Novels
Short Stories

Genres

All
Romance
Drama Realista
Hombres Lobo
Mafia
MM Romance
Vampiro
Mitología
Fantasía
Vida Escolar/Campus
Imaginación
Reencarnación
Misterio/Suspenso
Leyenda Popular
POV masculino

Characters

48
Egoísta×
All
Egoísta
Mujer Poderosa
Amante
Independiente
Mafia
Alfa
Canalla (Hombre)
Amigos de la Infancia
CEO/Magnate
Hipócrita
Primer Amor
Sin Sentimientos
Luna
Rompehogares
Compañero
Doble Reencarnación
Heredera Verdadera/Falsa
Amor Incondicional
POV masculino
Excéntrico/a
Vampiro
Escoria
Mejor Amiga
Calculador/a
Doctor/a
Protagonista Animal
La más Popular
Secretario/a
Diosa/Idol
Identidades Múltiples
Obsesionado/a con el Amor
Canalla (Mujer)
Íncubo
Sustituto/a
Psicópata
niño
Vecindario
Profesor
Hombre Bestia
Elfo
Tierno pero posesivo
Forense
Estudiante Pobre
Sumiso/a en el Amor
Piloto
Supermacho paranoico
Celebridad
Influencer
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Plot & Setting

52
Venganza×
All
Reconquista Desesperada
Arrepentirse
Dejar en ridículo
Cuenta Regresiva
Infidelidad
Matrimonio
Venganza
Karma
Castigo al Infiel
Drama Familiar Total
Drama Familiar
Despertar
Fingimientio de Muerte
Ambiente Laboral
Desarrollo Femenino
Persecución por Amor
Embarazo
Sistema
Reconciliación
Redención
Origen de Familia
Liarse con alguien
Acoso
Matrimonio por Sustitución
Crimen
Crush Mutuo
Viaje en el Tiempo
Dentro de la Novela
Telepatía
Seducción
Amor Prohibido
Matrimonio por Contrato
Aventura
Diferencia de Edad
Vida Escolar/Campus
Transmisión en Vivo
Amor Forzado
Descubrimiento de una Infidelidad
Apocalipsis
Encuentro Amoroso
Solidaridad
Amigas Divorciadas
Desafiar Destino
Maldición
Matrimonio antes del Enamoramiento
Mundo del Entretenimiento
Romance Fantástico
Ventaja Especial
amado/a por todos
Misterio/Detective
Escape de la Boda
18+
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Themes

20
Renacido×
All
Giro Inesperado
Romance Amargo
Satisfacción/Poder
Melodramático
Renacido
De Perdedor a Ganador
Lazo Familiar
historia de la muerte
Dulce y Doloroso
Dulce Romance
Obsesivo
Inspirador
Sanador
Crush
Comedia
Bizarro/Peculiar
Múltiples Perspectivas
Complejo/Intrigante
Apasionante
Enfermizo/Retorcido
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Renacido Short Stories & Egoísta Venganza Novels

Discover a collection of engaging Renacido short stories featuring Egoísta and Venganza, with compelling plots and immersive storytelling. Perfect for readers seeking one-hour short stories and quick, immersive reads online.
De vuelta al pasado, pero dueña de mi futuro - undefined novels & stories
Zafira
Mi hermana, María Sánchez, que siempre despreciaba la escuela, de pronto quiso presentar el examen para la universidad y les pidió a mis papás que me casaran con el hijo de un alto mando militar; a cambio, el general pondría el dinero para su carrera, un “apoyo” disfrazado de arreglo. Entonces supe que ella también había renacido. En la vida pasada, a María los libros le daban flojera: salió de la prepa y se casó con el hijo del comandante de zona, con un arreglo generoso de por medio. Luego a Bruno lo cambiaron a la frontera norte, a una Zona Militar pegada a nogales; a ella le repugnó el entorno y se negó a irse con la tropa. Yo, en cambio, terminé la universidad a puro trabajo y ahorro, entré a una dependencia pública con plaza base y me volví, por fin, capitalina de verdad. Ya metida en la vida castrense, María empezó a cobrar mordidas usando el nombre del suegro general. Lo metió en broncas con los de arriba; la Contraloría de la Militar lo bajó de puesto sin miramientos y, al final, la suegra la corrió de la casa. Tras el divorcio, la engancharon con una “asesoría” para invertir en la Bolsa de Valores; vino el desplome y quemó los ahorros de jubilación de mis papás. Sin salida, se me pegó y, cuchillo en mano, me obligó a entregarle mis ahorros y mi casa “para levantarse otra vez”. En el jaloneo me dio doce puñaladas. Me desangré. Cuando abrí los ojos otra vez, estaba de vuelta al principio: mi hermana les pedía a mis papás que me casaran con Bruno. Yo acepté encantada y me di de baja de la prepa de inmediato.
la Nochebuena, la Amante Mala - undefined novels & stories
Adriana
En la Nochebuena, mientras soltaban globos al cielo, la amante de Francisco Barrera encendió a propósito un fuego artificial que me dejó con quemaduras graves. Mi espalda, de la que me habían arrancado piel para injertársela a Laura Tamez, ahora estaba ahora aún más desgarrada y sangrante; aun así, me negué con firmeza a pedirle ayuda a Francisco. En cambio, protegí con mi cuerpo al nieto mayor de los Muñiz, apenas recién recuperado por la familia, y me lancé a una desesperada maniobra de rescate. En mi vida pasada, fue Francisco quien me dio una patada en la espalda para que no estorbara el paso de su amante al hospital. —Angela Vargas, ¿te divierte usar al niño como pretexto? Aunque estés embarazada, tú y tu hijo no son más que un banco de órganos para Laura. Yo misma te malacostumbré… por eso te atreves incluso a matar y a incendiar. Fui borrada de todos los hospitales, arrojada a las listas negras. Al final, morí con mi hijo en el vientre, cargando un odio que me atravesó hasta la tumba. Cuando volví a abrir los ojos, vi a Laura encendiendo a escondidas un fuego artificial, apuntando hacia el cielo nocturno. Su sonrisa venenosa me taladró los oídos: —Llévate a tu bastardo directo al infierno.
La Mujer que Quemó Su Pasado - undefined novels & stories
Renata
Durante mi recuperación después del parto, mi esposo, Rubén Gutiérrez, llegó a la casa tambaleándose, borracho perdido. Venía con varios que lo sostenían... y con una mujer. Terminó vomitando por toda la sala, y yo, sin decir una sola palabra, me quedé a su lado cuidándolo toda la noche. Jamás imaginé que, al amanecer, lo primero que saliera de su boca fuera: —Está embarazada. Mejor nos divorciamos. No lloré, no grité. Solo asentí con calma. En otra vida, recuerdo haber corrido desesperada por la calle, con mi hija en brazos. Esa mujer pronto se ganó la fama de "fácil" en el pueblo, y hasta la echaron de su casa. Acorralada, terminó lanzándose al río. Rubén, por sus escándalos, perdió el trabajo. Y aun así, nunca me culpó de nada. Cuando nuestra hija cumplió un mes, Rubén encendió una hoguera enorme en el jardín... y nos quemó vivos: a mí, a la niña y a mis padres. Antes de que todo se apagara, alcancé a ver su cara desfigurada por el odio. —¡Bájense al infierno! —gritó—. Váyanse a acompañar a Mariana. Y entonces, al abrir otra vez los ojos, me encontré de vuelta en el mismo instante exacto en que me dijo que quería divorciarse.
Me Casé con el "Bicho Raro" - undefined novels & stories
Zakira
Mis padres hicieron que Dana y yo lo resolviéramos con piedra, papel o tijera. La perdedora debía casarse con el heredero de los Baillieu, el llamado "bicho raro". Gané yo. Luego le di la vuelta a la situación. —Genial. Yo me quedo con Blake. Dana puede tener el imperio. ¿La vida anterior? Estaba locamente enamorada de Michael, el niño mimado adoptado por papá. Elegí la empresa, me quedé en la empresa y le endosé a Dana con Blake Baillieu. Fue un gran error. En seis meses, Dana ya murió, destrozada por aquel matrimonio. Justo antes de morir, me envió un mensaje, culpándome a mí. Decía que yo había perdido el juego y había roto el trato, endilgándole a Blake. ¿Y Michael? Se volvió completamente loco. Resulta que él y Dana habían estado saliendo a escondidas durante años. Me arrastró a la parte trasera de la finca de los Baillieu y obligó a una docena de hombres con discapacidad intelectual a violarme. —¡Si no fuera por tu crueldad, Dana seguiría viva! ¡Pagarás por todo lo que ella sufrió! Yo estaba embarazada de más de ocho meses, casi a punto de dar a luz. Le supliqué que parara. Le rogué por la vida de mi bebé. A él no le importó. Siguió ordenándoles que tomaran turnos. Incluso cuando rompió fuente, él solo observaba. Mi bebé y yo morimos aquella noche. ¿Ahora? Volví. Y esta vez, reescribí la historia. Primer paso: casarme con Blake.
Viuda Dos Veces: Renací Lejos de Él - undefined novels & stories
Zafira
Aunque sabía que mi esposo, Luis Ramírez, había fingido su muerte y estaba suplantando la identidad de su hermano gemelo menor, Martín Ramírez, no lo desenmascaré. En vez de eso, fui directamente ante la máxima autoridad militar de la región, Sergio Montoya, y le dije que Luis estaba muerto. Le pedí que lo dieran de baja del ejército y que le retiraran el grado. En mi vida pasada, Martín murió en un accidente. Y Luis, sin dudarlo, fingió su propia muerte y abandonó su puesto en el ejército para hacerse pasar por Martín, todo para que Gina Espíndola no quedara viuda. Yo lo reconocí al instante. Sabía que era Luis. Lo enfrenté y le exigí que me dijera por qué se estaba haciendo pasar por Martín. Pero lo negó hasta el final. Me hizo a un lado con frialdad: —Mayra, sé que estás hecha pedazos por la muerte de Luis, pero eso no te da derecho a venir a decir que yo soy él. Sostuvo a Gina, débil y frágil como si fuera de cristal, y a mí me empujó al río helado. Me lo dejó claro: que ni se me ocurriera hacerme ilusiones. Mi hija, Perla Ramírez, con apenas cinco años, lloraba y preguntaba: —¿Por qué papá ya no me quiere? Y por eso la encerraron en un cuarto oscuro "para que aprendiera". Tres días y tres noches sin probar bocado. La madre de Luis, Almeida Vargas, me colmó de insultos, diciendo que yo era una matamaridos, un mal augurio. Nos echó a Perla y a mí con lo puesto, sin un centavo. Y Luis todavía se encargó de esparcir el rumor por todas partes: que yo estaba loca, que Luis apenas acababa de morir y yo ya andaba obsesionada con Martín. Todos me despreciaron. Me señalaron. Me miraban con asco. Al final, abracé a Perla y morimos congeladas en la peor helada del invierno. *** Cuando abrí los ojos de nuevo, había vuelto al día en que Luis empezó a hacerse pasar por Martín.
El día que todo cambió: renacer antes del bungee - undefined novels & stories
Zafira
Yo estaba embarazada de ocho meses. Pero cuando mi esposo, Mateo Díaz, me obligó a acompañar a su amiga de infancia, Clara Vegas, a hacer bungee, no me quejé ni protesté. Simplemente asentí. Todo porque, en mi vida pasada, Clara no estaba contenta. Para animarla, Mateo le ofreció cumplirle un deseo. Clara le confesó que su mayor anhelo era que alguien la acompañara a saltar en bungee. Mateo, que le tenía pánico a las alturas, inmediatamente me pidió que yo la acompañara. Me negué en el acto, alegando mi embarazo. Clara, al ser rechazada, se entristeció y terminó yendo a un bar para ahogar sus penas. Allí, alguien le puso algo en la bebida y fue violada. Después, devastada por el dolor, le dejó una nota de suicidio a Mateo: “Si ese día no hubiera ido al bar, ¿todo habría sido diferente?” Al leer la nota, Mateo me agarró del cuello: —¿Por qué no accediste a acompañar a Clara? ¿Acaso habrías muerto si lo hacías? Finalmente, Mateo me estranguló hasta la muerte, y el niño que llevaba en mi vientre se fue conmigo. Al abrir los ojos de nuevo, había vuelto al día en que Mateo me pidió que acompañara a Clara a hacer bungee...
Traición el día del examen: él acarreaba su futuro - undefined novels & stories
Ivana
El día del examen de admisión a la universidad, la amiga de la infancia de mi novio se dio cuenta de que dejó su pase de admisión en casa. Él insistió en regresar para buscarlo por ella, pero yo intenté impedírselo. Al final, ella no se presentó al examen de humanidades. Desesperada, saltó por su propia cuenta a su muerte. Tiempo después, mi novio y yo fuimos admitidos en la Universidad Bloomdale, la mejor del país. Desarrollamos carreras exitosas y ganamos salarios millonarios; nuestro matrimonio era perfecto. Sin embargo, en el aniversario de la muerte de su amiga, mi esposo me apuñaló repetidamente, quitándome la vida. —Fue tu culpa que muriera —dijo—. Si yo hubiera vuelto a buscar el pase de admisión de Ginger, ella no habría perdido la esperanza ni se habría quitado la vida. Cuando volví a abrir los ojos, me di cuenta de que estaba de vuelta en el mismo día del examen. La voz ansiosa de mi novio resonó en mi oído: —Amelia, tengo que regresar a buscar el pase de admisión de Ginger. Esta vez, sonreí y dije: —Adelante. Por favor, ten cuidado.
Renací y elegí a 3 machos imperfectos - undefined novels & stories
La Doce
Mi hermana y yo fuimos transportadas por accidente a las tribus de hombres bestia, y el Dios Bestia nos dio a elegir nuestra identidad. La primera opción es convertirnos en Guerrera Bestia, con fuerza poderosa y figura robusta. La segunda opción es convertirnos en Doncella Sagrada, con capacidad de reproducción entre especies y figura esbelta y sensual. En mi vida anterior, mi hermana eligió la primera opción para sobrevivir, y yo me convertí en la débil y deseable Doncella Sagrada. Pero a ella, por no ser lo suficientemente delicada, los machos de la tribu la despreciaron. Por eso, solo le asignaron tres machos discapacitados. A mí, en cambio, por mi figura grácil, los tres hombres bestia más fuertes y apuestos me volvieron su consentida. Luego ellos se convirtieron en los reyes de la selva virgen, y yo en Doncella Sagrada, llena de gloria. Mi hermana, muerta de envidia, aprovechó un descuido para empujarme a un pantano venenoso. Con mi último aliento, le clavé un aguijón venenoso y morimos juntas. Al abrir los ojos otra vez, volvimos al momento de elegir ante el Dios Bestia. Esta vez, mi hermana se apresuró a escoger ser la Doncella Sagrada. —Mariana, esta vez la Doncella Sagrada seré yo. Por lástima, te regalo a esos tres machos inútiles y discapacitados. Contengo mi inmensa alegría. ¿Qué tiene de bueno ser encerrada como herramienta de reproducción? Hay que saberlo: en una sociedad primitiva, el que manda es el más fuerte.
Renacida: salvar al Rey por mi cuenta - undefined novels & stories
Zafira
Mientras el Rey sufría un intento de asesinato en plena cacería, mi esposo, Diego de Valenzuela, el comandante de la Guardia Real, estaba ocupado consolando a su amante Camila, quien se había marchado indignada por un berrinche. Esta vez, no lancé la señal de auxilio que apretaba en mi mano. En su lugar, con mis ocho meses de embarazo a cuestas, me planté con firmeza ante el Rey, convirtiendo mi propio cuerpo en el último escudo de Su Majestad. En mi vida pasada, sí lancé la señal. Mi esposo abandonó a su amante para acudir al rescate y, aunque gracias a eso le otorgaron el título de Duque, Camila terminó cayendo al vacío. Él actuó como si nada hubiera pasado, pero el día de mi parto, me arrastró hasta el Coliseo Real. Empapada en sangre, le pregunté por qué era tan cruel conmigo. Él solo me lanzó una mirada cargada de desprecio: —¡Al Rey no le faltaban guardias! ¿Por qué tenías que llamarme a mí? —rugió—. ¡Es obvio que solo buscabas lucirte frente al trono! —¡Si no hubieras lanzado esa maldita señal, Camila aún estaría viva! ¡Pagarás muy caro por esto, te lo aseguro! Al final, las fieras nos despedazaron a mí y al hijo que llevaba en el vientre. Al abrir los ojos de nuevo, regresé justo al instante en que la espada se dirigía hacia el Rey.
Me Engañó y Lo Dejé en la Ruina - undefined novels & stories
Adriana Carlos Castorena
El día en que mi esposo, Jorge Cortes, y Leticia Batallar, la universitaria a la que él apoyaba económicamente, publicaron en Facebook las fotos de boda, yo no armé ningún escándalo. Hasta les dejé un "Me gusta". Y hasta comenté: "¡Qué linda pareja hacen! Bendiciones a los novios." Todos decían que yo era la esposa más patética de todas, que dejaba que la amante me humillara delante de todo el mundo. Una semana después, él volvió a casa para darme explicaciones: —Todo fue una actuación. El abuelo de Leticia está muy enfermo y, antes de morir, quiere verla casada. Yo asentí con calma. —No le di importancia. Te creo. En mi vida anterior, ese mismo día fui a la boda a armar un escándalo y terminé arruinándoles la ceremonia. Para castigarme, Jorge arremetió directamente contra la empresa de mis padres. La llevó a la quiebra y mis padres terminaron quitándose la vida. A mí, Leticia me mandó a encerrar en un psiquiátrico, donde me torturaron hasta volverme loca. Por eso, en esta nueva vida, ya no espero su amor. Lo único que quiero es su dinero. Cada vez que me engaña, voy transfiriendo a mi nombre parte de los bienes que todavía están a nombre de él. Solo le quedan tres infidelidades más antes de quedarse sin nada.
Renací el Día de la Horda Zombi - undefined novels & stories
Mónica Herrera
Cuando los guardias vieron con sus propios ojos cómo los zombis tenían acorralado contra la pared al último niño del refugio, cómo le arrancaban los intestinos mientras seguía vivo y se los devoraban, todos se vinieron abajo por completo. —¡Óscar! ¿No dijiste que Clara había enloquecido por culpa de los zombis y que solo decía tonterías? ¿No fuiste tú quien nos dijo que nos quedáramos tranquilos protegiendo a Begoña mientras veía el amanecer contigo en la cima de la montaña? ¿Y ahora regresamos para encontrar a mi bebé, que ni siquiera tenía un mes, despedazado, sin que le quedara siquiera el cuerpo entero? El rostro de Óscar se puso pálido como el papel. Al ver aquella escena, sentí que el corazón se me desgarraba. En mi vida anterior, cuando los zombis atacaron el refugio, Óscar Molina, capitán del equipo de guardia, se llevó a todos sus hombres para acompañar a Begoña Campuzano, su amor de la infancia, a ver el amanecer por su cumpleaños. Yo hice hasta lo imposible por traerlos de vuelta, y solo así logramos salvar la vida de todos los demás. Pero Begoña, molesta porque no había podido ver el amanecer, salió sola de la zona segura y acabó siendo arrastrada por los zombis, que la devoraron hasta no dejar casi nada. Después de que Óscar llevó a sus hombres a exterminar a todos los zombis, abrazó el único hueso que quedaba de la pierna de Begoña y no dijo una sola palabra. Hasta el día en que di a luz. Ese día, me amputó las manos y los pies cuando yo aún estaba viva, y me arrojó a una horda de zombis errantes. Me obligaba a ver cómo los zombis me arrancaban la carne de los huesos, y luego me sacaba de allí para curarme. Una y otra vez. Hasta que, antes de morir, me arrancaron el último trozo de carne. —¡Fuiste tú, maldita víbora, quien la mató a propósito! Ya que tanto querías competir con ella, haré que mueras de una forma mil veces peor que la suya. Cuando volví a abrir los ojos, había regresado al día en que los zombis rodearon la base.
Tras renacer, vi su inevitable caída - undefined novels & stories
Redleaves
Nuestra manada fue disuelta a la fuerza tras ser acusada de provocar una guerra. El Consejo de Hombres Lobo emitió un nuevo decreto: todos los lobos jóvenes que no habían participado en el conflicto debían, en un plazo de un mes, someterse a una extracción de sangre directamente del corazón para detectar el gen de la agresividad. Quienes superaran el examen podrían unirse a una nueva manada, mientras que quienes no lo lograran serían condenados a vagar como lobos solitarios. De repente, Sophia, una loba de pelaje blanco, declaró que su padre era el presidente del Consejo. Prometió convencerlo para eximir a todos de la prueba y garantizar su aceptación en la manada Blackstone sin condiciones. Nuestros compañeros confiaron en ella sin dudar y, en lugar de someterse a la prueba, simplemente esperaron a que los guiara hasta la nueva manada. Yo insistí en que se hicieran el examen por precaución, pero eso solo enfureció a Sophia. Frente a todos, se burló de mí y aseguró que yo no sabía de lo que hablaba, que mi única intención era hacerlos sufrir innecesariamente. —Algunos podrían portar el gen de la agresividad. Si no superan la prueba, ¿vas a asumir la responsabilidad? En lugar de defenderme, mi novio, Silas, me acusó de actuar por puros celos. Me recriminó que no soportaba ver que a los demás les fuera bien. Sin más opciones, decidí informar al Consejo de Hombres Lobo sobre lo ocurrido. Sophia fue expulsada de inmediato por suplantación de identidad y por obstaculizar el proceso de fusión. Al perder la protección de la manada, murió en la inmensidad del bosque. En ese momento, todos aseguraron que había recibido lo que se merecía y me agradecieron por haberlos salvado. Pero después de que entramos en el nuevo territorio, Silas me apuñaló con una daga de plata y nadie hizo nada para ayudarme. —¡Lo único que teníamos que hacer era soportar un poco de dolor por la extracción de sangre! ¡Sophia perdió la vida por eso! Cuando volví a abrir los ojos, estaba de regreso en el día en que Sophia afirmó ser la hija del presidente.
Renací para Destruir a La Falsa Heredera - undefined novels & stories
Zafira
Antes de que cerrara el plazo de postulación universitaria, la chica más popular de la clase, Vanessa Ramírez, anunció que podía conseguir que toda la clase fuera admitida en la Universidad Nacional de Monteluna. —Mis padres han donado varios edificios a esa universidad. Conseguirles un lugar no les costará nada. En la Prueba Nacional de Admisión Universitaria, la mayoría había obtenido resultados por debajo de los puntajes de corte de las carreras a las que quería postularse, pero todos le creyeron. Renunciaron a presentar sus postulaciones oficiales y confiaron en que Vanessa los haría entrar gracias a sus influencias. En mi vida anterior, comprendí enseguida que su promesa no era confiable. Les aconsejé que presentaran sus postulaciones dentro del plazo e incluyeran al menos una opción alternativa de carrera y universidad. Incluso llamé, uno por uno, a sus padres. Sin embargo, Vanessa les envió una supuesta carta de preadmisión con el logotipo de la universidad y aseguró que presentar una postulación ordinaria podía invalidar los lugares reservados por su familia. Mis compañeros también les dijeron a sus padres que todo estaba arreglado. Al final, la mayoría volvió a creerle. Mi insistencia en que presentaran sus postulaciones enfureció a Vanessa. Se burló de mí por ser una pobretona incapaz de entender cómo funcionaba la alta sociedad y aseguró que yo había arruinado el futuro de toda la clase. Hasta mi novio, Diego Salas, me acusó de estar consumida por los celos: —No soportas que la familia de Vane tenga dinero ni que todos vayamos a entrar en la Universidad Nacional de Monteluna. ¿De qué te sirve sacar buenas notas? Aunque trabajes toda la vida, jamás alcanzarás la fortuna que su familia acumuló durante tres generaciones. Por consideración a los tres años que habíamos compartido como compañeros, no discutí con ellos. Sin embargo, al descubrir que seguían sin postularse poco antes del cierre, denuncié el fraude y desenmascaré la falsa identidad de Vanessa. La condenaron públicamente por lo que había hecho y, desesperada, se arrojó al río. Al principio, mis compañeros dijeron que Vanessa se lo merecía y me agradecieron por haber salvado su futuro. Sin embargo, poco después, Diego difundió un mensaje de despedida que Vanessa le había enviado antes de morir. En él, ella afirmaba que yo la había amenazado, humillado y obligado a quitarse la vida. Aunque todo era mentira, Diego se encargó de repetirlo hasta que el resto de la clase comenzó a verme como la responsable de su muerte. Durante nuestra cena de despedida, que en realidad habían preparado como una trampa, Diego puso veneno en mi bebida mientras el resto de la clase observaba con indiferencia cómo me retorcía de dolor. —¡Nosotros, como mucho, habríamos perdido un año! ¡Pero Vane perdió la vida! Cuando volví a abrir los ojos, había regresado al día en que Vanessa prometió hacerlos entrar gracias a sus influencias.
Renací por la venganza de mi bebé - undefined novels & stories
Peachy
Llevé a mi hijo recién nacido al complejo de la mafia de mi esposo para su bautizo, donde Bianca, su sobrina de diez años —la pequeña princesa mimada de la familia—, empujó el cochecito directamente hacia la zona más profunda de la piscina. Mi hijo se hundió hasta el fondo, mientras el tintineo de las copas de champán ahogó sus últimos intentos por sobrevivir. Me lancé al agua como una loca, pero no pude hacer más que sacar un cuerpecito frío, ya sin vida. Como Bianca era «sangre de la familia», el asesinato fue considerado un trágico accidente y mi suegro, el Don, me entregó una tarjeta negra sin límite a modo de «compensación» Pero yo no quería dinero. Quería a mi hijo. ¡Quería a mi Nico! Caí de rodillas y le supliqué a mi esposo, Matteo, que vengara a nuestro bebé. Pero él se limitó a abrazar a su sobrina, que lloraba con fingido desconsuelo, y me miró con unos ojos sin vida. —Mandy, ella solo es una niña. ¿Vas a destruir una vida por un error? Al negarme mi venganza, me consumí lentamente en nuestro ático durante aquel largo invierno, muriendo como una mujer destrozada. Cuando volví a abrir los ojos, había regresado al día del bautizo. El brazo de mi esposo rodeaba mi cintura y sus besos ardientes recorrían mi cuello. —Nuestro niño recibirá la bendición del sacerdote hoy. Lo aparté de inmediato y llamé a mis guardaespaldas personales, a quienes les ordené que llevaran a mi hijo, sano y salvo, a la finca de mi familia. Pero más tarde, ese mismo día, un pequeño cuerpo volvía a flotar en la piscina.
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