Novels
Short Stories

Genres

Mafia×
All
Romance
Drama Realista
Hombres Lobo
Mafia
MM Romance
Vampiro
Mitología
Fantasía
Vida Escolar/Campus
Imaginación
Reencarnación
Misterio/Suspenso
Leyenda Popular
POV masculino

Characters

49
Mafia×
All
Egoísta
Mujer Poderosa
Amante
Independiente
Mafia
Alfa
Canalla (Hombre)
Amigos de la Infancia
CEO/Magnate
Hipócrita
POV masculino
Primer Amor
Psicópata
Sin Sentimientos
Luna
Rompehogares
Compañero
Doble Reencarnación
Mujer Casada Joven
Amor Incondicional
Heredera Verdadera/Falsa
La más Popular
Excéntrico/a
Mejor Amiga
Vampiro
Escoria
Doctor/a
Diosa/Idol
Calculador/a
Protagonista Animal
Secretario/a
Identidades Múltiples
Obsesionado/a con el Amor
Canalla (Mujer)
Vecindario
Íncubo
Sustituto/a
niño
Profesor
Hombre Bestia
Elfo
Tierno pero posesivo
Forense
Estudiante Pobre
Sumiso/a en el Amor
Piloto
Supermacho paranoico
Celebridad
Influencer
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Plot & Setting

52
Reconquista Desesperada×
All
Reconquista Desesperada
Arrepentirse
Dejar en ridículo
Cuenta Regresiva
Infidelidad
Matrimonio
Venganza
Karma
Castigo al Infiel
Drama Familiar Total
18+
Drama Familiar
Seducción
Despertar
Encuentro Amoroso
Liarse con alguien
Fingimientio de Muerte
Ambiente Laboral
Desarrollo Femenino
Persecución por Amor
Embarazo
Sistema
Amor Prohibido
Reconciliación
Redención
Origen de Familia
Acoso
Matrimonio por Sustitución
Crimen
Crush Mutuo
Diferencia de Edad
Viaje en el Tiempo
Dentro de la Novela
Telepatía
Matrimonio por Contrato
Aventura
Vida Escolar/Campus
Transmisión en Vivo
Amor Forzado
Descubrimiento de una Infidelidad
Apocalipsis
Solidaridad
Amigas Divorciadas
Desafiar Destino
Maldición
Matrimonio antes del Enamoramiento
Mundo del Entretenimiento
Romance Fantástico
Ventaja Especial
amado/a por todos
Misterio/Detective
Escape de la Boda
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Themes

20
All
Giro Inesperado
Romance Amargo
Satisfacción/Poder
Melodramático
Renacido
De Perdedor a Ganador
Lazo Familiar
historia de la muerte
Dulce Romance
Dulce y Doloroso
Obsesivo
Inspirador
Sanador
Crush
Comedia
Bizarro/Peculiar
Múltiples Perspectivas
Complejo/Intrigante
Enfermizo/Retorcido
Apasionante
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Mafia Mafia Short Stories & Reconquista Desesperada Novels

Discover a collection of engaging Mafia Mafia short stories featuring Reconquista Desesperada, with compelling plots and immersive storytelling. Perfect for readers seeking one-hour short stories and quick, immersive reads online.
Cansada de Siete Años de Drama - Mafia novels & stories
Bagel
Finn, mi novio mafioso, siempre peleaba con Amanda, su amiga de la infancia. Para mi cumpleaños, ella me regaló un mini vibrador. —Toma. Por si llegan a una segunda ronda. Nadie conoce su resistencia mejor que yo. Finn le lanzó un frasco de base de maquillaje. —Ponte un poco más. Tal vez así alguien quiera tocarte. Salieron empujándose entre sí y dieron un portazo. Las velas del pastel se consumieron por completo mientras yo permanecía sola, sentada frente a la mesa. La primera vez que nuestras familias se reunieron para una cena formal, Amanda sonrió y deslizó un pequeño frasco de lubricante hacia Finn. —Toma. Así la pobre no sufrirá tanto. La expresión de Finn se volvió sombría. —Mejor eso que quedarte llorando todas las noches abrazada a una almohada corporal. Esta vez, Finn preparó unas vacaciones en una isla privada. Un amigo en común me dijo en secreto que Finn planeaba pedirme matrimonio al atardecer, en un acantilado. Tras siete años de espera, creí que por fin había llegado el momento. La meta ya estaba a mi alcance. Me arreglé con esmero, me puse mi vestido más caro y caminé hacia el helipuerto. Abrí la puerta del helicóptero. Amanda ya ocupaba el asiento del copiloto. Arqueó una ceja al verme. —Chloe, llegaste. Soy claustrofóbica, así que no te importa si me siento adelante, ¿verdad? Finn, con las manos en los controles, giró la cabeza hacia mí. —Chloe, siéntate atrás. Me preocupa que le dé uno de sus berrinches y empiece a arañar y morder. Nos arruinaría el viaje. No alcancé a responder; Amanda ya estaba discutiendo con él. —¿Qué quieres decir con eso? ¿Crees que soy una carga? —No es la primera vez que lo pienso. ¿Por qué hoy haces tanto drama? La forma en que se respondían era tan natural que parecía un libreto ensayado mil veces. En ese instante, todo el cansancio acumulado durante los últimos siete años me invadió. Y, por primera vez, comprendí que ya no quería decirle que sí cuando me pidiera matrimonio.
El Precio de Humillar a la Heredera - Mafia novels & stories
Bagel
Casi morí desangrada en la camilla del hospital para darle a la familia Rossi su ansiado heredero. Pero, Carter, mi esposo y subjefe de la mafia, permitió que Sofía, su sombra y confidente, sostuviera una cámara mientras yo daba a luz. Grabó cada detalle solo porque estaba aburrida: la pérdida de control de mi cuerpo, mis gritos desgarradores y mi rostro retorcido por la agonía. Y lo peor vino después. Ella guardó capturas de mi sufrimiento, hizo memes y los filtró en el chat privado de su círculo íntimo, solo con el objetivo de burlarse de mi dolor. A los pies de la cama, creyendo que yo seguía inconsciente, Sofía se reía en mi cara. —¡Carter, esto es lo mejor que he visto en mi vida! Siempre sabes cómo complacerme. Pero Sloane se va a volver loca cuando despierte y vea todo lo que hice. La anestesia aún nublaba mis sentidos y los párpados me pesaban demasiado. No obstante, a través de la bruma del dolor, logré escuchar el tono cínico de mi esposo. —No se va a molestar —aseguró—. Ya sabes cómo es Sloane. Siempre hace todo lo que le pido. Le digo unas cuantas mentiras al oído y listo. Y ahora que nuestro heredero nació, la pobre jamás me dejará. Apreté los puños debajo de las sábanas. Recordé todos los sacrificios que hice por él durante los años que estuvimos juntos. Carter olvidó por completo había sido la mujer que lo convirtió en el hombre que gobernaba las calles. Ya que él disfrutaba jugar con mi vida, me prometí que le iba a demostrar cómo se jugaba de verdad. Los haría pagar por cada segundo de burla y humillación que me hicieron pasar.
Cuando la novia se cansó de esperar - Mafia novels & stories
Anna Smith
Mi padre viajó desde Italia solo para presenciar mi primera boda. Vio con sus propios ojos cómo Luca Romano me soltaba la mano diez minutos antes de pronunciar los votos, todo porque Celeste llamó diciendo que no podía respirar. Ese día, el señor Moretti no gritó. Se limitó a decirme: «Tómate el tiempo que te haga falta. Pero cuando por fin entiendas que él jamás te elegirá en el altar, regresa a casa». En aquel entonces, pensé que mi padre no entendía de amor. Por eso decidí quedarme en Nueva York. Le di a Luca siete bodas. Siete desplantes. Cada una de las veces regresaba con flores, disculpas y una nueva fecha para el compromiso. «Elena —me repetía siempre—, esta es la última vez». Con los años, hasta sus amigos dejaron de disimular las burlas a mis espaldas. «Ella no se va a ir —decía uno de ellos—. Solo quiere que él le ruegue un poco más». Yo me habría quedado por un amor de verdad. Pero no iba a desgastarme por un hombre que solo se acordaba de mí después de haber elegido a otra. Ahí fue cuando por fin abrí los ojos: él había confundido mi devoción con un refugio seguro al que podía volver cada vez que se le antojara. La mañana de nuestra octava boda, guardé el anillo de compromiso en una caja de terciopelo blanco. En ese preciso instante, mi teléfono sonó. Era mi padre. —El helicóptero está listo —anunció. En el altar, Luca aguardaba por mí con la alianza de matrimonio en la mano. Solo que esta vez, decidí dejarlo esperando para siempre.
Reclamada por la Mafia - Mafia novels & stories
Bagel
Me iba a casar. Pero Ryder, el hombre al que le dediqué siete años de mi vida, no lo sabía. Desde que Blair entró a trabajar como su nueva asistente, él se volvió un fantasma para mí. La alta sociedad los adoraba. Eran el dúo perfecto que acaparaba las miradas en todas las fiestas. Para celebrar el último proyecto que consiguió su adorada asistente, Ryder alquiló un restaurante para consentirla. Durante la cena, Blair me cambió la limonada por una bebida cargada de alcohol. Caí en su juego como una tonta y la bebí sin pensar. Ryder no movió un dedo para detenerme. En lugar de protegerme, se me quedó viendo con una sonrisa burlona. —Dime, mi amor... ¿a qué te sabe? —murmuró, disfrutando la escena. Lo olvidó... El mismo hombre que alguna vez juró amarme pasó por alto que el alcohol era mortal para mi cuerpo. Una alergia fulminante hizo estragos en mí. Se me cerró la garganta antes de poder gritar. Caí de rodillas al piso y, mientras me ahogaba intentando jalar aire, lo único que rompió el silencio del salón fue el ruido de un plato haciéndose pedazos. Horas después, desperté en la clínica privada de mi familia. Abrí los ojos con los pulmones ardiéndome. Todavía sentía la mascarilla de oxígeno en la cara cuando busqué a mi mamá con la mirada y asentí en silencio. Iba a aceptar el matrimonio que ella planificó para mí.
Cuando el Don lloró por ella - Mafia novels & stories
Bella y Frágil
El banquete de la coalición mafiosa había alcanzado su punto álgido. De pronto, el ambiente en el gran salón cambió y la conversación se desvió hacia el joven y reservado líder de la familia Fumagalli. —Dante, antes de que ascendieras al poder, todos los viejos Dónes de las familias más importantes se morían por poner a sus hijas en tus manos —comentó uno de los invitados—. ¿Hubo alguna que te interesara de verdad? Me quedé a medio paso detrás de él; mis nudillos se volvieron blancos por la fuerza con la que sostuve mi copa. Dante no respondió de inmediato. Su mirada me recorrió de arriba abajo con una indiferencia gélida, para luego desviarse hacia Viviana Lombardi, quien acaparaba la atención de la multitud. —A ella —declaró él, con voz firme—. Siempre la quise a ella. Viviana se giró tan rápido que el vino de su copa se derramó sobre su muñeca. —¿Y entonces por qué demonios nunca apareciste cuando te di la tarjeta de acceso a mi hotel hace años? —reprochó ella, con los ojos enrojecidos. La aparente calma en el rostro de Dante se rompió por completo y frunció el ceño, desconcertado. —¿Tarjeta de acceso? Pensé que esa tarjeta era para Enzo Ricci. —¿Cómo pudo haber sido para Enzo? —refutó Viviana, con la voz quebrada—. ¡Es mi primo hermano! Una pregunta llevó a la otra y la verdad oculta durante años salió a la luz. Un soldado le había entregado la tarjeta de acceso a la persona equivocada; por culpa de ese maldito error, ellos jamás se habían encontrado. Viviana rompió a llorar allí mismo, y una expresión de profundo arrepentimiento nubló el semblante de Dante. Entonces, alguien entre la multitud soltó una risa burlona: —¡Qué tremenda coincidencia! ¿Cómo es posible que le hayan entregado la tarjeta a otra persona? ¿O acaso todo esto ya estaba planeado desde el principio? En un parpadeo, todas las miradas de la sala se clavaron en mí. Para el resto del mundo, yo solo era la mujer que seguía a Dante a todas partes como una tonta enamorada; todos en el entorno mafioso lo sabían. Me giré para mirarlo fijamente, esperando que abriera la boca, que dijera algo, que me defendiera. Deseaba que les recordara a todos que nos habíamos casado en secreto hacía cinco años y que él había sido quien me había cortejado con insistencia en aquel entonces. Pero Dante no pronunció una sola palabra. No negó la acusación tácita de la multitud. Se mantuvo en un silencio sepulcral, mirando al frente como si la humillación que yo estaba sufriendo no fuera de su incumbencia. Con los ojos fijos en él, me quité el anillo de bodas que había llevado puesto con orgullo durante cinco años.
Para ser libre tenía que morir - Mafia novels & stories
Eternity
Durante el banquete anual de capos de la familia, Marco Costa declaró ante todos que la organización brindaría protección a una sola mujer: Rosa Frost, su primer amor de la infancia, quien estaba recién divorciada y de regreso en el círculo de la mafia. Tras el anuncio, las demás mujeres se escabulleron una tras otra en la oscuridad de la noche, con su dinero, su dignidad y sus nuevos protectores ya asegurados. Solo yo, Viola Rossi, la que alguna vez fuera su Donna, quedé completamente excluida de la familia Costa, sin un solo lugar a donde ir. Veintiún años atrás, el sistema me había arrastrado a esta vida con un mandato brutal: lograr que uno de los cuatro hombres en juego se enamorara de mí. Si lo conseguía, podría regresar a mi vida real con un cuerpo sano. Pero fracasé; todos y cada uno de ellos terminaron eligiendo a Rosa. —La última pizca de piedad del sistema termina aquí. Vuelve a casa. Poco después, me encontraba atrapada en un almacén portuario en las ruinas de Brooklyn, con la pistola en mano. Cerré los ojos, resignada. Sin embargo, justo cuando la oscuridad estaba por cernirse sobre mí, un grito crudo y furioso que pronunciaba mi nombre rompió el silencio; sonaba como si el hombre que lo emitía estuviera dispuesto a quemar el mundo entero con tal de llegar hasta mí.
Bajo la lluvia de Nueva York - Mafia novels & stories
Renata Palacios
Durante el banquete de la familia Colonetti en Nueva York, me encontré de pie en el centro del gran salón junto a más de una docena de jóvenes de distintos clanes. Todas esperábamos lo mismo: ser la elegida. Esa noche, Víctor, el heredero de los Colonetti, debía anunciar a su prometida y entregarle la reliquia de la familia: un prendedor de lirio. Como hija ilegítima, yo sabía muy bien lo que se jugaba en ese instante; si ese prendedor no terminaba en mis manos, mi destino ya estaba escrito: me enviarían a Chicago para un matrimonio arreglado. Pero Víctor, el mismo hombre que una vez me prometió una vida juntos, cambió de opinión sin previo aviso. Con una sonrisa cínica, colocó el prendedor de lirio en el vestido de la mujer que estaba a mi lado. Luego, se inclinó hacia mi oído y susurró: «Deja que tu hermana Emily tenga su momento hoy. Ella también es una hija ilegítima como tú y jamás la han valorado. No te preocupes; mientras yo esté aquí, nadie te obligará a casarte por contrato». Aunque lo miré con ojos suplicantes, él me ignoró, estiró el brazo y dejó que Emily se colgara de él. —Emily es dulce y compasiva —declaró ante todos—. Ella se merece el prendedor de lirio. Esas palabras —dulce y compasiva— me convirtieron en el hazmerreír de toda la noche. Al día siguiente, abordé un vuelo a Chicago dispuesta a desaparecer, pero entonces Víctor entró en pánico. Movió todas sus influencias y, en un acto de locura, ordenó cancelar cada vuelo que tuviera como destino Chicago.
El arrepentimiento barato del prometido. - Mafia novels & stories
Sago Pudding
Una semana antes de la boda, Lorenzo cambió el nombre que figuraba en la solicitud de matrimonio y lo reemplazó por el de su tío, Enzo, el nuevo líder de la mafia. Uno de sus amigos lo miró sorprendido. —¿Has perdido la cabeza? Selena te ha esperado durante siete años. ¡No ha puesto los ojos en ningún otro hombre! ¿Y ahora vas a entregársela a tu tío, el hombre más despiadado que existe? Enzo soltó una sonrisa desdeñosa. —Lena y yo hicimos una apuesta, y le prometí que cumpliría cualquier cosa que me pidiera. Además, cuando Selena descubra el cambio, entrará en pánico y vendrá a suplicarme que lo arregle. Y, seamos sinceros, ¿de verdad creen que mi tío querrá casarse con ella? En cuanto vea lo que hice, cancelará el compromiso. Al final, de una forma u otra, terminará casándose conmigo. Hablaba con una frivolidad absoluta, como si todo fuera un juego, y el grupo estalló en carcajadas. Yo llevaba un buen rato escuchando, oculta detrás de la puerta, y sentí que el corazón se me helaba. El día de la boda, me presenté tal como estaba previsto. Lorenzo, siempre tan seguro de sí mismo, perdió el control e intentó entrar por la fuerza en la iglesia. —¡Soy el novio! ¡Yo debería estar ahí!
Así que hui con mis gemelos - Mafia novels & stories
Bagel
El día que el primer amor de mi esposo dio a luz en su lecho de muerte, mi suegro —el señor de la familia Lupo— puso a diez hombres armados frente a mi puerta. Tenían miedo de mí; les aterrorizaba que yo perdiera la cabeza, irrumpiera en la sala de partos y arruinara el nacimiento del primer heredero de la familia. Pero jamás me acerqué a la salida, ni siquiera cuando los llantos del recién nacido resonaron por todo el pasillo. Mientras tanto, la madre de Luca sostenía con fuerza la mano de la mujer en la cama del hospital, dejando escapar un largo suspiro de alivio. —Bianca, ya pasó. Esa estéril de Stella no te tocará ni a ti ni a mi nieto. Luca se inclinó hacia ella y limpió con delicadeza el sudor frío de su frente. Sus ojos desbordaban una ternura que él jamás tuvo conmigo. —No te preocupes. Mi padre ordenó cerrar todo el hospital con sus hombres. Si ella se atreve a armar un escándalo, yo mismo me encargaré de echarla de la familia y quitarle el apellido. Solo cuando confirmaron que yo no aparecería para causar problemas, él se relajó por completo. Luca no lo entendía. Desde su perspectiva, solo estaba saldando una deuda: dándole un hijo a una mujer moribunda para cumplir su último deseo. ¿Por qué yo no podía ser lo suficientemente madura para aceptarlo? ¿Por qué no lograba entenderlo? Una sonrisa de satisfacción se dibujó en sus labios al mirar al bebé envuelto en mantas. Incluso llegó a pensar que, si yo simplemente tragaba mi orgullo, admitía mi error y mostraba un poco de piedad hacia Bianca, él perdonaría mi frialdad. Me lo compensaría permitiéndome ser la madre adoptiva del niño y dejándome seguir siendo su esposa ante el mundo. Pero lo que él no sabía era que yo ya había firmado los papeles de divorcio. En una semana, cortaría todo lazo con ellos, me llevaría a los gemelos que crecían en mi vientre y me marcharía para siempre. Jamás nos volveríamos a ver, ni en esta vida ni en la otra.
Entre dos dones de la mafia - Mafia novels & stories
Peachy
Tres años de matrimonio con el Don Victor me hicieron creer que finalmente podría olvidar el dolor y la traición de Dominic, mi exesposo. Victor, un hombre frío y despiadado, gobernaba la delincuencia de la Costa Este con puño de hierro. Sin embargo, a mí me entregó el mundo en bandeja de plata, uniendo uno a uno mis pedazos rotos. Hasta aquella noche. Una llamada frenética del segundo al mando de Victor me despertó; me suplicaba que fuera de inmediato al hospital privado más exclusivo de Manhattan. Al llegar, la escena me heló la sangre: Victor y Dominic se enfrentaban a muerte a las puertas del área de maternidad. Con las armas en alto y rodeados por sus sicarios de élite, estaban a un segundo de desatar una guerra total entre mafias. Y en medio de los dos estaba Chloe, mi antigua mejor amiga. Su vientre delataba un embarazo avanzado. El mediador de la Comisión deslizó un acuerdo de tregua sobre la mesa, con una expresión de absoluta incomodidad. —Las grabaciones de seguridad no mienten. Esos dos dones casi vuelan el piso entero solo para decidir quién pasaba la noche en la habitación de ella. Con el cuerpo entumecido por el golpe, firmé los papeles en mi calidad de la dona de la familia Costello. En la habitación ya se apilaban las vitaminas prenatales que Victor le había comprado. Mientras tanto, sus hombres y los de Dominic seguían discutiendo por el calendario: cómo se dividirían la semana los dos capos para acompañar a Chloe, tres días cada uno. Cuando me acerqué a la cama, los dos hombres que hace un momento querían degollarse ahora la custodiaban a ambos lados. Victor protegía el vientre de Chloe. Esos mismos labios que solían besar cada centímetro de mi cuerpo, escupieron palabras que me congelaron el alma: —Yo la obligué. Si tienes algún problema, arréglalo conmigo. Dominic, mi exesposo, me lanzó una mirada feroz y llena de veneno: —Mantén a raya a tu perro rabioso de esposo. ¡Dile que deje de acosar a mi mujer! Negué con la cabeza lentamente. Al presenciar semejante farsa, las lágrimas comenzaron a rodar en silencio por mis mejillas. El amor de un mafioso... al final, no es más que una burda mentira. Victor, a ti tampoco te quiero ya.
¿Verdad o reto? Elijo marcharme. - Mafia novels & stories
Bagel
Cada vez que jugaban Verdad o Reto, Clara, la amiga de la infancia de mi novio, lo retaba a gastarme la misma broma a propósito, y Ronan siempre aceptaba encantado: fingía pedirme matrimonio. La última vez, caí en la trampa. Extendí la mano, llena de alegría, pero un mecanismo oculto en el anillo se cerró de golpe y grité de dolor. Ronan y Clara se doblaron de la risa, sin prestar atención a mi dedo, que se puso morado por la presión. Luego de eso, Ronan me acorraló contra la pared y juró que ese año me pediría matrimonio de verdad. Por eso, cuando sus guardaespaldas me llevaron al club privado donde nos conocimos, me puse un costoso vestido de seda blanca, me arreglé el cabello y me maquillé con especial esmero. Incluso imaginé una y otra vez aquel momento tan emotivo, viéndome asentir y aceptar su propuesta. Pero, cuando abrí la puerta de la sala VIP con el corazón acelerado, alguien me arrojó a la cara una copa llena de vino tinto oscuro. El vino resbaló por mi barbilla y me manchó el vestido. La risa de una mujer estalló entre la multitud. —Te dije que Aurora vendría, ¿verdad? ¡Ronan, perdiste! Ronan se acercó con expresión resignada. Con una servilleta, secó suavemente mi rostro y habló con la misma dulzura de siempre. —¿Te arreglaste así solo para mí? Qué pena arruinar un vestido tan bonito. Hizo una breve pausa antes de continuar: —Clara me retó a apostar si tendrías el valor de venir esta noche a nuestro territorio. Yo aposté que sí vendrías. La apuesta era la siguiente: si no venías hoy, mañana te pediría matrimonio. Si aparecías, tendríamos que esperar otro año. Lo siento, cariño. Como viniste, supongo que este año no podremos casarnos. Lo miré a los ojos. Después de un largo silencio, le pregunté: —Entonces, ¿recuerdas qué día es mañana? Se encogió de hombros con indiferencia y sonrió. —Claro. Nuestro sexto aniversario. No podría olvidarlo. El vino descendía por mi clavícula, frío y pegajoso. Un escalofrío recorrió mi cuerpo. De repente, todo aquello me pareció completamente inútil. Nuestro aniversario no significaba nada para él en comparación con sus bromas. Igual que yo. Nunca podría ganarle a Clara, su amiga de la infancia. Me quité de la muñeca la sencilla pulsera de plata que había llevado durante seis años. —Se acabó. Terminamos.
El Prometido que Mi Amiga Me Robó - Mafia novels & stories
September
Cinco años después de la desaparición de Luca Bellandi, volví a encontrarme con él en la boda de mi mejor amiga. Él era el novio. Y yo, apenas una dama de honor. Sophia, mi mejor amiga más cercana y la novia, se aferraba a mi brazo con una sonrisa radiante mientras me contaba su historia de amor. —Fui yo quien salvó a Luca después de su accidente de coche. Me enteré de que, por aquel entonces, tenía una prometida, pero, aun así, lo llevé en secreto al hospital privado de mi familia para que recibiera tratamiento. —Hizo una pausa, sonriendo con ilusión, antes de añadir—: Deberías dejar de buscar a tu prometido desaparecido. Todos los padrinos de esta boda son muy guapos. ¡Déjame presentarte a alguno!
El precio de sus pruebas fue mi hijo - Mafia novels & stories
Summer
Mi novio es el heredero del clan mafioso más importante de Sicilia. Sin embargo, para poner a prueba mi lealtad, no gastó ni un solo centavo en mí durante los cinco años que estuvimos juntos; incluso cuando comprábamos condones, insistía en que dividiéramos la cuenta a partes iguales. La semana pasada sufrí un accidente automovilístico. Para salvar al bebé que llevaba en mi vientre, necesitaba con urgencia una cirugía de emergencia que costaba mil dólares. Lo llamé desde el hospital, suplicándole que me prestara el dinero, pero me acusó de ser una mentirosa que solo quería sacarle dinero y me colgó el teléfono. Desesperada, les rogué a todos mis conocidos que me ayudaran. Para cuando por fin logré reunir la cantidad, un dolor insoportable me atravesó el vientre: el corazón de mi bebé había dejado de latir. Luego de enterrarlo, volví a casa dispuesta a empacar mis cosas. Fue entonces cuando, por casualidad, encontré una lista de regalos de cumpleaños que él le había preparado a su vecina de la infancia, Nadia. Incluía un yate de lujo, una estrella bautizada con su nombre e infinidad de artículos de diseñador. En ese mismo instante, la voz de mi novio se filtró desde la otra habitación mientras hablaba por teléfono con uno de sus subordinados: —Oye, jefe, ¿es cierto que Elena le rogó por mil dólares? Dante Moretti se burló con absoluta arrogancia: —Ah, sí, inventó esa estupidez, pero me negué. Nadia tiene razón: Elena es solo una huérfana y jamás va a abandonarme. Si realmente quiere entrar a mi familia y dejar de ser una pobretona indefensa, tiene que demostrarme que es fiel. La prueba ya casi termina, pronto entenderá que todo lo que hice fue por su propio bien. Fue ahí cuando lo comprendí. Mis cinco años de devoción absoluta y la vida de mi hijo no habían sido más que el precio de una retorcida prueba para conseguir un repugnante título mafioso. En el momento en que el médico anunció la muerte de mi bebé, yo también decidí que Dante Moretti había muerto para mí. Me alejaría de él para siempre.
La Esposa Oculta: Heredera de la Mafia - Mafia novels & stories
Jazmín
Tres días antes de la fecha prevista para el parto, mi esposo llegó a casa y me anunció que iba a casarse con Bianca Voss. «Su bebé nacerá en cualquier momento», dijo Luca. “Si me caso con ella, conseguiré el puesto de Don». Me quedé inmóvil, llevando en mi vientre a su hijo, y le pregunté: «¿Entonces quieres que pase el resto de mi vida siendo tu amante en las sombras?» Me prometió los mejores médicos, guardaespaldas, dinero y una casa segura en las afueras de Chicago. Aseguró que seguiría siendo su esposa puertas adentro, siempre y cuando nunca apareciera frente a Bianca. Cuando me negué, me miró con lástima, como si yo fuera demasiado insignificante para entender el mundo al que él realmente pertenecía. Él creía que yo solo era Aria, la mujer tranquila que cultivaba tomates junto al lago. No tenía ni la menor idea de que en realidad era Aria Castellano, la única hija del Presidente de la Comisión Suprema de la Mafia. Lo miré fijamente y susurré: —¿Y si te dijera que la familia de Bianca no es nada comparada con la mía?
Ya No Quiero Tus Sobras - Mafia novels & stories
Eternity
Al elegir las joyas para nuestra boda, Luca Moretti compró dos piezas y dejó que mi hermana gemela Bianca eligiera primero. Una era un brazalete de rubí adquirido en una subasta siciliana. La otra era una pulsera de ónix negro producida en serie, de esas que se venden en cualquier joyería de un centro comercial. Por primera vez, me adelanté a Bianca y señalé el brazalete de rubí. —¿Puedo elegir primero esta vez? Luca apoyó una mano sobre mi cabeza con ese gesto cariñoso del que se valía para hacerme obedecer. —Bianca siempre ha sido muy exigente con la calidad. Si una pieza no es de lo mejor, no se la queda. A ti no te importan estas cosas, Elena. La otra pieza no está mal. No respondí enseguida. Algo dentro de mí se apagó. En mi propia familia, Bianca siempre recibía la primera porción, el mejor asiento y la habitación con vista. Mi madre decía que Bianca necesitaba lo mejor porque era quien mejor representaba el apellido Bellini. A mi padre le parecía una decisión práctica. Con el matrimonio pasaba lo mismo. Las familias Bellini y Moretti habían acordado casar a una de las hijas Bellini con el heredero Moretti mucho antes de que alguna de las dos supiera qué era el amor. Todos daban por hecho que esa hija sería Bianca. En cambio, dejó clarísima su postura. Prefería conservar su libertad y su imagen pública intachable a convertirse en la señora Moretti. Así que Luca eligió a la otra hija de los Bellini. Conocía a Luca desde hacía veinte años, pero para él siempre quedaba detrás de Bianca. Miré la pulsera de ónix negro que estaba sobre la mesa y la aparté. —Bianca puede quedarse con las dos. No voy a elegir. No quería volver a conformarme con las sobras. Nunca más.
El error de elegir a la equivocada - Mafia novels & stories
Asteria
Mi prometido mafioso y yo habíamos planeado viajar juntos a los Estados Unidos para ver el Mundial. Sin embargo, el día del viaje, esperé en el aeropuerto por tres horas… pero Giovanni nunca apareció. No fue hasta que cayó la noche que mi teléfono finalmente sonó con una llamada suya. —Lo siento, Bianca —dijo con el mismo tono despreocupado de siempre—. Olvidé avisarte. Carina estaba tan emocionada por ver el Mundial que anoche no pudo dormir, así que me vine con ella antes. Acabamos de aterrizar. —Hizo una breve pausa—. Puedes venir por tu cuenta. Mañana nos vemos en el estadio. Me quedé paralizada. Llevaba muchísimo tiempo esperando este Mundial. Se suponía que, después del partido, iríamos a Hawái para tomarnos las fotos de nuestra boda. Sin embargo, había bastado una simple palabra de su «amor de la infancia» para que me dejara atrás sin dudarlo. Él no tenía idea de que incluso había rechazado dos grandes negocios valorados en cientos de millones de dólares solo para acompañarlo. Tras un largo silencio, solté una leve risa. —Ya no quiero ir. Diviértanse ustedes. Al día siguiente, me encontré con una publicación de Carina en las redes sociales. En la foto, aparecía del brazo de Giovanni junto a Messi. Ambos sonreían radiantes. El pie de foto rezaba: «¡Gracias a Giovanni por conseguirme una foto con Messi! Nunca te pierdes ningún momento importante de mi vida». Con calma, le di «Me gusta» a la publicación, antes de hacer una llamada. —Cancela la boda de dentro de dos semanas. Esa relación acababa de terminar. Y, ahora, era momento de volver a ser una principessa.
Renací y Dejé de Competir por su Amor - Mafia novels & stories
Carol Soler
Después de renacer, dejé de cuestionar todo lo que mi esposo, Giulio Panzeri, hacía por Camilla Messina, su amiga de la infancia. Permití que ella lo apartara de mi lado una y otra vez. —Tengo miedo, Giulio… —sollozó Camilla por teléfono—. Escuché disparos afuera de la finca y Nico no deja de llorar del susto. ¿Puedes venir a hacernos compañía? Giulio vaciló, pero yo tomé su chaqueta y se la entregué con una sonrisa comprensiva. —Date prisa y ve con ellos —le pedí con suavidad—. Deben estar asustados. Giulio se quedó inmóvil y me observó con desconcierto. En mi vida pasada, habría roto en llanto y le habría preguntado quién era más importante para él: Romina y yo o Camilla y Nico. Pero después de renacer, acepté cada una de sus decisiones con una calma que él no lograba entender. Ya no pensaba discutir ni competir por su atención. En cuanto mi hija, Romina Panzeri, recibiera el trasplante de riñón, me la llevaría conmigo y abandonaría a Giulio para siempre.
Como un Disparo Borré el Contador del Don - Mafia novels & stories
Eternity
Podía ver una cuenta regresiva sobre la cabeza de las personas cuando ya habían decidido dejar a su pareja. El día que la cuenta regresiva de mi padre llegó a cero, plantó sobre la mesa del desayuno una carta de un abogado y nos abandonó a mi madre y a mí. El día que la cuenta regresiva de mi mejor amiga llegó a cero, por fin echó de su departamento a ese parásito de novio y cambió las cerraduras antes del anochecer. Por eso siempre me había aterrado ver una cuenta regresiva sobre la cabeza de mi prometido, Lucian Bellandi. Por suerte, en los siete años que llevaba a su lado, el espacio sobre su cabeza había permanecido vacío. Lucian era el Don más joven en la historia de la familia Bellandi. Era dueño de los muelles, los casinos y la mitad del dinero sucio de la zona sur, pero reservaba toda su ternura para mí. Eso cambió el mes pasado, cuando pasó a buscarme después de una subasta de los Bellandi. Levanté la mirada y unos números rojos como la sangre me hirieron los ojos. “702 días, 14 horas y 22 minutos”. Menos de dos años. Sentí que se me helaba la sangre. Busqué una explicación con desesperación. ¿Había hecho algo mal? Después, durante una tormenta de nieve junto al lago, nos encontramos con Mia Crane en la entrada trasera del Hotel Bellandi. Lucian acababa de contratarla como nueva asistente de su fundación benéfica. Tenía nieve en el cabello y las pestañas. Tiritaba de pies a cabeza, pero su sonrisa era radiante y de una inocencia conmovedora. Lucian sacó un pañuelo de seda negro del bolsillo interior de su saco y se lo entregó. Tenía una actitud tranquila. No había nada abiertamente inapropiado en ese gesto. Pero en ese momento, la cuenta regresiva sobre su cabeza cambió. “327 días, 4 horas y 47 minutos”. Más de trescientos días desaparecieron. Y entonces supe que había encontrado el motivo.
La boda que me arrebató - Mafia novels & stories
Michelle
Cuando sonaron las campanas de la boda, mi prometido, Adrian Moretti, había desaparecido. Era el Don de la familia Moretti y el hombre al que había amado durante siete años. Según la tradición de los Moretti, ese día debía ser reconocida como la esposa del Don. En cambio, estaba sola frente al altar. Al mismo tiempo, mi madre envió un video al chat familiar. En él, Adrian se arrodilló en el salón de banquetes contiguo y deslizó mi anillo en el dedo de mi hermana gemela, Livia Vale. Los familiares estallaron en aplausos. Mi padre sonreía a su lado. Livia lloraba apoyada en el hombro de Adrian, mientras él la consolaba como si siempre hubiera sido la novia. Me quité el velo, dispuesta a exigir una explicación, cuando mi madre me mencionó en el chat. "Elena, Livia es tu hermana. Siempre ha sido delicada y siempre ha cedido ante ti. Déjale esto solo por esta vez." La llamé con las manos temblorosas. —¿Por qué todos me ocultaron esto? —Porque tú y Livia han peleado desde que eran niñas. Si te lo hubiéramos dicho antes, habrías armado un escándalo. ¿Y si volvía a cortarse? —Tú estás sana. Más adelante podrás casarte. —Somos una familia. No armes un escándalo por un hombre. Sostuve el teléfono sin poder pronunciar una sola palabra. Así que no solo podían regalarle mi boda. También podían sacrificarme a mí por ella. En ese momento, rompí todo vínculo con ellos.
Odiada por el Don, Amada por el Magnate - Mafia novels & stories
Serein M
Cuando una caída casi me hizo perder a mi bebé, mi esposo, Cassius, el Don más poderoso de Nueva York, estaba organizando una lujosa gala de cumpleaños para Camilla, su amor de la infancia. Lo llamé y le supliqué que me ayudara, pero él creyó que solo estaba montando un berrinche barato para llamar su atención y me colgó sin la menor consideración. Como su esposa, yo llevaba el honorable título de Donna. Lo que nadie sabía era que ni siquiera podía reunir mil dólares. Todo porque Cassius, con la excusa de «convertirme en una Donna digna», le había entregado a Camilla el control total de mi vida y de mis finanzas. Desesperada, le rogué ayuda a cualquiera que estuviera dispuesto a escucharme, pero, cuando por fin conseguí reunir el dinero, el corazón de mi bebé ya se había detenido. Después de despertar en aquella cama del hospital, regresé como pude al penthouse de Cassius para recoger mis pertenencias. Fue entonces cuando encontré el recibo de la subasta por el regalo de cumpleaños de Camilla: una mansión valorada en diez millones de dólares en Beverly Hills y una colección interminable de joyas hechas a la medida. En ese momento, la voz profunda y ronca de Cassius llegó desde el despacho contiguo. Estaba hablando por teléfono con sus subjefes. —Jefe, ¿es verdad que Scarlett estuvo en el hospital suplicándote que le dieras mil dólares? —preguntó uno de ellos con incredulidad. Cassius soltó una risa despectiva. —Scarlett es mi Donna. Mis hombres la vigilan las veinticuatro horas. ¿Cómo podría ocurrirle algo? —respondió con indiferencia—. Solo hace un berrinche de mierda para llamar mi atención. Camilla tiene razón. Últimamente la he malcriado demasiado. Después añadió con esa confianza que me daba asco: —Si Camilla no es estricta con ella, ¿cómo se supone que una huérfana se ganará el respeto de la Famiglia? Algún día entenderá que todo lo hice por su bien. Las lágrimas me recorrieron el rostro. A la mierda sus reglas. A la mierda ser su Donna. En cuanto el médico confirmó la hora de la muerte de mi bebé, tomé una decisión: desaparecería de la vida de Cassius y jamás regresaría.
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