Inevitable
OPORTUNIDAD
Venecia, Italia. Principios de 2020.
El sol de mediodía caía a plomo sobre los canales, transformando el agua en un espejo cegador de reflejos dorados y azules pálidos. Emma terminó de guardar su cepillo de dientes, el bote medio vacío de champú sólido y la toalla diminuta y áspera que ya olía a humedad permanente. Todo cabía, con precisión milimétrica, en los compartimentos de su mochila de viaje. Se dejó caer en la butaca de terciopelo desgastado frente a las puertas dobles del balcón, dejando escapar un suspiro largo y cansado.