Dulce Venganza
Henry odiaba ese sentimiento que se formaba en su pecho cada que la castaña ponía esa cara de cachorro regañado, juraba ver su cola peluda entre sus piernas y sus orejas largas caídas haciendo notar su tristeza, siempre la había visto como un cachorro, para ser más específico Lucille le recordaba a ese pequeño Pomerania que su abuela le había regalado de pequeño, tenía el pelaje marrón y unos ojos negros que brillaban al verlo, así como Lucille lo hacía cada que se veían.
—Tengo algo para tí.
Lorenzo lo hizo volver al mundo real, en sus manos un sobre y en su rostro la seriedad, Henry estaba bastante cansado de las malas noticias, le pidió con la mirada que no sean escándalos o algo referent