampiro
Escoria
Doctor/a
Diosa/Idol
Calculador/a
Protagonista Animal
Canalla (Mujer)
Secretario/a
Vecindario
Identidades Múltiples
Obsesionado/a con el Amor
Íncubo
Sustituto/a
niño
Profesor
Hombre Bestia
Elfo
Tierno pero posesivo
Yerno
Forense
Estudiante Pobre
Sumiso/a en el Amor
Piloto
Niñera/Nodriza
Supermacho paranoico
Celebridad
Influencer
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Plot & Setting

53
Reconquista Desesperada×
All
Reconquista Desesperada
Arrepentirse
Dejar en ridículo
Cuenta Regresiva
Matrimonio
Infidelidad
Liarse con alguien
Seducción
18+
Encuentro Amoroso
Venganza
Karma
Drama Familiar Total
Drama Familiar
Castigo al Infiel
Despertar
Persecución por Amor
Fingimientio de Muerte
Desarrollo Femenino
Ambiente Laboral
Embarazo
Sistema
Amor Prohibido
Origen de Familia
Reconciliación
Redención
Acoso
Diferencia de Edad
Vida Escolar/Campus
Matrimonio por Sustitución
Crimen
Transmisión en Vivo
Telepatía
Crush Mutuo
Viaje en el Tiempo
Dentro de la Novela
Matrimonio por Contrato
Aventura
Apocalipsis
Amor Forzado
Descubrimiento de una Infidelidad
Desafiar Destino
Solidaridad
Amigas Divorciadas
Maldición
Matrimonio antes del Enamoramiento
Mundo del Entretenimiento
Romance Fantástico
Ventaja Especial
Superpoderes
amado/a por todos
Misterio/Detective
Escape de la Boda
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Themes

20
All
Giro Inesperado
Romance Amargo
Satisfacción/Poder
Melodramático
Renacido
De Perdedor a Ganador
Lazo Familiar
historia de la muerte
Dulce Romance
Dulce y Doloroso
Obsesivo
Inspirador
Crush
Sanador
Múltiples Perspectivas
Comedia
Bizarro/Peculiar
Complejo/Intrigante
Enfermizo/Retorcido
Apasionante
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Egoísta Reconquista Desesperada Short Stories & Novels

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Mi compañero faltó a la fiesta y me marché - undefined novels & stories
Threno
Nadie vino a la fiesta de revelación de sexo de mi cachorro. Ni un solo familiar, ni un solo amigo, ni siquiera mi esposo. No fue hasta el atardecer cuando vi una publicación de mi madre, Diane, en las redes sociales. [¡Felicidades a mi adorada hija y a mi yerno por su cachorro varón! Los tres van a ser la familia más feliz.] En la foto aparecía un pastel de la revelación con un relleno azul intenso. Mi esposo y mi hermana sostenían juntos el mismo cuchillo, con sonrisas que irradiaban pura felicidad. Debajo, mi mejor amiga, Aisha, había comentado: [Ron y Kelly están hechos el uno para el otro. Disfruten la fiesta. Nos encargaremos de que Sarah no vaya a buscarlos.] [Sarah sigue ahí sentada como una tonta, esperando que aparezcamos en su ridícula fiesta de revelación. No tiene ni idea de que Ron siempre ha estado enamorado de su hermana.] Mi padre había respondido más abajo: [Exacto. Si ese desgraciado no hubiera engañado a Kelly en aquel entonces, ¿Sarah habría tenido alguna vez la oportunidad de casarse con Ron?] [Ron ya le hizo un favor al darle un cachorro. Si tuviera un poco de dignidad, lo dejaría ir. ¡Por la forma en que se arrastra detrás de él, parece la loba más desesperada de toda la manada!] Leí uno por uno los comentarios de quienes más amaba en este mundo. Una sensación gélida se apoderó de mi pecho. Resulta que el cachorro que creía fruto del amor no era más que una forma de compensar su traición. Entendí que en esa familia, yo era la única que no encajaba, la única a la que debían ocultarle la verdad. Si así eran las cosas, ya no quería saber nada de todo aquello.
No Rogaré por un Alfa - undefined novels & stories
Serein M
Durante siete años, las conversaciones entre mi compañero destinado, el Alfa Julian, y yo se redujeron a dos palabras: «sí» y «no». «Sí» significaba que volvía a casa. «No» significaba que se largaba con Chloe, su amiguita de la infancia. Noventa y ocho veces. Cada vez que lo necesité, la eligió a ella. Esa noche era nuestra ceremonia de emparejamiento. Un solo mordisco en mi cuello y el vínculo quedaría sellado por el resto de la eternidad. El salón de banquetes resplandecía. Los ancianos y la élite alzaban sus copas, felicitándome por haber domado al Alfa Supremo. Pero su teléfono no dejaba de vibrar. Sabía que era Chloe. Su «espíritu de loba destrozado» estaba «perdiendo el control» otra vez. Sus músculos se tensaron. Estaba listo para salir huyendo de allí. Clavé mis uñas en su mano. —Es nuestra ceremonia. ¿De verdad tienes que irte? Él apretó mi agarre y su pulgar me acarició los nudillos. —La loba de Chloe está inestable. No sobrevivirá sin mí. Regresaré pronto. Confía en mí. Hundió el rostro en mi cuello, aspirando mi aroma. —Eres mi compañera destinada. Mi única Luna —me susurró. Luego se apartó de un tirón y caminó hacia la salida. Sin dudar por un momento, igual que las otras noventa y ocho veces. Pero el muy imbécil no lo sabía. En el instante en que cruzó esa puerta, no solo estaba abandonando la fiesta. Estaba saliendo de mi vida. Para siempre.
Me Dejó el Alfa y Perdió Todo - undefined novels & stories
Ivy
Todos sabían que el Alfa de la manada Silver Moon amaba a su compañera más que a nada. Una vez pensé que sería la Luna más afortunada del mundo. Eso fue hasta hace seis meses, cuando la hija ilegítima de mi padre, Ivy, regresó de territorio de los renegados. Caleb la reconoció como la mujer lobo que había recibido un golpe letal para salvarlo durante una emboscada de renegados años atrás. Todo cambió después de eso. En cada cita, Ivy sufría una "recaída" justo en el momento preciso. Caleb siempre ofrecía una explicación forzada sobre cómo le debía la vida. Lo soporté innumerables veces, mintiéndome a mí misma con que era solo una deuda de gratitud. Pero en nuestra ceremonia de unión, Ivy se desplomó, derribando la torre de champaña. —Caleb... duele... mi corazón... El usualmente sereno Caleb entró en pánico y detuvo la ceremonia. Me miró con culpa. —Evelyn, la loba de Ivy resultó gravemente herida por salvarme. Ella todavía es muy frágil. Es una emergencia. Siempre has sido comprensiva, ¿puedes dejar pasar esto por ahora? —Adelante —dije con calma—. Llévala con el sanador. Caleb se quedó paralizado, luego prometió apresuradamente: —Una vez que esté estable, te compensaré con una ceremonia aún más grande —ni siquiera esperó mi respuesta antes de salir corriendo con Ivy en sus brazos. Lo vi marcharse y marqué un número que no había tocado en años. —Rey Alfa Silas, acepto el proyecto de investigación clasificado de cinco años sobre el Envenenamiento de Plata. Cuando finalmente desaparecí, Caleb se arrepintió de todo, buscando por el mundo entero algún rastro de mí.
el Resplandor del Mañana - undefined novels & stories
Jade Oscuro
En una fastuosa fiesta, el joven heredero del sector declaró que la mujer con la que realmente quería desposarse era mi hermanastra en vez de mí. Me retiré con iniciativa y me casé con Leonardo Pérez, quien me quería durante muchos años. Después de casarnos, éramos felices y amorosos...Hasta que, al estar embarazada con gran esfuerzo, descubrí que en la leche que él me daba cada noche había contenido anticonceptivos. Y el collar de diamantes que guardaba en la caja fuerte, superficialmente destinado a pedirme matrimonio, llevaba grabadas las siglas del nombre de mi hermanastra, Olivia. Resultó que yo siempre había sido solo un obstáculo que él intentaba eliminar para su verdadero amor. Durante años fingió ternura solo para allanar el camino a mi hermanastra. Por más ingenua que fuera, en ese instante desperté por completo: una autorización de aborto, un acuerdo de divorcio… Leonardo y yo nos convertimos en extraños.
Condenado a soltarte - undefined novels & stories
Hazel Laguna
La tinta de nuestra acta de matrimonio apenas se había secado, y el viaje de regreso a casa ya estaba sumido en un silencio sepulcral. De pronto, Ian Colson soltó el veneno sin anestesia: —Te engañé. Me señaló con una sonrisa cruel, apuntando directamente al asiento del copiloto donde yo estaba sentada. —Ayer mismo ella estuvo aquí, besándome. Llevaba ropa tan provocativa que no pude resistirme. Al final, terminé acostándome con ella en este mismo lugar. Era la segunda vez que me destruían la vida. Me quedé completamente paralizada, sintiendo cómo el aire se escapaba de mis pulmones. El dolor me desgarró con tanta fuerza que ni siquiera fui capaz de emitir un gemido. Pero Ian continuó, saboreando el recuerdo de su aventura con una nostalgia enfermiza. —Entonces entendí perfectamente por qué Jake lo había hecho. Jessica era muchísimo más fascinante y más mujer que tú. Jake Quill era mi exesposo. Y Jessica Hore, la mujer que alguna vez había sido mi mejor amiga. Cinco años atrás, los había descubierto juntos en la cama. Cuando estuve al borde del abismo, Ian apareció como mi salvador. Pero aquel día, él también me había apuñalado por la espalda... y con la misma mujer.
Fui Su Broma, Ahora Me Perdió - undefined novels & stories
Mónica Herrera
Desde hacía años, cada vez que se acercaba nuestro aniversario, mi novio, Nicolás Padilla, le seguía la corriente a su amiga de la infancia, Beatriz Aguirre, y fingía pedirme matrimonio como parte de una broma. El año pasado, cuando me puse el anillo llena de ilusión, el mecanismo del anillo de utilería se trabó de golpe y me apretó tanto el dedo que grité de dolor. Nicolás me pidió perdón y me prometió que este año sí me pediría matrimonio en serio. Me arreglé con todo cuidado y llegué al lugar donde Nicolás me había pedido que fuera su novia seis años atrás, pero lo primero que recibí fue una capa de crema en plena cara. Nicolás se acercó y me limpió los restos de crema con ternura. Pero yo di un paso atrás. Después de tantas decepciones acumuladas durante seis años, decidí terminar con él. Entonces, ¿por qué Nicolás enloqueció de arrepentimiento?
Tu Esposa Murió en Aquel Incendio - undefined novels & stories
Anne P
La noche en que Raúl Santos, heredero de una poderosa familia de la capital, rompió con el gran amor de su juventud, me eligió casi al azar en el club privado donde yo servía bebidas. Me dio una mansión, joyas y una tarjeta negra sin límite. Pasé de ser una muchacha pobre que no podía pagar el tratamiento de mi madre a convertirme en su esposa, envidiada por todos. Todos decían que se había casado conmigo solo porque mi rostro guardaba cierto parecido con el de ella. Al principio, yo solo quería devolverle el favor. Pero durante siete años aprendí a desenvolverme en sus compromisos sociales y a llevar nuestra casa, lo acompañé en los días más difíciles de su lucha por el control de la empresa y, sin darme cuenta, terminé entregándole el corazón. Cuando ella regresó al país, él no se divorció de mí. Ella entró al Grupo Santos y se convirtió en su mano derecha; yo me quedé en casa, como su esposa legítima. Por ella posponía la celebración de nuestro aniversario, pero también acudía en persona a defenderme cuando me humillaban. Así que creí que siete años de matrimonio acabarían pesando más que aquel amor de juventud. Pero la noche de nuestro séptimo aniversario se desató un incendio en el hotel. Raúl tomó en brazos a aquella mujer, que solo tenía una lesión leve, y me dejó entre el humo, embarazada. Cuando desperté, había perdido al bebé. El médico me dijo que las posibilidades de volver a quedar embarazada eran muy bajas. Al verlo sufrir cuando ya era demasiado tarde, de pronto aquellos siete años me parecieron una broma. Una vez me había sacado de la miseria, y ahora él mismo me había abandonado entre las llamas. Mi bebé ya no estaba. Yo ya no le debía nada. Me quité el anillo de bodas, firmé el acuerdo de divorcio y abandoné la capital sin hacer ruido. Su esposa había muerto en aquel incendio. La mujer que sobrevivió ya no tenía nada que ver con él.
Lo dejé y me llevé todo lo que me debía - undefined novels & stories
Crimson R
Mi esposo estaba trabajando durante las fiestas, otra vez. Lo habían enviado fuera de la ciudad para supervisar una de las operaciones portuarias de la Familia y una serie de casas de juego. Por lo tanto, decidí comprar un boleto y sorprenderlo. Solo quedaban asientos en clase ejecutiva. Mirando el precio de cinco cifras, apreté los dientes y me gasté los ahorros de todo un año. Todo para que luego ni siquiera pudiera averiguar cómo bajar la maldita bandeja. La socialité sentada a mi lado soltó una risa fría. —¿Nunca has volado en clase ejecutiva? Forcé una sonrisa incómoda. —Disculpa. Tú debes de ser… importante. Tienes esa aura. —¿Oh, yo? No. El hombre que me mantiene es el importante. Alquilaría un jet privado si yo se lo pidiera. La clase ejecutiva es prácticamente rebajarse. Parpadeé. —¿Un… benefactor? Eso es raro. —Para nada. Soy su secretaria. Cometo muchos errores. Le cuesta una fortuna. Me grita hasta que lloro. Y luego, bueno… llorar lleva a otras cosas. —Ella guiñó un ojo—. Ya sabes cómo es. —Qué curioso —dije, con la voz tensa—. Mi esposo tiene una asistente que le ayuda a manejar las cuentas de los muelles. También se equivoca mucho. —¿Estás casada? Me recorrió de arriba abajo con la mirada. —Mi hombre tiene una esposa de tu edad. Dice que está harto de ella. Que tocarla es aburrido. Dice que es mucho más emocionante el simple hecho de apartarme el cabello de la cara. Se inclinó más cerca. —Le dije que quería verlo para Año Nuevo. Así que le dijo a la esposa que tenía que trabajar. En ese momento, el diamante en su dedo atrapó la luz. Era idéntico al anillo de boda que yo había perdido. El cuerpo se me heló. No. Matteo solo era un ejecutor de bajo nivel. Un simple soldado en el que la Familia confiaba ocasionalmente para hacer operaciones menores: envíos en el muelle, apuestas clandestinas, nada más. ¿Cuándo se convirtió en un Don?
Le di mi prometido en mi propia boda - undefined novels & stories
Piña Ice
En la boda, el sobrino de cuatro años del novio de repente subió a la tarima, tomó de la mano al novio y gritó a todo pulmón: —Papá, ¿por qué te quieres casar con otra mujer? ¿Ya no nos quieres a mamá y a mí? La madre del niño, que estaba abajo de la tarima, corrió a detenerlo. Con una sonrisa forzada, como si se disculpara pero buscando provocar, dijo: —Lo siento, Dany perdió a su padre cuando era pequeño y siempre ha visto a su tío como su papá. No fue su intención causar problemas. Incluso mi esposo, con total calma, tomó al niño en brazos y me explicó: —Antes de morir, mi hermano me pidió que cuidara de su esposa y de su hijo. Para que Dany tuviera una infancia feliz, le permití que me llamara "papá". No lo malinterpretes. Al ver a las tres personas frente a mí tan felices y tranquilas, solté una risa fría y me quité el velo. —Pobrecito niño… ¿cómo podría yo arrebatarle a su padre? Ya que es así, ¿por qué no le dejo el lugar de novia a tu cuñada? Así ustedes pueden formar una familia completa de tres.
Divorciados en secreto: El despiadado Don suplica demasiado tarde - undefined novels & stories
Echo
Cinco años después de mi matrimonio con el Don, Ives Moretti, me dejó a mi suerte para morir durante un tiroteo, todo para poner a salvo a su amante, Isabella. Desperté tres días después en la habitación de un hospital privado. Sin disculpas. Ives se mostró frío. —Eres mi esposa. Conocías los riesgos. Deja de ser tan dramática —luego, añadió—: Isabella es diferente. Es frágil. Ella me necesitaba. A aquello le siguieron tres meses de la ley del hielo. Como siempre, él esperaba que yo fuera la que cediera, la que regresara gateando suplicando perdón. Tres meses después, le entregué el trato con los irlandeses a Isabella en bandeja de plata. El gran negocio que yo misma había pasado medio año construyendo. Ives pensó que era una ofrenda de paz. Sonrió, algo raro y genuino en él estos días. —Sabía que entrarías en razón. Como recompensa, iremos a Las Vegas. Sé que siempre has querido ir. Al día siguiente, Isabella se quejó de estar aburrida y él rompió su promesa. Se la llevó a ella a Las Vegas en su lugar. Me dijo que era un "asunto familiar urgente". Esta vez, no lloré. No hice una escena. Ives estaba complacido de que yo fuera tan comprensiva. No tenía idea de que yo ya estaba cortando todos los lazos con la familia Moretti. Que él ya había firmado los papeles del divorcio sin saberlo. Yo era libre.
Tercera vez: la eligió… yo me fui - undefined novels & stories
C.Emmzy
Durante seis años, esperé para convertirme en la compañera marcada y Luna oficial del Alfa Kael. La primera vez, Lyra, la compañera de su difunto hermano, llamó llorando por un ataque de renegados. Él me dejó en el altar y corrió a salvarla, pero resultó que ella solo se había perdido mientras caminaba por el bosque. La segunda vez, nunca se presentó porque Lyra había amenazado con suicidarse. Más tarde descubrí que él le había entregado el collar de la Luna porque la loba de ella necesitaba más protección que la mía. La tercera vez, fui a buscarlo y lo encontré en su cita prenatal, con la mano sobre el vientre de ella. Él no sabía que yo también estaba esperando un cachorro suyo. Con el corazón roto, decidí irme. Después de que desaparecí, él se volvió loco buscándome.
El Engaño de Alfa - undefined novels & stories
Apples
Acepté transferirme fuera de la Academia Lobo Central junto con Lucien porque él decía que lo estaban acosando. Con dieciocho años, y aún sin despertar, en una academia obsesionada con la pureza de sangre y la dominancia, él destacaba… pero por las razones equivocadas. Por eso me rogó que me fuera con él: que nos cambiáramos a una escuela menos exigente, donde el linaje importara menos. El día anterior a que diéramos fin a todo, fui a buscarlo. Fue entonces cuando lo escuché. Uno de sus compañeros Beta habló arrastrando las palabras, divertido: —Te la concedo, Lucien. Fingir que te estaban cazando solo para lograr que ella dejara la Academia Central por ti. —Ustedes crecieron juntos —vaciló otra voz—. ¿De verdad vas a dejarla ir así? —Ni siquiera es al otro lado del mundo. Va a estar bien —respondió Lucien sin pensarlo, con un tono relajado y un tanto divertido, antes de tornarse más frío—. Se me pegó desde que éramos niños. Ya me estaba cansando. Esto es… eficiente. No lo enfrenté, sino que me limité a darme la vuelta e irme. De regreso en mi habitación, volví a abrir la solicitud de transferencia. Taché el nombre de la academia de hombres lobo común a la que él decía que necesitaba… y escribí la que mis padres habían insistido durante años. Todos habían olvidado algo. Yo era la única heredera de la manada Bloodmoon. Y Lucien —un hijo ilegítimo al que el Alfa de Silvercrest apenas toleraba— jamás tocaría el trono Alfa sin un vínculo formal conmigo. Algún día, él comprendería que lo que había desechado no había sido solo mi devoción.
Reclamada por el Alfa Despiadado - undefined novels & stories
Crystal K
En la Alianza del Norte, la Ceremonia de Reclamo es una tradición ancestral. Durante la Luna de Sangre, cada Alfa debe abrirse paso luchando hasta los aposentos de las Omegas, cargar a la compañera elegida sobre su espalda y superar cualquier obstáculo para sellar el vínculo. Esperé a Joric durante cinco años. Esta noche, por fin irrumpió en mi patio acompañado de sus Betas. El corazón me dio un vuelco. Estuve a punto de correr a su encuentro, pero el sonido de su voz, reducida a un susurro, me detuvo en seco. —Aseguren a Giselle en medio del caos. Es demasiado frágil y no voy a permitir que ese Alfa tirano la reclame —ordenó Joric—. En cuanto a Faelan... ella es la Omega más fuerte que tenemos. Es casi una guerrera, sabrá defenderse sola. Sus subordinados intercambiaron miradas cargadas de inquietud. —Alfa, ¿es una buena idea? Usted y Faelan ya son compañeros en todo menos en los documentos oficiales. ¡Si se entera, desatará un infierno! —cuestionó uno de ellos. —Que lo haga —respondió él, restándole importancia—. El Reclamo es un evento caótico. Resulta muy fácil llevarse a la loba equivocada por accidente. Ya arreglaré las cosas con ella después. Además, todos saben que nunca presenté nuestro emparejamiento ante el Consejo de manera oficial. Por ahora, Faelan tendrá que lidiar con la situación. Oculta detrás de la puerta, escuché cada una de sus palabras. Mi loba no aulló de dolor. Me limité a dar un paso atrás hacia mi habitación, sumida en silencio. Todos en la manada creían que sacaría las garras y pelearía a muerte cuando un Alfa distinto viniera a reclamarme. En su lugar, subí sin vacilar a la espalda de un Alfa mucho más temible. Me convertí en la Luna de otra manada.
Mi segunda vida: Dejando atrás al Don de la mafia - undefined novels & stories
Alone
El hombre al que más he amado en este mundo, Don Carlo Guardia, pasó diez años odiándome por culpa de su único y verdadero amor, Margarita Carrettiere. Nos atormentamos mutuamente hasta los últimos días de mi vida, cuando él dejó de lado todos los asuntos de su familia para cuidarme en mi lecho de muerte, dándome en la boca, una a una, mis uvas favoritas. —Giovannina, si la vida me diera otra oportunidad, desearía no haberte conocido nunca —me dijo con los ojos inyectados en sangre. Tres días después de mi entierro, Carlo se disparó en la sien frente a toda su familia, acabando con su vida junto a mi tumba. Cuando volví a abrir los ojos, lo primero que oí fue una acalorada discusión que resonaba en la sala del consejo de la familia. Una familia rival había reunido todas las pruebas de nuestra red financiera clandestina. Sus condiciones eran claras: para poner fin a esta guerra, debíamos entregar a uno de nuestros herederos para que fuera juzgado. En mi vida pasada, mi padre, Guglielmo Carrettiere, no pudo soportar la idea de sacrificarme, así que envió en mi lugar a mi hermana menor, Margarita, que padecía una enfermedad cardíaca. Ella falleció trágicamente, y Carlo me guardó rencor por su muerte durante el resto de su vida. Me puse de pie y hablé bajo la mirada atónita de los consejeros de mi familia: —Papá, por favor, entrégame a mí. Y en cuanto a la alianza matrimonial con la familia Guardia... que sea Margarita quien ocupe mi lugar. Ahora que tengo una segunda oportunidad, decido renunciar a Carlo y hacer realidad su deseo de estar con ella.
Fui El Reemplazo De Mi Hermana - undefined novels & stories
Shirley
Tras la muerte de mi hermana, firmé un contrato matrimonial por cinco años con su esposo, Horton Falcone, un hombre de la mafia. Me convertí en la madrastra de mi sobrino de cinco años, Luca. El día de mi cumpleaños, me puse el collar con la cruz de diamantes de mi difunta hermana, sin darme cuenta de lo que representaba. Durante la cena familiar, Luca se me acercó con una copa de vino tinto y me la aventó a la cara. El vino tinto escurrió por mis mejillas; su olor penetrante me ardía en los ojos y manchaba mi vestido blanco. Echó la cabeza hacia atrás para mirarme; tenía los ojos tan crueles como los de su padre. —No creas que vas a reemplazar a mi mamá nada más porque te casaste y entraste a la familia Falcone —dijo con una sonrisa maliciosa—. Tú tienes la culpa de que esté muerta. Ojalá te hubieras muerto tú. Así podría romper tu lápida en vez de celebrar este cumpleaños estúpido. ¡Cuando sea grande, voy a tirarte al Río Hudson! El recuerdo ardía tanto como el vino, y lo único que me quedaba era un sabor a desesperanza. Me quedé mirando al niño que había criado como propio durante cinco años y sentí mucho dolor. Había pensado que podía entregarme a la familia Falcone, que podría ganármelo con mi cariño. Pero ahora, ya estaba harta. Era una familia sin amor, con un niño que me veía como su enemiga. Dejé de engañarme. Era hora de dejarlo ir. Pero después de irme, ese padre arrogante y su hijo regresaron arrastrándose hacia mí como perros para suplicar mi perdón.
Me Mató para Salvarla - undefined novels & stories
Martha Ramos
Mi esposo, Gael Padilla, era un viajero de otro mundo. Yo vivía en un mundo menor regido por una trama predeterminada: cada persona desempeñaba un papel asignado por el destino, como si todos viviéramos dentro de una novela. A los viajeros como él no se les permitía enamorarse de los habitantes de esos mundos. Aun así, se enamoró de mí a primera vista. Y cada vez que sus sentimientos por mí se intensificaban, sufría un dolor tan fuerte como si le desgarraran el alma. Gael ya había soportado esa tortura noventa y nueve veces. Yo era agente de una unidad especial de la policía. Tiempo después, durante una operación de captura en el extranjero, me secuestraron y me llevaron a una base controlada por un grupo rebelde. Pasaba los días entre golpes, humillaciones y abusos. Incluso me trataban como un objeto y se ensañaban conmigo para dar rienda suelta a su sadismo. Cuando ya estaba al borde del colapso, recordé el método secreto que Gael me había enseñado para conectarme con su comunicador interdimensional. Cuando por fin logré activarlo, la conexión se estableció en modo silencioso, quizá debido a una interferencia. Yo podía escucharlos, pero ellos no podían oírme ni saber que estaba conectada. Gustavo, sin embargo, podía vigilar mi estado mediante el sistema de la misión. Además, el comunicador guardaba automáticamente en mi celular todo el audio recibido. Entonces escuché una conversación entre Gael y Gustavo Salas, su mentor. —Gael, ¿cómo pudiste ponerte en contacto tú mismo con esos rebeldes para que secuestraran a Sofía? ¿No decías que era el amor de tu vida? La voz de Gael sonó fría, sin una pizca de emoción. —En la trama original, Elena debía participar en esta operación, caer en manos de los rebeldes y soportar ocho rondas de tortura. Mi misión es asegurarme de que ocurra lo que estaba escrito. Si Sofía ocupa su lugar y pasa por las ocho rondas de tortura, la misión también contará como cumplida. —Sofía es la protagonista de este mundo. El destino la protege. No le va a pasar nada. Era la forma más segura de cambiar el destino de Elena sin hacer fracasar la misión. Cuando termine la misión, podré quedarme para siempre en este mundo. Entonces la compensaré por todo el daño que haya sufrido. Sentí que el corazón se me hacía pedazos. Y cuando mis captores volvieron a acercarse, dejé de resistirme por completo.
De su escudo a su pesadilla - undefined novels & stories
Crystal K
Mi familia es humana. Sin embargo, se nos concedió una larga vida por el clan Thorne, algo cercano a la inmortalidad. Durante generaciones, hemos sido sus guardianes más leales. Y yo me enamoré de Cedric, el Lord vampiro al que juré proteger. Durante cien años, fui su secreto. Su pecado. Su única compañera de lecho. Fui su escudo contra la magia oscura. La protectora jurada de su vasto clan. Pensé que me ganaría la marca de un vínculo eterno. Incluso estaba lista para que me transformara. Después de todo, en cada luna de sangre, él reclamaba mi cuerpo. Y en el punto álgido de un placer agonizante, hundía sus colmillos en mi cuello y bebía mi sangre. Luego presionaba sus fríos labios contra mi piel y susurraba que yo era su única y verdadera. Que ninguna otra sangre, ningún otro cuerpo, podía hacerle perder el control de la forma en que yo lo hacía. Pero esta vez, en el momento en que terminó conmigo, anunció su vínculo eterno con Elsie, la princesa de sangre pura del clan Valerius. Por si fuera poco, sonrió con suficiencia ante el shock en mi rostro. —Tú eres solo una humana, bendecida con una larga vida por mis ancestros. Mi calentadora de cama. No creíste de verdad que podrías ser mi compañera, ¿verdad? En ese momento, lo entendí. Yo solo era una bolsa de sangre renovable. Una herramienta con un propósito. Por una alianza, por ella, me sacrificó. Me arrojó al abismo y dejó que la oscuridad me devorara por completo. Pensó que el Pacto del Guardián me encadenaría a él por la eternidad. Pero olvidó algo. Todo pacto tiene una brecha. Así que destruí todo lo que alguna vez me dio. Y luego, con la ayuda de mi familia, desaparecí. Pero cuando el Lord de la Noche Eterna no pudo encontrar a su juguete favorito… enloqueció.
Ya no quedan cristales, Alfa - undefined novels & stories
Serein M
Durante sesenta y seis noches de luna llena, el Alfa Zephyr me colmó de elaborados rituales de cortejo, suplicándome que aceptara ser su compañera. En la sexagésima séptima… finalmente dije que sí. La noche en que consagramos nuestro vínculo de apareamiento, le entregué una bolsita encantada con sesenta y seis cristales de luz de luna. Hicimos un trato: cada vez que rompiera mi corazón, yo aplastaría uno. Ese era el precio de mi perdón. En los seis años desde que nos unimos, rompió mi corazón una y otra vez por su amiga de la infancia, Chloe. Y cada vez… yo aplastaba un cristal. Cuando el cristal número sesenta y cuatro se convirtió en polvo, Zephyr por fin pareció notar que algo no estaba bien. Dejé de decirle que mantuviera su distancia con Chloe. Dejé de necesitar que estuviera a mi lado. Pero cuando intentó dejarme por esa Omega una vez más, lo sujeté del brazo. —Vas a ir con ella… ¿Debería aplastar otro cristal por esto? Zephyr se quedó inmóvil, con el cansancio reflejado en el rostro. —Haz lo que te dé la gana. De todos modos, te quedan muchos. Solo asentí, observando su espalda mientras desaparecía. Él todavía creía que los cristales de luz de luna eran infinitos. No tenía idea… de que solo quedaban dos en la bolsita.
El Alfa me Cambió por su Secretaria - undefined novels & stories
Circle Master
Mi cachorra siempre detestó el frío. Por eso me desconcertó tanto que, de un día para otro, empezara a insistir en que pasáramos unas vacaciones en los Territorios del Norte. Al principio lo tomé como un simple capricho y me negué. Nunca imaginé que llegaría al extremo de meterse en una bañera con hielo durante dos días seguidos, solo para demostrarme que no le asustaban las bajas temperaturas. Terminé cediendo y la llevé conmigo. Cassian, mi compañero, se quedó en casa con la excusa de gestionar los asuntos de la manada. El clima allí era severo. En unos pocos días, la cachorra empezó a mostrar síntomas de resfriado, tosiendo hasta quedarse casi sin aliento. No estaba dispuesta a arriesgar su salud, así que tomé la firme decisión de volver a casa de inmediato. Sin embargo, hizo un berrinche incontrolable. En ese momento, llegué a pensar que le fascinaba tanto la nieve que, simplemente, no soportaba la idea de marcharse. Eso creía, hasta que, por accidente, la descubrí hablando a escondidas con Cassian por videollamada. —¡Papi, fui muy lista! —exclamó a la pantalla con entusiasmo—. Todos los días aquí en el Norte le pongo el bloqueador de enlace en el agua a mami. ¡Así jamás se enterará de lo que tienen la tía Kayla y tú! Además, es insoportable. Ojalá la tía Kayla fuera mi mamá. El aire me faltó en los pulmones al escuchar semejante traición a través del altavoz. Apreté con fuerza el pequeño frasco que había encontrado al revisar la mochila de mi cachorra: el bloqueador de enlace. Una droga diseñada específicamente para adormecer nuestro vínculo a la distancia. Perfecto. Si tanto adoraban a Kayla, podían quedarse con ella. Yo misma les daría mi bendición. Pero entonces, después de hacerme a un lado y entregarles exactamente lo que querían... ¿por qué los tres terminaron arrastrándose de rodillas para suplicar mi perdón?
Haré que se arrepienta de esto - undefined novels & stories
Tiptik
El día en que hubo un intento de asesinato contra el Don, mi esposo, el jefe de seguridad de la familia Russo, estaba ocupado apaciguando a su amante, quien había perdido los estribos y se había marchado. No lo llamé para pedir ayuda, sino que usé mi propio cuerpo como escudo para proteger al Don a pesar de que estaba en mi octavo mes de embarazo. En mi vida pasada, mi esposo dejó atrás a su amante y regresó con su equipo de soldados para salvar al Don después de que yo le pedí ayuda por teléfono. Mi esposo terminó salvando al Don y la familia lo recompensó con un ascenso, pero su amante murió en el proceso. Aunque mi esposo no dijo nada al respecto, me arrojó al tanque de tiburones el día en que estaba en labor de parto. Yo estaba cubierta de sangre cuando lo miré en busca de una respuesta. Sin embargo, lo único que hizo fue mirarme con frialdad. —¿Por qué tuviste que hacerme salvar al Don cuando él tenía tantos otros soldados para protegerlo? ¡Me obligaste a regresar porque eres una mujer interesada que solo busca fama y fortuna! ¡Si no hubiera sido por tu llamada telefónica, Aurora no habría muerto! ¡Debes pagar por todo lo que ella sufrió! Terminé siendo despedazada por los tiburones, y ni siquiera el bebé que llevaba en mi vientre se salvó. Cuando volví a abrir los ojos, había regresado al día del intento de asesinato contra el Don.
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