INFIELES.
Duncan, espero te quemes en el infierno algún día.
Cuando la noche llego me levanto de la cama, entro a tomar una ducha, prendo el grifo y dejo que el agua fluya sobre mi piel adolorido, las lágrimas acompañan el fluir del agua cuando caen en mi cuerpo, froto el jabón por toda mi piel, estoy sucia, asquerosa y lo que quiero es salir huyendo de este infierno en la que estoy metida, odio a Duncan y debo buscar la manera de alejarme antes que entregue mi cuerpo en un ataúd a mi madre.