Filtrar por
Estado de actualización
TodoEn cursoCompletado
Ordenar por
TodoPopularRecomendaciónCalificacionesActualizado
Las tarjetas del perdón se acabaron

Las tarjetas del perdón se acabaron

Diego Pinto organizó sesenta y seis viajes solo para pedirme matrimonio. Y fue recién en el intento número sesenta y siete que logró de verdad tocarme el corazón. El día después de la boda, le preparé sesenta y seis tarjetas de perdón. Teníamos un trato: cada vez que me hiciera enojar, podía usar una para ganarse mi perdón sin discusiones. Durante seis años de matrimonio, cada vez que me enojaba por su amiga de toda la vida, él venía y me pedía que le quitara una tarjeta. Pero cuando usó la tarjeta número 64, Diego se dio cuenta de que algo en mí ya había cambiado.
Historia corta · Romance
1.7K vistasCompletado
Leer
Agregar a biblioteca
Mi Última Decisión Antes del Sí

Mi Última Decisión Antes del Sí

En vísperas de la boda, Naim de repente sufrió un asalto accidental. Cuando escuché la terrible noticia y llegué corriendo al hospital, ya no me reconocía. El doctor dijo que, producto del fuerte golpe en la cabeza, sufría de amnesia temporal. Así que me esforcé al máximo haciendo itinerarios, lo llevé a recorrer todos los lugares llenos de nuestros recuerdos, tratando de despertar su memoria. Pero después, en una revisión en el hospital, por casualidad lo escuché hablando con un amigo. —Renata se esfuerza mucho por ti, ¿acaso no te conmueve? —¿Conmoverme? Me tiene cansado. Todos los días me lleva a los mismos lugares, sin ninguna novedad. Las muchachas jóvenes sí que saben de cosas divertidas. —Entonces ¿para qué te vas a casar con ella? En mi opinión, si quieres estar más libre, mejor cancela el compromiso. Sin embargo, él se enojó muchísimo. —¡¿Qué tonterías dices?! ¡¡Amo tanto a Renata!! ¿Cómo voy a cancelar el compromiso con ella? ¡No, no! Definitivamente, me voy a casar con ella. Solo quiero… retrasar un poco el tiempo. Mirando el reporte médico en mis manos, que mostraba todo estaba normal, por fin desperté. Resulta que realmente no se puede despertar a alguien que finge estar dormido.
Historia corta · Romance
2.0K vistasCompletado
Leer
Agregar a biblioteca
El Don que no pudo retenerme

El Don que no pudo retenerme

Durante cuatro años fui su secretaria y durante cuatro años calenté su cama. Lo sabía todo, desde los negocios de su familia hasta los secretos que me susurraba por las noches. Pero para él, yo no era más que un juguete al que podía recurrir cuando quisiera. En cuanto su primer amor, Sofía Costa, regresó al país, él me humilló sin pensarlo dos veces. La besó en una iglesia de Sicilia, me abandonó en una carretera, empapada por la lluvia con un corte de veinticinco centímetros en la pantorrilla, y luego me despidió con una frase fría y mordaz. Dijo que yo era alguien sin importancia, alguien a quien simplemente podía ignorar. Ella agitó el tulipán de peluche que él le había obsequiado delante de mí. —Yo soy la única a la que ama. Tú solo eras una sustituta. Mientras reconstruía mi vida en Northport y por fin encontraba algo de paz, este despiadado Don de la mafia se arrodilló frente a mi puerta, con los ojos rojos de emoción. —Elena, vuelve conmigo. Pateé su mano lejos con una sonrisa. —Tu supuesta devoción me repugna.
Historia corta · Mafia
1.9K vistasCompletado
Leer
Agregar a biblioteca
El Amor Envenenado nunca será Perdonado

El Amor Envenenado nunca será Perdonado

Cuando el primer amor de mi esposo descubrió que estaba embarazada, me empujó deliberadamente por la borda del crucero. Pero en lugar de gritar pidiendo ayuda, agarré a Camila —mi suegra, la madre de León— que también había caído al agua, y juntas luchamos por sobrevivir. En mi vida anterior, había gritado desesperadamente en el mar, por lo que mi esposo organizó de inmediato un equipo de rescate que nos salvó a ambas. Pero las manchas de sangre de su primer amor atrajeron tiburones que la devoraron viva. Después de que ella muriera, mi esposo dijo que no merecía ninguna lástima por haberme empujado al agua, y aunque yo estaba aterrorizada, él accedía a todos mis caprichos. Sin embargo cuando nuestro hijo nació, ocurrió que él usó la tablilla conmemorativa de su primer amor para golpear al bebé hasta matarlo. —¡Todo es culpa tuya, maldita, por hacerme perder a mi verdadero amor! ¡Ahora sabrás lo que se siente al perder a alguien! Con todas mis fuerzas, hice que él y yo muriéramos juntos. Cuando volví a abrir los ojos, descubrí con asombro que había regresado a ese mismo mar.
Leer
Agregar a biblioteca
Abandonada 52 Vezes, Até Que Eu Desisti

Abandonada 52 Vezes, Até Que Eu Desisti

Namoramos por cinco anos. Nesse tempo, meu noivo — um advogado — cancelou nosso casamento 52 vezes. Na primeira, a estagiária dele errou um documento. Ele voltou ao escritório às pressas e me deixou esperando sozinha na praia o dia inteiro. Na segunda, durante a cerimônia, soube que a estagiária estava sendo humilhada por outro advogado. Ele foi ajudar ela, e eu fiquei sendo alvo de piadas entre os convidados. Depois disso, sempre havia algum problema com ela que o fazia me abandonar de novo. Até que me cansei. No dia em que saí da cidade, ele me procurou desesperado. Mas eu já tinha ido embora.
Historia corta · Romance
6.9K vistasCompletado
Leer
Agregar a biblioteca
Morí traicionada, renací para destruirlo

Morí traicionada, renací para destruirlo

El mismo día que me tocó dar a luz, la alumna de mi esposo —embarazada y con el orgullo atravesado— decidió largarse sola a escalar la Cordillera de los Andes. Mientras él se la pasaba buscándola sin dormir, como un desesperado, yo estaba en el hospital, desangrándome en un parto complicado que me mandó directo a terapia intensiva. Cuando por fin abrí los ojos, lo primero que vi fue al médico entregándole a mi esposo el parte donde decía que mi vida estaba en riesgo... y él, en vez de acercarse a darme un poco de consuelo, me aventó en la cara los papeles del divorcio. —Camila es mi mejor estudiante —me soltó, serio—. No me voy a quedar de brazos cruzados viendo cómo hace semejante locura. Tú vas a ser mamá, te toca aguantar. En esa vida no firmé. Apenas salí de la sala de partos, me fui directo a la universidad a denunciarlo por la relación que tenía con su alumna. A ella la terminaron sacando del posgrado, y la presión fue tan fuerte que un día se cortó la garganta delante de mí. Cuando él llegó, ya no había nada que hacer: dos vidas se habían ido de golpe. Él no dijo una sola palabra, organizó el entierro y después me trató como si nada hubiera pasado. Yo, ingenua, pensé que por fin la vida iba a darme un respiro. Pero el día que nuestra hija cumplió un año, él le pisó al acelerador y el carro en el que íbamos se fue directo al precipicio. Ese mismo día... se cumplía un año de la muerte de su alumna. Cuando volví a abrir los ojos, estaba otra vez en la sala de partos, justo en el momento en que casi se me iba la vida.
Leer
Agregar a biblioteca
A 300ª Dívida que Escrevi

A 300ª Dívida que Escrevi

Dos dez aos dezoito anos, meus pais me obrigaram a escrever duzentas e noventa e nove dívidas. Cada centavo que eu pedia a eles era considerado um empréstimo — algo que eu teria que pagar quando me tornasse adulta. Até que sofri um acidente de carro... Na hora de pagar a cirurgia, ainda me faltavam três mil no cartão. Sem saída, fui implorar ajuda aos meus pais. Mas eles apenas sorriram friamente: — Júlia Monforte, você já tem dezoito anos. Não temos mais obrigação nenhuma com você. Escreva uma nova dívida! Com lágrimas nos olhos, escrevi minha tricentésima dívida. Após a cirurgia, abri o Instagram e me deparei com uma publicação da minha irmã adotiva. Na foto, ela estava em um cruzeiro internacional, celebrando seu aniversário de dezoito anos como uma princesa, cercada de gente a bajulando. O presente dos meus pais para ela? Um apartamento de alto padrão no centro de São Paulo... e a chave de um Maserati. Até meu amigo de infância... olhava para ela com olhos cheios de amor. Ela agradecia: "Obrigada às pessoas que eu mais amo, por me darem o melhor que eu poderia ter." E eu, segurando aquela dívida toda amassada nas mãos, simplesmente sorri. Depois que eu quitar essa dívida... uma coisa é certa — não preciso mais de uma família assim.
Leer
Agregar a biblioteca
El Elixir que Robó Mi Amor

El Elixir que Robó Mi Amor

Mi prometido era el neurocientífico más brillante del país. Pero su amiga de la infancia, enferma de cáncer terminal y solo tenía un mes de vida, por lo que, para acompañarla en ese último tramo del camino, él me obligó a tomar una dosis experimental de un fármaco que borra la memoria, una creación suya, aún secreta. Durante ese mes en que yo lo olvidé todo, él organizó una boda con su amiga, la llevó de luna de miel, y juntos, prometieron reencontrarse en otra vida, en medio de un campo lleno de flores. Un mes después, bajo una lluvia que calaba hasta los huesos, él cayó de rodillas frente a mí, con los ojos llenos de desesperación y la voz hecha trizas: —La droga solo duraba un mes... ¿Por qué me olvidaste para siempre?
Historia corta · Romance
3.0K vistasCompletado
Leer
Agregar a biblioteca
Ela Importa, Eu Saio

Ela Importa, Eu Saio

Duas semanas antes do casamento, Theo Salles de repente adiou a cerimônia de novo. — A Suzana disse que nesse dia vai inaugurar sua primeira exposição. — Explicou ele. — Ela vai estar sozinha na abertura, tenho medo que ela não consiga segurar a pressão. Com certeza vai precisar de alguém ao lado. — Continuou. — Nós não precisamos dessa formalidade. Casar hoje ou amanhã, qual é a diferença? Mas essa já era a terceira vez que ele adiava nosso casamento por causa da Suzana Lima. Na primeira vez, ele disse que Suzana tinha saído de uma cirurgia e sentia falta da comida da terra natal. Então, sem hesitar, ele foi para o exterior cuidar dela por dois meses. Na segunda vez, ele disse que Suzana ia se isolar nas montanhas para pintar em busca de inspiração. Ficou preocupado achando que não era seguro ela ir sozinha, por isso, foi junto. Esta é a terceira vez. Desliguei o telefone e olhei para Léo Duarte, meu amigo de infância, sentado preguiçosamente à minha frente. A bengala na sua mão, incrustada de esmeraldas, batia ritmicamente no chão de mármore. Você ainda quer uma esposa? — Perguntei. No dia do meu casamento, Suzana, sorridente e encantadora, ergueu sua taça esperando que um homem brindasse com ela. Mas esse homem, de olhos vermelhos, estava assistindo ao vivo o casamento do herdeiro do maior grupo imobiliário do país, o Grupo Duarte.
Historia corta · Romance
2.2K vistasCompletado
Leer
Agregar a biblioteca
Abortei: Meu Namorado Ficou Arrependido

Abortei: Meu Namorado Ficou Arrependido

Meu namorado escolheu se casar com a amiga de infância, que estava grávida antes do casamento. Tudo por causa da reputação dela. Quando perguntei ao Lucas, quase sem acreditar, o que seria de mim e do nosso bebê, ele respondeu numa calma gelada: — Isabela não é como você. Ela só tem a mim no mundo. Ela não suportaria os boatos de ser mãe solteira! Lucas simplesmente esqueceu que eu também não tinha ninguém além dele. Esqueceu que eu, assim como Isabela, também estava grávida antes de casar. Depois, quando todo mundo disse que nem o pai da criança eu sabia quem era, Lucas ficou ao lado de Isabela e assistiu tudo com frieza, totalmente indiferente à minha dor. Só ali eu entendi que até o amor tinha nível. Foi aí que decidi interromper aquela gravidez que nunca foi um erro. Mais uma vez, deixei o caminho livre para que Lucas pudesse se sentir o herói salvando a donzela em perigo que ele sempre amou.
Historia corta · Romance
3.5K vistasCompletado
Leer
Agregar a biblioteca
ANTERIOR
1
...
89101112
...
16
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status